serie

7) El perro lobo checoslovaco nació gracias a un experimento

El perro lobo checoslovaco
anterior episodio
siguiente episodio

Inteligente, saludable y trabajador es el perro lobo checoslovaco, que ha heredado las mejores características de un lobo y de un pastor alemán.

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků

El primer objetivo del encaste del perro lobo checoslovaco fue crear una raza que tuviera mejores características que un pastor alemán y que gozara de una salud más resistente para servir a la guardia fronteriza. Finalmente se optó por crear una raza completamente nueva que preservara la apariencia y la salud del lobo y al mismo tiempo tuviera el carácter de un perro de trabajo. En 1958 nació el primer perro lobo checoslovaco como resultado del emparejamiento de una loba de los Cárpatos y un pastor alemán, explica la cinóloga Vladimíra Tichá.

“Se realizó una gran labor por parte de los criadores. La idea era realizar un experimento y una labor de investigación, de lo que se encargó el cinólogo checoslovaco Karel Hartl. Después se llegó a la conclusión de que la guardia fronteriza podría tener su propia raza canina. Igual que los rusos tienen al terrier ruso, por ejemplo, pues nosotros íbamos a tener un perro lobo checoslovaco”.

Con la labor de Karel Hartl continuó posteriormente el cinólogo eslovaco František Rosík, que es responsable del considerable aumento de la cría.

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků

Pero los perros lobos checoslovacos ganaron popularidad también como mascotas. Su buena salud, inteligencia, resistencia a cambios climáticos y su olfato altamente sensible son los mayores beneficios que heredaron de sus antecesores. Igual que los lobos, la raza checa tiene una fuerte relación con su jauría, así que suele estar muy apegada a sus amos. Según Vladimíra Tichá, precisamente por esto no es una raza ideal para la guardia fronteriza, ya que llevan mal los cambios de amos. Con personas ajenas pueden expresar desconfianza, pero no son agresivos. Vladimíra Tichá señala las mayores diferencias del perro lobo checoslovaco y el pastor alemán.

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků

“El perro lobo checoslovaco es más alto, pesa menos, tiene un esqueleto más fino y los colores de su pelaje son amarillo y gris. Por su parte, el pastor alemán es negro con manchas de color quemado o gris y tiene los ojos más claros”.

Las hembras alcanzan una altura de alrededor de 60 cm, mientras que los machos suelen medir unos 5 centímetros más. Otra de las características es la máscara de lobo blanco alrededor del hocico, en la barbilla y en la parte inferior del cuello. Sus ojos son estrechos e inclinados de color ámbar claro.

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků

El perro lobo checoslovaco necesita un importante adiestramiento y una socialización temprana. Su amo debería ser activo y experimentado en la cría. Requiere bastante actividad en la naturaleza, así que no es apto para vivir en departamentos sin jardín.

¿Perro lobo checo o eslovaco?

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků

Cuando se separó Checoslovaquia en 1993, la Federación Canina Internacional ordenó que uno de los nuevos países tomara el patronazgo sobre esta raza, explica la cinóloga.

“Entonces se llevó a cabo una negociación entre los criadores checos y eslovacos. Los eslovacos fueron más insistente, así que hoy es Eslovaquia el país que tiene el patronazgo sobre el perro lobo checoslovaco. No obstante, se negoció que no se debería realizar ninguna modificación esencial del estándar de la raza sin el consentimiento de la República Checa. Los checos siempre consideramos que es también nuestra raza, aunque algunos cinólogos eslovacos no comparten ese entusiasmo”.

El perro lobo checoslovaco es popular en toda Europa, y goza de gran popularidad especialmente en Italia. En la República Checa se registran actualmente entre 1500 y 2000 individuos. En 1994, la raza fue reconocida a nivel internacional por la Federación Canina Internacional.

El perro lobo checoslovaco | Foto: Michaela van Erne,  Chovatelská stanice československých vlčáků