Los rusos llegan a conocer Carta 77

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Una exposición dedicada a Carta 77, declaración que pedía a los dirigentes de la Checoslovaquia comunista respetar los derechos humanos, fue inaugurada en la capital rusa.

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El trabajo, actividades y personalidades del movimiento opositor checoslovaco Carta 77 son ahora accesibles al público ruso gracias a una nueva exposición en Moscú. La inauguró la institución Memorial, que vigila que se respeten los derechos humanos en Rusia, en colaboración con el centro checo ‘La casa checa Moscú’.

A pesar de que el movimiento no fue conocido en Rusia en su día, ya que el régimen soviético lo mantenía en secreto, un grupo de disidentes supieron de la iniciativa. Inmediatamente después de la publicación de Carta 77, 50 ciudadanos rusos, junto con personajes importantes como el académico y físico nuclear soviético Andrey Sacharov o Natán Sharanski, actualmente político y escritor israelí, firmaron un texto que apoyaba el surgimiento y el significado del movimiento.

Petr Pospíchal, foto: ČT
Petr Pospíchal, uno de los signatarios más jóvenes de Carta 77 y comisario de la exposición en Moscú, pone en relación las dos disidencias.

“Creo que eso demostró que en el fondo los pensamientos son muy parecidos. Hoy y antes también. Que la gente se daba cuenta de su situación en aquel entonces y de que los derechos humanos son inseparables y que pertenecen a todos. Y que la lucha por libertad y los valores básicos de una civilización es una obligación moral de todos en cualquier parte del mundo. Y allí donde los derechos humanos se violan, la obligación crece todavía más”.

De esta manera, la exposición quiere explicar la historia de Carta 77 y señalar la importancia de ciertos valores que siempre se deberían respetar en la sociedad. La presión social de la Checoslovaquia comunista, que culminó en el manifiesto reclamaba algo que hoy en día se da por supuesto en un estado democrático, pero que en el régimen totalitario era posible alcanzar sólo presionando “desde abajo”, contó Pospíchal.

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“Fue justo la declaración Carta 77 la que llegó a ser capaz de crear esa presión desde abajo y con la repercusión que tuvo en el extranjero ya en el mismo año 1977 demostró que representaba el patrón que se debía seguir en los otros países en los que la situación histórica de entonces era parecida”.

Petr Pospíchal tenía 17 años cuando surgió la Carta, de su existencia se enteró por la radio Voz de América, ya que la versión impresa era muy difícil de conseguir. Al lograrlo, después de varias semanas, empezó a participar de manera activa en difundirla y a ayudar a que las actividades del movimiento crecieran, lo que le llevó también a ser encarcelado tres veces.

La exposición contiene fotografías de la época junto con un resumen de los acontecimientos históricos más importantes relacionados con Carta 77 y los años de la era comunista checa. También hay fotografías de los fundadores, entre ellos, de Václav Havel, que más tarde sería el último presidente checoslovaco y el primer presidente checo y que por sus actividades fue acusado de sedición y encarcelado por cinco años.

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Otro fundador fue Jan Patočka, renombrado filósofo checo que murió tres meses después de que se publicara la Carta, tras un interrogatorio policíaco de más de diez horas.

La exposición, que forma parte de las actividades dedicadas al centésimo aniversario de la fundación de Checoslovaquia, permanecerá abierta hasta finales de marzo, cuando se va a trasladar a otras ciudades rusas: Ekaterimburgo y Nizhni Nóvgorod.