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25) Jiří Kratochvil, en el centro de Europa un canto

Jiří Kratochvil
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En mitad de la noche un canto fue la primera novela de Jiří Kratochvil traducida al español. Y aunque no era tan conocido como otros escritores checos, el libro funcionó muy bien en los países de habla hispana. En esta entrevista, su traductora Patricia Gonzalo de Jesús nos cuenta por qué considera que Kratochvil es un típico escritor centroeuropeo y en qué sentido la ciudad de Brno es el personaje más importante de esta novela.

Jiří Kratochvil | Foto: Ben Skála,  Benfoto,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 4.0

Cuando, hace más de diez años, se publicó la traducción que hizo Patricia Gonzalo de En mitad de la noche un canto, Kratochvil no formaba parte de ese grupo selecto de escritores checos que ya son marca registrada. Sin embargo, esta novela que se presentaba como “una alegoría universal sobre la infancia” tuvo muy buena repercusión en España, Argentina y otros países de Latinoamérica. Patricia Gonzalo ofrece, al respecto, algunos motivos: el prestigio de la editorial Impedimenta y su excelente trabajo de comunicación.

“Gustó a muchos críticos y también a muchos críticos que son escritores, recuerdo que apenas salió, fui a la Feria del Libro y enseguida el editor se me acercó para decirme que había alguien muy interesado en la novela de Kratochvil y me presentó a Carlos Pardo, que es poeta y crítico literario. Él fue muy generoso con la crítica y siempre lo recomendó mucho. Yo creo que es importante que el libro encuentre su momento, su editorial, su traductor y sus lectores, y se dio la conjunción perfecta de todos esos factores para que el libro tuviera éxito”.

Carlos Pardo | Foto:  Instituto Cervantes

Lo cierto es que en la editorial madrileña quedaron tan conformes con la buena circulación del libro que luego lanzaron otras dos traducciones del mismo autor: La promesa de Kamil Modráček y Buenas noches, dulces sueños. Pero además En mitad de la noche un canto tiene la particularidad de que ya había tenido una traducción previa al español a cargo de Clara Janés. Patricia Gonzalo revela que, al principio, empezó a consultarla un poco pero luego necesitó emprender su propio viaje.

Fuente: Editorial Impedimenta

“Me daba un poco de canguelo volver a traducir algo ya traducido y además por alguien con tanto prestigio como Clara, y al principio comprobaba algunas cosas, pero luego me di cuenta de que es un libro que requiere una traducción que sea una apuesta personal, algo creativo. También era una de mis primeras traducciones y, en ese entonces, me costaba mucho más despegarme del original. Y fue justamente con esa traducción que me di cuenta de que si no me despegaba la cosa no iba a funcionar”.

Patricia Gonzalo define a Kratochvil como un posmoderno y señala que, en este libro, toda categoría clásica de autor o trama queda difuminada. Lo considera más bien un libro-río que arrastra al lector con su lenguaje sin que pueda racionalizar demasiado. Eso mismo la llevó a lanzarse también al juego porque, de lo contario, pensaba que su traducción no se correspondería con el humor y el tono poético del original. En todo caso, esa apuesta personal se nota incluso en el título que Patricia Gonzalo eligió para su traducción.

Patricia Gonzalo de Jesús | Foto: archivo personal de Patricia Gonzalo de Jesús

“Creo recordar que el título de Clara Janes seguía un orden sintáctico normal, pero está sacado de un poema que se menciona y es inventado, como muchas otras cosas, dentro del libro y en ese poema se jugaba mucho con forzar el orden de las palabras, lo cual pretendía dar un tono de época y poético al poema, algo más trabajado, más literario, pues decidí darle la vuelta yo también”.

En medio de la traducción, a Patricia Gonzalo se le iban ocurriendo algunas observaciones que podían llegar a orientar un poco al lector, tratándose de una obra especial y de un autor no muy conocido. Y aunque asegura que no es de esas traductoras a las que les gusta plagar los libros de notas al pie, en este caso sintió la necesidad de escribir un prólogo que sirviera para situar la obra, e incluso enlazarla con la de otros escritores checos más conocidos, al menos, para los lectores de habla hispana. En ese breve prólogo, Patricia Gonzalo presenta a Kratochvil como un típico escritor de Europa Central.

