Los drogodependientes también se ven afectados por el cierre de fronteras

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El cierre de las fronteras como medida restrictiva en contra de la pandemia del coronavirus ha causado una escasez de drogas en Chequia. En consecuencia, crece el interés por tratamientos con sustitutos de opiáceos.

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Las organizaciones que trabajan con drogadictos han registrado un interés creciente en tratamientos con sustitutos de drogas como la metadona. Al cerrarse las fronteras del país, la demanda de drogas en Chequia supera la oferta.

Las restricciones adoptadas para prevenir el contagio por coronavirus han provocado pérdidas de trabajo, estancias prolongadas en casa y estados de depresión, factores que contribuyen a que más y más antiguos drogadictos acudan nuevamente a las drogas y al alcohol.

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En el pasado, Petr tomaba heroína, pero logró superar su adicción gracias al tratamiento con sustitutos de opiáceos. Ahora, según comentó para la Televisión Checa, ha perdido su trabajo y no tiene dinero suficiente para pagar la vivienda o comprar los sustitutos que le prescribe su médico.

“Hago lo posible para no quedarme en la calle. Por el coronavirus, mucha gente ha perdido su trabajo. No me alcanza para la renta ni para las pastillas, así que solicité que me aceptaran en un programa de metadona”.

La metadona es un opioide sintético utilizado para el tratamiento de adicciones a narcóticos. En Chequia, los programas de metadona se ofrecen de manera gratuita y el tratamiento es acompañado por psicoterapia y asesoría social. El objetivo es ayudar a los clientes a que retomen paulatinamente la vida corriente y se encarguen de sus problemas personales y su situación social.

En comparación con la heroína, la metadona es una sustancia con efectos y atributos similares, pero el riesgo que conlleva es mucho menor. Según comentó Petr para la Televisión Checa, a uno le permite vivir con más normalidad.

“Es imposible de describir el síndrome de abstinencia, uno no puede funcionar normalmente. Con la metadona puedo ir al trabajo. No estoy obligado a robar y puedo vivir como una persona normal”.

Petr acudió a Manos Estrechadas (“Podané ruce”), una de las organizaciones no gubernamentales checas que ayudan a drogadictos. El número de personas que están solicitando sus servicios ha crecido durante el estado de emergencia y las restricciones que ha conllevado. En parte se trata de nuevos clientes, por otro lado, de personas que lograron abstenerse por algún tiempo.

La situación actual afecta también a los trabajadores sobre el terreno. Según confirmó Kamil Podzimek de la organización Prevent 99 para la Televisión Checa, muchos drogadictos sufren el síndrome de abstinencia o acuden a diferentes sustitutos sintéticos. “Como las drogas disponibles en el mercado no son suficientes, se drogan con lo que consiguen, y eso tiene sus riesgos”, comentó.

Consumo durante la pandemia

Foto: archivo Radio Praga
No solo la heroína es escasa, también la metanfetamina, y eso a pesar de que Chequia es el mayor productor de esta droga. Según datos de junio del 2019, del total de 298 laboratorios que fabricaban metanfetamina en Europa, 264 se encontraban en Chequia. Sin embargo, para su producción se necesitan fármacos que contienen pseudoefedrina y la importación de estos al país se ha interrumpido durante la crisis del coronavirus.

En Chequia se registran más de 35 000 adictos a la metanfetamina. A diferencia de la heroína, tratamientos con metadona no han sido aprobados para los usuarios de esta droga. Según explicó Jindřich Vobořil, director de la ONG Manos Estrechadas, la solución depende del Instituto Nacional de Control de Fármacos checo.

“La Sociedad Médica para Enfermedades Adictivas ha presentado al Instituto Nacional de Control de Fármacos una solicitud en base a la cual podríamos suministrar sustitutos y preparados que ya existen en el mercado checo”.

Estudios europeos sobre las drogas y el alcohol

Los científicos europeos han empezado a analizar el impacto de la pandemia del coronavirus y las restricciones que conllevó sobre el consumo de alcohol y drogas ilegales. Dos estudios, uno para las drogas y otro para el alcohol, desvelarán los hábitos y la frecuencia del consumo de estas sustancias entre los europeos.

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Las condiciones actuales permitirán a los científicos obtener una imagen más clara sobre el comportamiento de los habitantes de los diferentes países ya que, por las limitaciones al movimiento libre de personas, los resultados no se verán influenciados por respuestas de turistas.

El estudio sobre sobre el consumo del alcohol es coordinado por la Universidad Técnica de Dresde. En Chequia, lo implementa la Clínica de Adictología de la Facultad de Medicina de la Universidad Carolina junto con el Instituto Nacional de Salud.

El segundo estudio está siendo realizado por el Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías en todos los países miembros de Unión Europea. La encuesta durará cuatro semanas y sus resultados deberían ayudar a mejorar el apoyo proporcionado a drogadictos y a atenuar el impacto del consumo durante la pandemia.

En ambas encuestas se puede participar rellenando un formulario en internet. Los estudios son anónimos y la dirección IP de los encuestados no será guardada.

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