La Revolución de Terciopelo dio inicio al desmoronamiento de Checoslovaquia

Hace quince años dejó de existir la República Checoslovaca. Después de más de 74 años de convivencia en un Estado común, las naciones checa y eslovaca decidieron vivir por separado, en dos estados independientes. El tema lo acentuaron este domingo los primeros ministros de los dos países en un debate de la Televisión Checa.

Mirek Topolánek y Robert Fico (Foto: CTK)
La República Checa dejó de existir oficialmente el 1 de enero de 1993. El primer ministro checo, Mirek Topolánek, hizo un balance de los quince años de existencia de la República Checa independiente. Destacó que a pesar de varios errores cometidos durante ese período, él lo considera como exitoso y próspero.

“Durante los últimos quince años, los dos países afrontaron varios problemas. Sin embargo, cuando miro atrás, tengo que reconocer que han sido unos años de mucho éxito y prosperidad. Creo que para los dos países han significado la mejor época desde hace centenares de años”.

Topolánek se refirió asimismo a los éxitos comunes de los dos países alcanzados en los últimos quince años. Entre ellos acentuó la incorporación en la OTAN, el ingreso en la Unión Europea, así como la próxima entrada en la zona Schengen.

Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, recalcó las buenas relaciones mantenidas entre los dos países después de la separación de la antigua Checoslovaquia.

“Las relaciones entre la República Checa y Eslovaquia superan cualitativamente las relaciones mantenidas con otros países europeos. Lo importante es que esas relaciones no se limitan a la esfera política, sino que se refieren a la vida cotidiana de los checos y los eslovacos“.

Con motivo del décimoquinto aniversario de la separación de Checoslovaquia, economistas checos publicaron varios análisis del nivel de desarrollo alcanzado por los dos países tras la división.

Los mismos indican que el nivel de vida en la República Checa sigue siendo superior al de la vecina Eslovaquia. No obstante, la economía eslovaca se va recuperando significativamente, sobre todo, gracias a las reformas económicas y a las inversiones en la industria automovilística.

Quince años después, los checos y los eslovacos se muestran contentos con los acontecimientos ocurridos en 1993. Según se desprende de las estadísticas, el 56 por ciento de checos y el 70 por ciento de eslovacos no lamentan la división.