Ministro del Interior quiere usar proyectiles de goma contra los manifestantes

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La violencia desatada durante los disturbios acaecidos la semana pasada en la capital checa, con motivo de la reunión anual del FMI y del Banco Mundial, sacaron a la luz una serie de interrogantes sobre la aplicación de métodos más eficaces en la lucha contra el vandalismo y las protestas violentas.

Proyectiles de goma. Esta fue la respuesta del ministro del Interior, Stanislav Gross, a las críticas de algunos sectores de la población que, a pesar del respaldo a la policía, insistieron en que la actuación de los protectores de la ley y el orden debió ser más enérgica.

Gross reconoció que la violencia pudo reducirse de una manera más radical, por ejemplo utilizando proyectiles de goma, pero que por el momento la ley no lo permite.

El ministro se comprometió a hacer todo lo posible para cambiar la situación reinante. "Creo que valdría la pena iniciar conversaciones para estudiar la posibilidad de que la policía checa utilice, en casos extremos, proyectiles de goma o armas similares para detener a manifestantes a una distancia de 10 o 15 metros" insistió Gross.

La propuesta del ministro del Interior fue rechazada por el relator gubernamental para los Derechos Humanos, Petr Uhl, quien aseguró que se trata de armas que en muchos casos han causado la muerte de manifestantes.

Arnon Regular, periodista israelí advirtió, por experiencia propia, que los proyectiles de goma no tienen una trayectoria muy precisa. "A una distancia de 30 metros se comportan como un proyectil común y corriente, con las consecuencias respectivas" alertó el señor Regular.

Además de los proyectiles de goma, el ministro Gross recomendó que se prohiba a los manifestantes cubrirse la cara, porque mientras los policía están obligados a portar su número de identificación, los manifestantes actúan desde el anonimato. Una norma similar rige en Alemania, y según Gross ha dado buenos resultados.

Autor: Federico Picado
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