La historia del químico argentino que aprendió checo con Radio Praga

Marcelo Otero

Docente y químico de formación, antes de viajar por primera vez a Praga en 2007 para participar de un encuentro internacional de científicos, el argentino Marcelo Otero empezó a fijarse qué recursos había en la web para aprender algo del idioma local. Y así descubrió la sección Hable checo de Radio Praga a cuyo nombre logró hacerle honor gracias a una sistemática rutina que fue cumpliendo al pie de la letra y que comparte en esta cálida charla.

En la Plaza de la Ciudad Vieja | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

No, este no es un episodio de Hable Checo, aunque un poco sí. En este 2026 en que Radio Praga conmemora su 90.º aniversario, nos complace descubrir las  historias de quienes, desde distintos rincones del mundo, llegaron a sintonizar o descubrir nuestra emisora. Una de ellas es la de Marcelo Otero, de Argentina, quien afirma haber aprendido checo gracias a las emisiones de Hable checo, probablemente una de las secciones más queridas de nuestro programa.

“Sí, yo comencé a usar el curso hable checo de Radio Praga en el año 2007: tenía interés de aprender checo porque iba a ir a una reunión científica que tenía lugar en Praga, en mayo de 2007 y ya a principio de año empecé a buscar información en la web para tratar de aprender algo y así me topé con Radio Praga. Y empecé a leer todas las entregas que hacían con los distintos temas y ese fue mi acercamiento a Radio Praga, con la cual sigo estando en contacto en la actualidad”.

En Loket | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Estableciendo conexión a Internet...

Versión impresa de Hable checo | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

En ese entonces, sin embargo, solo usaba los textos. Desde aquel entonces hasta hoy, está claro que los hábitos tecnológicos se fueron modificando en forma drástica. Marcelo recuerda que, en esa época, no era tan fácil como hoy acceder a internet ilimitado y la familiaridad con lo digital era mucho menor. Por todo eso, había una mayor tendencia a imprimir todo aquello que resultara interesante de la web, aunque al mismo tiempo imprimir también era más complicado que ahora porque había que utilizar el archivo html, lo cual requería una configuración muy precisa. Lo notable es que Marcelo aún conserva muchos de esos impresos.

Checo para principiantes | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

“Tengo el de Saludos en checo, Visitamos una cafetería, el de R como Radio,  D de dinero, C de Cerveza o P de pivo, Vamos de vacaciones, La vida checa, En verano los checos comen más verduras, y en algunos de esos episodios aparece un aviso que dice: ‘importante, para visualizar en forma apropiada los caracteres del alfabeto checo es necesario seleccionar la opción ‘Central european languages en el menú de su navegador’. Y si no hacías eso, salía cualquier cosa”.

Checo para principiantes versión CD | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Como en esa época el audio no estaba segmentado, la pronunciación tuvo que aprenderla con la ayuda de otros recursos que había online y también mediante un cuadernillo de la colectividad checa en Argentina, Český dům. Realizado por la profesora Jana Ungrádová, ese manual que también venía con un CD se llamaba “Checo para principiantes” y a Marcelo le permitía leer cada una de las entregas de Hable Checo de Radio Praga. Sin embargo, semejante aprendizaje requería también cierto método o, por lo menos, una rutina muy estricta que Marcelo se encargó de cumplir a rajatabla.

Sus tarjetas con vocabulario | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

“Lo que hacía era lo que venía haciendo siempre cada vez que comenzaba a estudiar un idioma: flashcards con palabras y lo bueno de las entregas de Radio Praga era que ya venían por temas, entonces trataban sobre la escuela, la casa, viajes, la playa… el vocabulario ya estaba organizado y eso me permitía, entonces, hacer tarjetitas con el vocabulario y, como tengo una pizarra porque soy docente, tenía la costumbre de tratar de escribir en esa pizarra la mayor cantidad de palabras que recordara”.

El vocabulario checo en su pizarra | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Un paseo inolvidable

En Plaza Wenceslao | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Entre todas esas entregas de Hable checo, una de las que más tiene presente Marcelo es la de Paseando por Praga, que le llamó especialmente la atención porque la leyó luego de su viaje a Chequia con la emoción de comprobar que él ya había estado en cada uno de los lugares que se mencionaban en ese episodio.

“Lo que relataban era como un paseo a pie por el centro de Praga y yo tenía fotos de cada uno de esos lugares porque había estado y eso fue como que me marcó y no me lo olvido nunca”.

