Se endurecen las condiciones para conseguir el permiso de residencia en Chequia

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Conseguir el permiso de residencia será pronto más complicado en la República Checa. El Gabinete de Jan Fischer creará una inspección para controlar que los inmigrantes que funden sus propios negocios lo hagan realmente.

Uno de los requisitos para conseguir el permiso de residencia checo es contar con un puesto de trabajo o bien emprender una actividad económica propia. Esta última alternativa, que aparentemente es la más complicada, se está convirtiendo en una solución cada vez más habitual. Y es que para iniciar una actividad económica basta con darse de alta como trabajador autónomo, un proceso ciertamente complejo pero al alcance de todos los bolsillos.

El problema es que desde la Administración se ha detectado que muchos inmigrantes consiguen la licencia de autónomo pero jamás llegan a emprender el negocio. Permanecen pues realmente como desempleados, a la espera de que alguien los contrate.

La situación, de todas formas, no es alarmante, según el responsable de migración del Ministerio del Interior, Tomáš Haišman.

“Según los datos de los que disponemos, se trata de varios cientos de personas. De momento no es una cifra demasiado alta”.

Para evitar que esta práctica se extienda, el Gobierno ha dispuesto que se cree una nueva institución que actúe como inspectora de los trabajadores extranjeros con negocio propio.

Otro tema abordado por el Gobierno en torno al tema de la inmigración es el escaso éxito del programa de retorno voluntario, que se emprendió a principios de año. Los interesados podían recibir 500 euros y el billete de vuelta a casa. Desde entonces solo han aprovechado estas ayudas unos 1.900 inmigrantes, aunque el Gobierno espera que en la segunda fase del programa, iniciada el pasado 27 de julio, se acojan a la subvención unos 4.000 extranjeros.

De hecho el interés de la República Checa como objetivo de la inmigración sigue creciendo, a pesar de la crisis económica y el aumento del desempleo, como afirma el portavoz del Ministerio del Interior, Vladimír Řepka.

“La República Checa es un país cada vez más atractivo para la inmigración, como prueba el elevado número de extranjeros con permiso de residencia que habita en el territorio nacional. El año pasado se llegó a los 440.000”.

Durante la reunión del Ejecutivo de este lunes, el Ministerio del Interior presentó también el informe sobre inmigración de 2008 y un proyecto de ayuda a la integración de los trabajadores inmigrantes.