Svihov, una fortaleza acuática

Esta vez visitaremos el castillo de Svihov, situado a 40 kilómetros al sur de Pilsen, metrópoli de Bohemia Occidental. Svihov es un castillo acuático, rodeado por un ancho foso de agua. El sistema de defensa acuática permitía inundar los alrededores del castillo y convertirlos en pantano.

El castillo de Svihov fue tomado por un enemigo sólo una vez en la historia. En 1425 lo tomaron las huestes husitas gracias a su superioridad numérica y a su astucia. Svihov fue sitiado en aquella oportunidad por ocho mil hombres de infantería y un millar de jinetes. La guarnición del castillo que contaba con 150 hombres, se rindió al cabo de quince días.

Los husitas tuvieron éxito porque abrieron zanjas y desviaron las aguas que protegían el castillo y la fortaleza perdió su capacidad defensiva.

A finales del siglo XV Svihov fue sometido a una grandiosa remodelación en estilo gótico tardío. El castillo pertenecía a la familia de los Svihovský de Rýzmberk.

El señor Svihovský que vivió entre 1460 y 1504 fue un hombre muy culto. Dominaba cinco lenguas y a los diecinueve años asumió el cargo de magistrado supremo del Reino de Bohemia. Sin embargo, al mismo tiempo era un hombre extraordinariamente cruel, lo que dio origen a muchas leyendas.

Una leyenda narra que el hidalgo no estaba dispuesto a pagar a los picapedreros y albañiles que hicieron obras en el castillo de Svihov. Les invitó a una comida y después mandó incendiar el pajar donde estaban reunidos. Todos los artesanos perecieron.

Otra leyenda narra que una muchacha, súbdita del cruel señor de Svihov, quería casarse con un joven, procedente del feudo de otro hidalgo. La joven solicitó al señor de Svihov la autorización para contraer el matrimonio y mudarse a la aldea del futuro esposo.

El señor de Svihov no lo autorizó porque perdería a una trabajadora.Pasado algún tiempo, la muchacha logró colarse en los aposentos de la esposa del señor de Svihov y pidió a la hidalga que ésta intercediera por ella ante el marido. La dama lo prometió, pero al presentar la petición al señor Svihovský, éste se encolerizó y mandó emparedar a la muchacha.

El castigo no se dejó esperar. El diablo se llevó al señor Svihovský de su estancia. El agujero en el tejado por el que volaron, se mantuvo siempre abierto y nadie se atrevió a taparlo. Era curioso que por ese agujero nunca penetró ni la lluvia ni la nieve.

El señor Svihovský se aparece en el castillo como un espectro, tomando la forma de un hombre de fuego. Una vez se apareció a su viuda y ésta le preguntó qué debía hacer para liberarlo de su castigo. El fantasma le explicó que su liberación requería desmantelar piedra por piedra todo el castillo de Svihov. La hidalga no tuvo el ánimo de hacerlo y por eso el señor Svihovský sigue deambulando hasta ahora por los recintos del castillo como espectro.

Los hijos del señor Svihovský continuaron las obras de remodelación del castillo de Svihov. La decoración de sus recintos terminó hacia el año 1530.De aquella época se conservó una admirable pintura mural en la capilla del castillo, consagrada a la Virgen María.

En la pintura vemos la lucha de San Jorge con el dragón. En la figura del santo está representado uno de los dueños del castillo, Enrique Svihovský de Rýzmberk. La princesa de la pintura es su esposa Ursula de Minsterberg.

El pintor dibujó en el fondo altas cumbres blancas y azules. Son los Alpes que Enrique Svihovský visitó varias veces. La pintura, creada bajo la influencia de la llamada Escuela del Danubio, es la primera representación paisajística conservada en las tierras checas.

La guía nos mostró en la capilla un agujero en la pared, diciendo que se nos ofrecía una magnífica oportunidad de conseguir que se cumpliera nuestro deseo más acariciado. Bastaba introducir el meñique de la mano derecha en elagujero y formular mentalmente el deseo. Metí el dedo en el agujero porque uno no debe desperdiciar ninguna oportunidad de mejorar su destino.

Castillo Svihov  (Foto: CzechTourism)
Después subimos por una estrecha escalera de caracol a la tribuna de la capilla y pasamos a una galería exterior. Y allí la guía nos contó la leyenda del agujero. Tengan presente que refleja el crudo humor de la Edad Media.

La leyenda narra que en el castillo de Svihov vivía en la Edad Media un monje muy perezoso y glotón que se emborrachaba muy a menudo. Una vez era necesario que el monje bautizara a un niño recién nacido, pero estaba tan borracho que no podía hacerlo. El dueño del castillo se enojó y ordenó que el monje fuera emparedado. Los albañiles hicieron en la pared un nicho, pero el monje no cupo en el mismo y la parte trasera de su cuerpo salía.Ya se imaginan, amigos oyentes, dónde los ingenuos turistas meten su dedo.

Las operaciones bélicas de la Guerra de los Treinta Años que se desarrollaron entre 1618 y 1648, no afectaron el castillo de Svihov, pero sus alrededores fueron saqueados y arrasados por las tropas suecas. Terminada la contienda bélica, el emperador Fernando III ordenó demolir Svihov para que no se convirtiera, al igual que otros castillos checos, en un foco de resistencia de la oposición protestante o del enemigo exterior.

Svihov fue incluido en la lista de los castillos destinados a la demolición en 1655 y el siguiente año fue elaborado el correspondiente proyecto. Por aquel entonces eran dueños del castillo los poderosos hidalgos Cernín que tuvieron que iniciar las obras de demolición.

Desmantelaron el cinturón de las fortificaciones exteriores, pero gracias a buenos contactos en la corte imperial de Viena lograron que la orden de demolición fuera revocada. El propio castillo de Svihov se salvó especialmente gracias al empeño de Humprecht Jan Cernín, embajador del emperador Leopoldo I.

En el siglo XVII los Cernín dejaron de utilizar Svihov como una sede representativa. El castillo gótico no podía proporcionar a los nobles las comodidades a las que estaban habituados en sus nuevos palacios barrocos urbanos. El castillo pasó a servir para el almacenamiento de cereales, convirtiéndose en un un gigantesco granero.

En 1945 Svihov fue confiscado a los Cernín a raíz de los Decretos del Presidente Benes e incluido en la lista de los monumentos históricos de extraordinario valor, destinados a abrirse al público. El hecho de haber sido utilizados los interiores del palacio como almacén contribuyó a que se conservaran intactos muchos interesantes detalles. Por ejemplo, un retrete medieval.

La guía nos contó cómo lo utilizaba el dueño del castillo. El excusado estaba separado de la sala por una cortina. Mientras el señor hacía sus necesidades, un criado esperaba con un lavabo y otro con una toalla.Y un tercero esperaba con un laúd.

¿En qué consistía su misión? En caso de que entrase en la sala una dama, el criado empezó a tocar el laúd para que no se oyeran los eventuales ruidos y sonidos del retrete ,capaces de herir los delicados oídos de la señora. Y aquí termina la visita al castillo de Svihov. Esperamos que lo incluyan en su itinerario, amigos.

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