Jiří Kratochvil | Foto: Jiří Sláma,  Český rozhlas

“Toda esta cuestión de la literatura centroeuropea, si existe o no, y quién se puede enmarcar ahí es una cuestión literaria que me fascina desde la universidad y a la que le doy muchas vueltas. He intentado leer mucha crítica y hay autores considerados centroeuropeos que me fascinan. Y lo que me llevó a enmarcarlo ahí es esta cuestión de cómo la Historia con mayúscula influye en las historias con minúscula, o sea, en las vidas individuales”.

Fuente:  Editorial Impedimenta

Según Patricia Gonzalo, Europa Central no puede pensarse sin la enorme cantidad de cambios que sufrió a partir de movimientos de frontera, desplazamientos bruscos de gobiernos y de orientaciones políticas. Y afirma que ese estado permanente de fluidez genera consecuencias en la vida de la gente. En ese sentido, piensa que Europa Central parece estar definida por lo marginal ya que muchos de sus países, a pesar de su ubicación privilegiada, suelen ser considerados satélites de otros.

Milan Kundera | Foto: ČT24
En mitad de la noche un canto es para ella un libro muy centroeuropeo porque, mientras amaga con contar solo un par de historias de vida, lo que hace es narrar la evolución de Checoslovaquia y de toda la región, desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta los años setenta u ochenta. Pero aclara que la novela reconoce, al mismo tiempo, una clara influencia de la tradición checa, especialmente de escritores como Hrabal o Kundera.

“Jiří siempre ha dejado súper claro tanto en entrevistas como cuando estuvo en España presentando el libro que él admira mucho a Milan Kundera, que le parece el mejor escritor de su generación, le parece brillante y no reniega de él y es una referencia muy clara, aunque a mí no me parece que Kundera sea la principal influencia en este libro, yo veo mucho más a Hrabal ahí”.

Bohumil Hrabal  (a la izquierda) | Foto: Filons,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 4.0

Esa influencia la ve, por ejemplo, en la excentricidad de sus personajes, en los juegos de palabras y en la vocación por confundir al lector. Ese tipo de rasgos que recuerdan un poco a la picaresca. También afirma que Kratochvil y Hrabal suelen mostrar empatía y hasta una relación de afecto hacia sus personajes, a diferencia de Kundera, que suele ser muy despiadado con los suyos.

Jiří Kratochvil | Foto: Ben Skála,  Benfoto,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 4.0

Por otro lado, Patricia Gonzalo considera que, en España, la literatura sobre Praga constituye casi un género literario en sí mismo, y no podía prever cómo podía irle a esta novela que no solo transcurre en Brno, sino que le da a la segunda ciudad de Chequia un rol destacado.

“Yo creo que Kratochvil convierte a Brno en un personaje más de la novela, es una presencia constante y no sólo como una especie de decorado o así, sino que realza mucho la vitalidad de la ciudad y de sus habitantes, y su atmósfera particular, su lenguaje particular, es como que la eleva a la categoría de personaje pero un personaje con una personalidad muy definida también”.

Brno | Foto: Benoît Rouzaud,  Radio Prague International

Patricia Gonzalo revela que su primer contacto con la República Checa fue, precisamente, a través de la ciudad de Brno durante una excursión que organizó la Escuela de Verano de Bratislava. Es decir, que traducir este libro le permitió, en algún punto, reencontrarse con su ciudad checa favorita. Incluso cuenta que muchas palabras que, en el original, remitían al ‘hantec’, dialecto de Brno, pudo chequearlas con amigos de la región de Moravia que, muchas veces, tampoco conocían determinada expresión y entonces transmitían la consulta a sus padres y abuelos. Es decir que, en algún punto, varias generaciones de Brno estuvieron involucradas en esta traducción.

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