¿Prohibirán fumar en los restaurantes checos?

En los próximos días el Parlamento checo deliberará sobre el proyecto de ley que ordena separar los fumadores en los restaurantes o prohibir fumar en total. Mientras que los médicos apoyan esta medida, los empresarios gastronómicos están en contra.

La actual ley antitabaco prohíbe, por ejemplo, fumar en las paradas de transporte público, pero a los restaurantes no se les aplica ninguna limitación. El proyecto de enmienda a la ley propone que en los restaurantes, los fumadores y los no fumadores estén separados por una pared. Sin embargo, los expertos en la lucha contra el tabaco preferirían una prohibición total. Eva Králíková, del Consultorio para dejar de fumar de la Universidad Carolina, advierte que el nuevo proyecto es incompleto porque no protege a los camareros.

“El problema consiste en que los empleados de restaurantes con zonas separadas para fumadores, tienen que atender a los clientes en ambas partes. Es decir, tienen que entrar en un medio cancerígeno y dañino para la salud. No se debería fumar en todo el restaurante para proteger también a los empleados”, opina Eva Králíková.

En caso de que el dueño de restaurante no consiga garantizar que los no fumadores no se vean afectados por humo de cigarrillo, se prohibiría fumar en todo el establecimiento. Esta formulación del nuevo proyecto a la ley antitabaco amenaza la existencia de los bares más pequeños y, sobre todo, de tabernas típicas, según opina Václav Stárek, Secretario General de la Asociación de Hoteles y Restaurantes.

“Prohibir fumar en general u ordenar que los fumadores estén separados por una pared no resuelve el problema de la adicción, según mi opinión. Además, los fumadores van a los restaurantes típicos checos, como cervecerías y tabernas. Estos establecimientos perderían sus clientes del todo, porque la gente preferirá quedarse en casa y encender el cigarrillo allí”, sostiene Václav Stárek.

El proyecto pretende responder a las exigencias de la Unión Europea que quiere prohibir fumar en todas las áreas públicas en los países miembros. La República Checa seguiría así el ejemplo de siete países europeos, entre ellos Italia e Irlanda, donde se prohíbe fumar en restaurantes.

Sin embargo, para que entre en vigor, el proyecto de enmienda a la ley antitabaco aún tiene que pasar por ambas cámaras del Parlamento y ser firmada por el presidente. El actual mandatario, Václav Klaus, opina que se trata de una prohibición inútil, ya que cada ciudadano tiene la libertad de decidir sobre su salud.