Tres veces y basta. Se limitará el número de intentos para obtener el carnet de conducir

A partir del 1 de julio de 2021, los alumnos de autoescuela dispondrán solamente de tres intentos para aprobar el examen de conducir.

El examen de conducir en la República Checa se compone de parte teórica y práctica. El que suspenda a partir de julio una de ellas en tres ocasiones, tendrá que volver a cursar la parte correspondiente para obtener el permiso de conducir, explica para Radio Checa Aleš Horčička de la Asociación de Autoescuelas de la República Checa.

“Si se suspende la parte teórica del examen, tendrá que volver a asistir a las clases teóricas. Si no aprueba la parte práctica de conducir, tendrá que repetir el curso práctico”.

Foto: Barbora Němcová,  Radio Prague International

En la actualidad, los solicitantes disponen de un número ilimitado de intentos. El objetivo de esta nueva restricción es aliviar la saturación del sistema de exámenes por un lado, y motivar a las autoescuelas a que preparen mejor a sus alumnos por otro, prosigue Horčička.

“De esta forma, reduciremos el número de exámenes con solicitantes que no estén suficientemente preparados. Estimamos que el número se reducirá en 20 000 o 30 000 pruebas”.

Luděk Kout, instructor de autoescuela de la ciudad de Česká Lípa, aplaude la nueva normativa y asevera que uno de cada dos alumnos necesita más de un intento para aprobar el examen.

Aleš Horčička | Foto: Česká televize,  ČT24

“Esta restricción es apropiada. Tres veces y basta. Es una motivación para que el alumno se esfuerce más y estudie para el examen teórico, que se descuida generalmente más que el práctico”.

Aleš Horčička sostiene que la nueva restricción no causará un incremento del número de alumnos que tengan que volver a asistir a cursos de conducir, a la vez que afirma que la República Checa cuenta cada año con aproximadamente cien mil conductores nuevos, de los que el 94% no necesita más de tres intentos para aprobar.

Las autoescuelas checas son frecuentadas asimismo por extranjeros con residencia en la República Checa cuyo permiso de conducir fue expedido por un país no miembro de la Unión Europea o por un país que no haya firmado la Convención de Viena sobre Señales de Carretera y Señales y la Convención de Ginebra sobre la circulación vial. El examen de conducir se realiza en lengua checa, por lo que los extranjeros que no dominan el idioma tienen que asistir a la prueba con un traductor jurado.