Un reino helado en Beskydy

Foto: Luděk Brhel
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En esta edición del nuevo ciclo de Radio Praga les hablaremos de las montañas Beskydy, que albergan el Festival de esculturas de hielo. Este año el festival ofrece escenas de cuentos de hadas checos.

Las montañas Beskydy se encuentran al este de la República Checa, en la frontera con Eslovaquia. Son el punto más lejano de Praga, pero ofrecen unas vistas espectaculares y una flora y fauna diversa.

Foto: Luděk Brhel
Además, en la estación de esquí Pustevny cerca de la ciudad de Trojanovice se celebra cada año el Festival de esculturas de hielo. Este festival, más bien exposición, atrae a miles de visitantes de todas las edades y partes de la República cada año.

El festival empezó a celebrarse en el año 2000. Primero se hicieron estatuas de nieve y luego siguieron las de hielo. Desde hace tres años la exposición de esculturas siempre tiene un tema común, dice la representante de los organizadores del festival, Dita Korčák Hrtusová. Este año, el tema son los cuentos de hadas checos.

“Es el tercer año en que las estatuas tienen un tema común. Hemos elegido el tema de los cuentos de hadas. En una parte de la exposición tenemos el infierno hecho de hielo, iluminado con luces rojas. Parece real. En otra parte tenemos el castillo con una princesa y un dragoncito. Esta parte se llama “la guarida del dragón”.

Las estatuas se hacen con motosierras y tallarlas es un trabajo muy exigente. Los cubos de hielo se congelan ya en septiembre y se guardan en frigoríficos en la ciudad de Opava, más tarde se trasladan a Pustevny. Este año, los tallistas tuvieron que trabajar con cuarenta toneladas de hielo, dice un miembro del equipo técnico.

Foto: Luděk Brhel
“Trabajamos con enormes cubos de hielo, de unos 70 kilogramos, que luego se unen y se tallan con motosierras, amoladoras y otras herramientas. Hay dos puestos principales en el festival, el Infierno y el Reino de Hielo. Tallar las estatuas nos llevó más o menos una semana. Todas las esculturas están hechas de agua, algunas con nieve para tener una estructura un poco diferente. El hielo también tiene diferentes colores”.

Gracias al trabajo duro de los talladores, los personajes de los cuentos de hadas parecen casi reales. La organizadora Hrtusová añade que el mismo equipo de escultores se reúne dos veces al año en la misma localización.

“Aquí en Pustevny tenemos el mismo equipo de talladores que hacen esculturas de hielo en invierno y de madera en verano. Este año había seis escultores y seis ayudantes. La mayoría son checos, pero hay también eslovacos”.

Foto: Luděk Brhel

Un infierno helado

El reino helado está ubicado a pocos pasos de la estación de esquí. En la entrada hay una cabeza gigante de un diablo con la lengua sacada. La estatua mide unos 20 metros de largo, lo que la hace la más grande del festival hasta ahora.

Foto: Luděk Brhel
Un poco más atrás está el segundo puesto, un castillo hecho de hielo. En el castillo espera una princesa observada por un dragón. Cada año, miles de visitantes vienen a Pustevny para ver las esculturas de hielo. Este año había colas de hasta dos horas y la gente sale del festival emocionada.

“He estado aquí ya un par de temporadas y siempre estoy muy feliz. Ambos puestos son bonitos e interesantes. Creo que no es nada fácil hacer las estatuas, es emocionante poder verlas”.

Dice una de las visitantes de la exposición.

Dado que las esculturas están hechas de agua, no representan un riesgo para el medio ambiente. Cuando se acaba el festival, las esculturas simplemente se deshielan, dice Hrtusová.

Foto: Luděk Brhel
“Las estatuas están ubicadas en pabellones. Así, el sol no brilla directamente sobre ellas y no se derriten mientras que el festival se celebra. Con un poco de suerte podremos extender la exposición unas dos semanas más, como lo hicimos en los años anteriores. El interés en la exhibición es enorme. Después del festival dejamos las estatuas al azar, pero los pabellones se quedan, porque no los podemos quitar antes de que suba la temperatura. Luego los quitamos y cuando sale el sol las estatuas de deshielan en uno o dos días”.

Durante los fines de semana el festival tiene un programa de acompañamiento. Se ofrece un bar helado, juegos de invierno para niños y adultos, diferentes conciertos, rincones para tomar fotografías, zonas de relajamiento y más. El festival es gratuito para todos.

La Ruta Valaška

El festival no es la única atracción turística en Pustevny. Cerca de la estación de esquí se encuentra la recientemente abierta Ruta Valaška. Es una plataforma panorámica hecha de vidrio, supuestamente la más larga de Europa.

La Ruta Valaška,  foto: ČRo Ostrava
El complejo está formado por una acera de madera y una torre panorámica. La torre tiene unos 22 metros de altura y se encuentra unos 1099 metros sobre el nivel del mar.

También hay un puente suspendido de 150 metros de largo. Así, los turistas tienen la oportunidad de observar los alrededores de Pustevny desde las alturas.

La Ruta Valaška está abierta al público desde el miércoles 16 de enero.

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