República Checa abre su mercado laboral a trabajadores no comunitarios

El Gobierno checo decidió abrir las puertas de su mercado laboral a personas procedentes de países fuera de la Unión Europea. Para ello estableció una ‘Tarjeta Verde’ que facilitará a los interesados la obtención de un único permiso de residencia y de trabajo.

Petr Nečas, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales (Foto: CTK)
La apuesta del Gobierno checo de abrir su mercado laboral a personas fuera de la Unión Europea ha quitado la respiración a muchos políticos locales y comunitarios. A partir del año entrante se agilizarán los trámites para los extranjeros que quieran trabajar en el país.

La expedición de ‘Tarjetas Verdes’ fue propuesta por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Petr Necas, y aprobada el viernes por la Cámara de diputados.

Para el opositor Partido Socialdemócrata la medida no es aceptable, porque podría representar un peligro para la seguridad nacional. La diputada oficialista, Kateřina Jacques, del Partido de los Verdes, defiende la decisión gubernamental y está convencida de que no existe peligro alguno.

“Se partirá de criterios claros y estrictos para determinar de cuáles países será factible aceptar trabajadores y de cuáles no” explicó la diputada.

En el mercado laboral checo hay en estos momentos 150 mil puestos de trabajo libres que los ciudadanos checos no quieren cubrir. Grandes empresas constructoras, la industria automovilística y los polígonos industriales se quejan ante la permanente falta de mano de obra.

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, explicó que se trata de una situación alarmante, y que en caso de no solucionarse el problema la economía checa se vería seriamente afectada.

La ‘Tarjeta Verde’ incluirá el permiso de residencia y de trabajo, antes se trataba de dos documentos diferentes. Los solicitantes deberán ser de países que no representen un peligro para la seguridad de la República Checa y que postulen para un puesto de trabajo que durante treinta días no quiera ningún ciudadano comunitario.

La ‘Tarjeta Verde’ tendrá una validez de tres años para profesionales y de dos para trabajadores no cualificados. Se estima que los trámites deberían tardar un máximo de treinta días.

Las autoridades checas esperan que en los próximos cinco años podrían llegar al país unos cincuenta mil trabajadores extranjeros. La normativa debe ser aún ratificada por el Senado y firmada por el presidente de la república.