Solo el triunfo sirve ante Eslovaquia

Jan Koller, foto: ČTK

La selección checa de fútbol atacará este sábado la portería eslovaca con un dúo delantero renovado, integrado por Jan Koller y Milan Baroš. Ambos volverán a jugar juntos después de un año, en un partido clave en las eliminatorias para el Mundial 2010.

Jan Koller, foto: ČTK
Jan Koller, que milita en el Krylia Sovetov Samara, en Rusia, se retiró de la selección tras el fracaso en la Eurocopa 2008 en Suiza y Austria, donde los checos quedaron eliminados en la primera fase del campeonato. Pero debido a los malos resultados del cuadro nacional en las eliminatorias para Sudáfrica 2010, el mejor goleador histórico checo aceptó la oferta del nuevo entrenador, Ivan Hašek, y prometió ayudar a la selección mientras mantenga la posibilidad de clasificar para el Mundial.

Ivan Hašek, foto: ČTK
“Aprecio que Hašek se esfuerce por progresar con el equipo y quiero ayudarle en la tarea. Estoy dispuesto a jugar con la selección mientras exista la posibilidad de clasificar para el Mundial”, dijo.

Los checos se trasladaron este jueves a la capital eslovaca, Bratislava, con una misión clara: ganar. Cualquier otro resultado les complicaría mucho el camino hacia Sudáfrica.

Con el regreso de Jan Koller a la selección ha crecido notablemente la fuerza ofensiva del equipo. Sin embargo, el centrodelantero, de 36 años de edad, frena el optimismo y advirtió del potencial eslovaco.

La selección checa de fútbol, foto: ČTK
“Los eslovacos son cada año mejores. Su entrenador es excelente y los jóvenes ya se convirtieron en jugadores clave para sus clubes, lo que se nota en la selección. Disponen de futbolistas muy rápidos, idóneos para contragolpes. Con eso debemos tener cuidado”, subrayó.

Mientras que Jan Koller ha marcado con la selección 55 goles, Milan Baroš, que cumplirá en octubre 28 años, ha logrado hasta la fecha 33 dianas. Pocos equipos nacionales disponen de un ataque tan contundente.

Milan Baroš, foto: ČTK
Baroš, el mejor goleador de la Eurocopa 2004 y de la liga turca de la temporada pasada, se alegró por el retorno de Koller. “Jugadores con semejantes disposiciones físicas me convienen, porque puedo aprovechar su capacidad de conseguir el balón en duelos aéreos”, comentó Baroš.

El futbolista se sumó a los preparativos de la selección checa con dos días de demora, ya que el miércoles asistió al parto de su mujer que dio a luz a su hijo Patrik.

“Mi mujer e hijo están muy bien”, dijo aliviado tras reunirse con sus compañeros. “De no ser así, no podría concentrarme plenamente en el partido”, mencionó.

El encuentro empieza este sábado en Bratislava a las 20:30, hora centroeuropea.

Autor: Roman Casado
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