Retro Music Hall quiere revivir la fiebre del sábado por la noche

Фото: Кристина Макова

Retro Music Hall de Praga ofrece de todo: desde conciertos de rock hasta discotecas, pasando por videoproyecciones y funciones de humor. El local dispone de uno de los equipos de sonido más potentes del país. En la sala de conciertos caben más de mil aficionados con lo que se convierte en una de las más grandes de la capital checa.

Marek Greger,  encargado de las relaciones públicas de RMH
Retro Music Hall es un club relativamente joven que lleva funcionando cerca de tres años. El céntrico local, situado cerca de la Plaza Wenceslao, incluye varios locales, indica Marek Greger, encargado de las relaciones públicas y el funcionamiento del club en general.

“Se trata de un complejo común que incluye un restaurante y una cafetería en la planta baja. En el subterráneo está situado el bar de cócteles y la sala de conciertos que ofrece un amplio abanico de géneros musicales”, señaló.

El bar pequeño está abierto de miércoles a sábado y en el mismo se organizan fiestas con música de DJ’s y proyecciones de vídeos desde los años 80 hasta la actualidad. Por su parte, la sala de conciertos está dispuesta a satisfacer a cualquier tipo de aficionados a la música.

“No centramos nuestra atención en un solo género musical, ya que alquilamos el lugar también a productores externos. De esa forma, un día pueden acudir a un concierto de rock o metal y al día siguiente podrán escuchar aquí un concierto de hip hop o dance music”, dijo el encargado.

De esa forma, a principios de febrero el club se llenó de fans de hip hop cuando la banda checa Orikoule, integrada por los raperos Orion y James Cole, bautizó en este lugar su nuevo disco. Mientras que unos días más tarde ocuparon el club rockeros, que vinieron a disfrutar de un concierto protagonizado por Eric Singer, ex batería de Black Sabbath y miembro de Kiss, quien tocó con su formación integrada por ex miembros de la banda de Alice Cooper y Mötley Crüe, entre otros…


Raul Jimenez con Tokyo Sex Destruction
Retro Music Hall destaca en el escenario checo de clubes por disponer de unos de los equipo de sonido más contundentes del país.

“Disponemos de un sistema de luces y sonido cuyo precio asciende a unos 200.000 euros, lo que se nota. Si el sonidista es hábil y utiliza el sistema de manera correcta, al estar en la sala podrán comprobar que la calidad del sonido es increíble”, subrayó Marek Greger.

El contundente equipo de sonido lo apreció, entre otros, Raúl Jiménez, líder del grupo español Tokyo Sex Destruction, que actuó en el club en primavera.

“Está guay, genial. De verdad está muy bien. El equipo suena muy fuerte. Cuando estábamos tocando, sonaba que le decíamos al técnico de sonidos: ‘¡Uf, baja, baja!’ normalmente siempre decimos: ‘¡Sube, sube, que no me escucho!’, y aquí era todo lo contrario”, aseguró el cantante.

Por su parte, los guitarristas Alex Fernández y Alex Gutiérrez, del grupo Möno, apreciaron tanto la potencia del sonido, como las disposiciones de la sala y los interiores del club detrás del escenario para los intérpretes.

“La verdad que la sala me parece muy bien, o sea, es amplia, se ve muy bien y arriba en el escenario estamos muy cómodos de sonido. Lo importante de la sala son también los camerinos, la verdad es que están muy bien. Nos ha gustado”, coincidieron los músicos.


Las paredes interiores de la sala son de ladrillo sin revoque, en frente del escenario, hay una barra que ocupa la parte trasera del local. Para seguir los conciertos pueden subir también a la galería situada en el primer piso. En fin, el local tiene un aspecto rockero, pero por medio de diferentes decoraciones y bastidores puede transformarse fácilmente en un cabaret. En Retro Music Hall se rueda, por ejemplo, el popular programa de humor televisivo ‘Na stojáka’, es decir ‘De Pie’, en el que actúan cómicos que con sus sketches procuran divertir al público.

“‘Na Stojáka’ es un programa muy popular del canal por cable HBO, cuyas funciones siempre están llenas. Ello demuestra que el local se puede transformar perfectamente de manera que ni se darán cuenta de que se encuentran en un club de rock”, mencionó Marek Greger.

La filosofía del club no es organizar sólo grandes conciertos comerciales, sino promocionar también géneros musicales minoritarios.

“Nosotros procuramos organizar aquí eventos de calidad, que muchas veces quedan fuera de la corriente media. Esos eventos tienen éxito, pero no son tan concurridos, viene menos gente que gasta menos dinero en las bebidas, y así no son rentables desde el punto de vista comercial”, explicó el encargado.

En la sala de conciertos caben más de mil aficionados
El club solicitó en vano apoyo financiero a la municipalidad para poder seguir manteniendo esa filosofía. Debido a la falta de recursos, la situación se volvió insostenible. Para no tener que cerrar el local, la dirección decidió ofrecer conciertos sólo del domingo al jueves y los fines de semana ofrecer un programa regular de discotecas, que deberían cubrir las pérdidas.

“Tuvimos que optar por esa decisión para sobrevivir. Así que vamos a organizar discotecas para jóvenes y esperamos que sean rentables. Tenemos el plan de regresar a las raíces de las discotecas clásicas. La música disco está muerta, hoy día no la hace nadie, o sea, nosotros quisiéramos crear algo parecido a la Fiebre del Sábado por la Noche, que estuvo tan de moda en el pasado cuando todos vivían sólo por la música disco. De hecho, crearemos una retro discoteca”, resaltó Marek Greger.

A diferencia de otros clubes de Praga, la retumbante música de este club no molesta a la vecindad, así que las fiestas suelen prolongarse allí hasta altas horas de noche. Si desean escuchar uno de los equipos de sonido más fuertes del país en un concierto o vivir la fiebre del sábado noche en carne propia, no vacilen y visiten el club Retro Music Hall.


Retro Music Hall se encuentra en la calle Francouzská 4, Praga 2. Más detalles encontrarán en la dirección: www.retropraha.cz.

Foto: Roman Casado

Autor: Roman Casado
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