Los estudiantes checos prolongan su paso por la universidad

Foto: Griszka Niewiadomski, Stock.xchng

En la República Checa es posible estudiar una carrera universitaria en cinco años, sin embargo cada año crece el número de estudiantes que prolongan su estancia en la universidad por uno u otro motivo.

Foto: Griszka Niewiadomski / Stock.XCHNG
Petr estudia desde hace ocho años ingeniería agrónoma. Su intención era, según indica, acabar la carrera lo antes posible. Sin embargo pronto se dio cuenta de que necesitaba para su formación algo más de lo que le ofrecía la universidad y empezó a trabajar de forma paralela a los estudios, y pasó también una temporada en Estados Unidos. Es un ejemplo más de los estudiantes checos a los que los cinco años de carrera se ven convertidos en seis, siete u ocho.

Las cifras no son preocupantes, pero van en ascenso. Según el Centro de Política de Formación de la Universidad Carolina, un 7,9% de los estudiantes de diplomatura necesitan un año más para concluirla. La cifra baja a 1,5% para los que requieren un quinto año. En el caso de las licenciaturas, titulaciones de cinco años, el 13,6% precisa de un año más, y solo un 1,8% de dos años extra.

La causa principal de esta prolongación del periodo universitario es, según el psicólogo Jaroslav Vacek, un cambio de mentalidad en las jóvenes generaciones.

Jaroslav Vacek, foto: Archivo de Jaroslav Vacek
“Desde un punto de vista cultural, nuestra época está acostumbrada a disfrutar y a dejar para después las obligaciones. Es algo relacionado con la sociedad de consumo. ¿Si podemos disfrutar algo sin ninguna consecuencia directa, por qué no hacerlo y dejar para después los costes que esto supone?”

Por su parte, la directora del Instituto para el Análisis Económico y Social, Simona Weidnerová estima que existen más causas, no siempre relacionadas con el Carpe Diem.

“Sí, es verdad que posponer la entrada en la edad adulta es uno de los motivos. El sociólogo Bauman describe el fenómeno y habla de las universidades como ‘refugios temporales frente al trabajo’. Pero otro fenómeno es justo lo contrario, que los estudiantes más pobres tienen que trabajar para complementar sus ingresos, y a causa de sus obligaciones laborales descuidan los estudios y les cuestan más tiempo. También pasa que ha crecido el número de personas que tienen hijos durante los estudios, y esto hace que se prolonguen más de la cuenta”.

Según una investigación de la revista Reflex de 2010, muchos de los estudiantes que se encuentran en los dos últimos años de estudio se encuentran ya en el mercado laboral: el 38% trabaja 20 horas a la semana y el 17% llegaba a las 40 horas semanales. Solo un 32% decía dedicarse solo a los estudios.

Foto: Filip Jandourek / ČRo
Prolongar los estudios más de la cuenta tiene en Chequia consecuencias económicas. Por cada curso extra los estudiantes están obligados a contribuir en cantidades que suelen superar los 100 euros. Precisamente la falta de sanciones económicas en el doctorado es una de las causas que apuntan a que sea precisamente esta fase la que cuente con mayor porcentaje de abandono y postergación.

Autor: Carlos Ferrer
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