La inflación en Chequia alcanza su máxima cifra en ocho años

Foto: Lenka Žižková

Se espera que el precio de los alimentos y de la vivienda siga subiendo en Chequia a lo largo de este año 2020. La última cifra de inflación en el país marca un 3.2 %.

Foto: Lenka Žižková

La inflación en la República Checa correspondiente a diciembre de 2019 alcanzó el 3.2 %, la cifra más alta desde el año 2012. Los precios se encuentran en aumento en todos los sectores, aunque vienen liderados por un crecimiento del precio de la vivienda, como indica para la Radio Checa Pavla Šedivá, de la Oficina Checa de Estadísticas.

Foto ilustrativa: Ann San / Pixabay  CC0
“Se trata de la segunda tasa de inflación más alta de los últimos 11 años. Solo fue más alta en 2012, con un 3.3%. Lo que más ha afectado a la subida de los precios ha sido la vivienda”.

El precio del alquiler subió el año pasado en torno a un 4 %, pero también lo hicieron los gastos asociados a la vivienda como el agua y la electricidad.

También experimentaron una subida notable los alimentos. Por ejemplo, mientras que la carne de cerdo costaba alrededor de 4.8 euros en 2018, el año pasado su precio medio rozaba los 6 euros. Un aumento de precios que ha afectado a la cesta de la compra en general, ya que ahora son más caros alimentos como las frutas, las verduras, la leche y el queso.

No obstante, el incremento de los salarios en Chequia en los últimos años ha hecho que las familias no vivan con tanta preocupación la inflación, según apunta el economista de ING Bank Jakub Seidler.

“Los sueldos están subiendo más rápido que los precios, así que por ahora los hogares checos gastan sin tener mucho en cuenta la inflación, pero es cierto que a lo largo de este año la tendencia al alza de los sueldos se reducirá”.

 Jakub Seidler, foto: archivo Jakub Seidler
Según Eurostat, los checos dedican el 15 % de sus gastos anuales a la alimentación, incluyendo comidas en restaurantes y bebidas no alcohólicas.

Pero a pesar de la subida del precio de los alimentos, Chequia es el quinto país con los productos de alimentación más baratos de la Unión Europea. Hacer la compra es más caro en países como Austria, Croacia e Italia.

El Banco Nacional Checo no ve con buenos ojos el actual crecimiento de la inflación, sin embargo, poco puede hacer frente al encarecimiento de la cesta de la compra. Si pasado enero de este año, la inflación siguiera al alza, el Banco Nacional quizás se plantee tomar algunas medidas, señala Seidler de ING Bank.

“A principios de año la marcha de la economía está cambiando mucho. Si la inflación se sigue acelerando, y no solo en los alimentos, sino también en otro tipo de servicios, podría hacer que el Banco Nacional Checo suba los tipos de interés por precaución”.

La última vez que el Banco Nacional subió los tipos de interés fue en mayo del año pasado. Los siguientes pasos de esta institución bancaria vendrán marcados en gran parte por el desarrollo del brexit y cómo esto afectará a la economía de la UE.