La separación de desechos es un asunto cotidiano

La creciente cantidad de basura que genera el hombre representa un serio problema en la sociedad moderna. De no ser solucionado, los desechos podrían afectar irreversiblemente el medio ambiente que nos rodea. Es por ello que en muchos países se promueve la separación de los residuos en los hogares, oficinas, escuelas, etc.

En la República Checa se reciclan anualmente unas 460 toneladas de desechos, la mitad de las cuales son botellas de plástico. Una de cada dos botellas de plástico vendidas en el mercado nacional llega a ser reciclada. No obstante estos favorables resultados, muchas son las reservas todavía en lo que respecta a la separación de los desechos y a la disposición de los ciudadanos de participar así en la protección del entorno.

Sobre la separación de los desechos hemos conversado en esta A Toda Marcha con varios vecinos de Praga.

"Hace unos cinco años no me preocupaba en absoluto por separar la basura para distribuir en los contenedores respectivos el papel, el vidrio, plásticos, restos de alimentos y otros desechos", reconoce Jan, de unos treinta y cinco años de edad.

"Últimamente, desde hace uno o dos años, sí trato de separar los residuos. Comencé poco a poco, pero actualmente lo considero ya algo natural, más cuando los contenedores destinados a este tipo de desechos los tenemos situados frente a nuestra casa. Y en el barrio capitalino en que vivimos, funciona muy bien el servicio público de recolección de residuos destinados al reciclaje", así dice Jan.

Por su parte, Richard, de casi cincuenta años, dice que para él la separación de residuos no es cuestión de moda, porque aprendió a hacerlo desde niño.

"En mi familia separamos los desechos. Quizás porque a mí me enseñaron a hacerlo desde niño y yo posteriormente transmití esa costumbre a mis hijas. Recuerdo que mi abuelo reunía especialmente papel y cartón y era tan fanático o perfeccionista, que no tiraba a la basura ni un trozo de papel o una factura de un comercio", sostiene Richard.

Al no mezclar los desperdicios, el individuo manifiesta su disposición de contribuir activamente a la protección del entorno, señala Richard y agrega que cree que especialmente los jóvenes deberían asumir una postura más responsable frente al entorno.

"Sería bueno que por esta problemática se interesaran más los jóvenes especialmente. Las veces que llevo algunos desechos separados a los contenedores, me encuentro allí con otras personas de mi edad o mayores todavía que también lo hacen. Pero casi nunca veo a alguna persona joven que lleve papel o botellas de plástico a estos depósitos", dice Richard.

Su observación la confirman las palabras de Zdenek, un joven de algo más de veinte años.

"La verdad es que la separación de desechos no es algo que me preocupe. A veces separo al menos las botellas plásticas, pero lo hago más bien inconscientemente", sostiene Zdenek.

Convencer a la gente de la importancia de separar los residuos para su posterior reciclaje no será fácil, opina Richard. "Hace falta una mayor publicidad sobre el tema. La gente y, especialmente los jóvenes, deben darse cuenta de que todo lo hacen por su futuro. Si los desperdicios no son reciclados, terminan contaminando el aire que respiramos, el agua que usamos y la tierra que pisamos", recalca Richard.

Jan agrega que igualmente importante es que los municipios garanticen una cantidad suficiente de contenedores para desechos reciclables y que éstos estén ubicados cerca de las viviendas. Admite que si los contenedores no los tuviera frente a su casa, a lo mejor no separaría los residuos.

"La verdad es que no sé si lo haría. No puedo garantizarlo, pero tampoco quiero decir que no lo haría. Tenemos una casa de campo y tanto nosotros, como nuestra vecina también allí separamos los desechos, que posteriormente llevo en automóvil a un contenedor en la ciudad. Pero si no tuviera coche y no hubiera cerca ni un solo contenedor de reciclaje, reconozco que todo lo tiraría a un mismo basurero", matizó Jan.

Sobre la importancia de la separación de los desechos y su posterior reciclaje hemos conversado en esta A Toda Marcha con algunos vecinos de Praga. Según datos del Ministerio del Medio Ambiente, los más activos en la separación de los residuos en la República Checa son los habitantes del distrito de Pilsen, al sudoeste del país. En promedio, cada habitante llega a separar allí anualmente 36,4 kilos de desechos.

¿Qué opinan, ustedes, amigos, del tema?