Miles de árboles plantados con dinero checo crecen en Chile

Parque Nacional Torres del Paine en febrero de 2005 (Foto: www.terra.cl)

El gobierno checo ha destinado 15 millones de coronas (alrededor de medio millón de euros) para intentar paliar los daños de un incendio causado accidentalmente en el sur de Chile, hace dos años, por un turista checo.

En febrero de 2005, en el Parque Nacional Torres del Paine, una de las zonas de más sobrecogedora belleza del mundo, el turista checo Jiri Smitak, mientras se preparaba una sopa, volcó el calentador en el que cocinaba y provocó un gigantesco incendio.

Fueron más de quince mil las hectáreas quemadas del principal parque chileno, declarado reserva de la biósfera por la Unesco, y que anualmente es visitado por miles de turistas de todo el planeta.

Ahora, dos años después de la tragedia, y cuando ya pasó más de un año desde que el gobierno checo prometió ayudar a replantar en la medida de lo posible la zona afectada, los primeros frutos de esa ayuda están naciendo.

El gobierno checo invirtió quince millones de coronas en un invernadero, en el que ya crecen miles de árboles, y envió técnicos a trabajar a Chile. En Puerto Natales, la ciudad más cercana a las Torres del Paine, se ha concentrado esa ayuda.

"En el invernadero en Puerto Natales ya están creciendo los primeros árboles nativos", comentó orgulloso, al periódico praguense Dnes, el ingeniero forestal Vit Obrdlik, de la organización Bosques Checos.

Cuando esos árboles crezcan, principalmente de las especies nativas nirres y lengas, serán trasladados a las Torres del Paine, para intentar repoblar el área cercana a la Laguna Amarga afectada por el incendio.

Esta ayuda llegó a pesar de que el gobierno checo no está obligado por ninguna ley, ni nacional ni internacional, a responder por los daños causados en el extranjero por uno de sus ciudadanos.

"No existe ninguna normativa según la cual el estado esté obligado a pagar por los daños que causen sus ciudadanos en el exterior", comentó al mismo Dnes Zuzana Opletalova, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores.

Si todo sale dentro de lo previsto, la ayuda impulsada por el gobierno checo en la zona austral de Chile debería concluir en el año 2010.

Además del dinero aportado por el gobierno, una liga checa de proteccion del medio ambiente reunió 63 mil coronas, algo más de dos mil euros, para enviar al país sudamericano. Y el propio responsable de la tragedia, Jiri Smitak, aportó 1100 dólares de su bolsillo.