El libro que se publicó como consecuencia de su visita a Praga | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Explica Marcelo que el tema de aquella reunión científica que tuvo lugar en Chequia estaba directamente relacionado con su tesis doctoral: el uso de transductores piezoeléctricos. Se trataba de un encuentro financiado por la Unión Europea, para el cual fueron convocados tanto investigadores de Latinoamérica como también europeos, uno de los cuales era checo. Además de esa reunión en Praga, hubo otra en Buenos Aires y una tercera en Valencia. Recuerda Marcelo que el objetivo del encuentro era escribir entre todos un libro de texto sobre el uso de esos sensores formados por materiales que, al deformarse, generan una tensión, lo cual tiene múltiples usos tanto en química como en física. Pero sin entrar en detalles técnicos, lo importante es que, aunque hasta el momento, Marcelo solo viajó una vez a Chequia, en mayo de 2007, aquella experiencia lo marcaría de por vida.

En Malá Strana | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

“Es un antes y un después, es una ciudad mágica que es inolvidable: recuerdo todos los paseos por la Ciudad Vieja, el barrio judío, el castillo, Malá Strana y tuve la suerte de que la reunión fuera en el Faustův dům, un lugar emblemático y con mucha historia y también leyendas detrás, y eso también es algo que me llamó la atención de Praga: la cantidad de leyendas detrás de cada uno de los lugares que visité y otros tanto que, por supuesto, no pude recorrer en una semana”.

Casa de Fausto en Praga | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International
La primera pasta dental comprada en Praga | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Si bien el objetivo de estudiar checo era poder hablar un poco durante ese viaje, cuenta Marcelo que, al regresar, sintió la convicción de querer seguir estudiando el idioma: de hecho se trajo varios diarios en checo, unos diccionarios que consiguió en una librería que quedaba cerca del lugar del encuentro y hasta un muy curioso recuerdo: la cajita de la primera pasta dental que compró al llegar a Praga en un Potraviny.

Camino al Castillo | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Queridas profesoras 

Lo cierto es que, durante todo ese 2007, Marcelo siguió estudiando vocabulario con la sección Hable checo de Radio Praga y, al año siguiente, decidió contactarse con la comunidad checa Český dům al enterarse de que ofrecía un curso para principiantes organizado por Chequia, que cada año envia un profesor a varios países del mundo con comunidad checa. Entre ellos, Argentina.

Markéta Pilátová | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Ese año era Markéta Pilatová, famosa escritora, y tuve la suerte de tenerla a ella como profesora. Después seguí estudiando por mi cuenta y en el año 2017 volví a los cursos organizados por República Checa en Český dům y seguí estudiando”.

Durante esas clases, tal como él mismo cuenta, se generaba un vínculo muy fuerte con los docentes: ya que, además de enseñar el idioma, también desarrollan un muy importante rol social colaborando con todo lo relacionado a la difusión de la cultura checa. Y eso implica un abanico de destrezas muy variado que va desde cantar canciones con los miembros de la comunidad hasta ayudarlos a cocinar algunos dulces típicos. De hecho, Marcelo tiene en su casa dos galletitas de jengibre con su nombre que, cada fin de año, preparaba Radka Návarová, otra de las docentes que tuvo. Aún las conserva en su bolsita sellada original y asegura que a veces las cuelga como adornos de su árbol navideño, tal como indican las costumbres checas.

La profesora Radka Navarová y su corderito de pascua en Buenos Aires | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Sí, lo bueno de las clases, tanto las de Markéta Pilátová en 2008 como las de Radka Návarová en 2017 y 2018 era que no solo se veía lengua sino que también se veía cultura, entonces siempre una parte de la clase estaba dedicada a gramática, al aprendizaje de la lengua, pero había una importante parte de la clase que estaba dedicada a las costumbres, a los festejos, a la historia y a distintos temas relacionados a la cultura checa, y eso era buenísimo porque en general no suele ocurrir en los cursos de idiomas que se le de tanta importancia a la cultura”.

Marcelo en Karlovy Vary | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Hablo checo

Frente al Bar Kafka | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Aunque decidió tomar otro camino al formarse como químico y, de hecho, actualmente se desempeña como investigador y docente de Física en la Universidad de Buenos Aires, Marcelo tiene algo en común con los checos: su gran capacidad para aprender lenguas extranjeras. De chico, estudió inglés e italiano, luego siguió con alemán, holandés, checo, hebreo, francés y portugués, además de coquetear, tal como él mismo dice, con muchos otros idiomas. En cuanto al checo, lo define como un idioma tan complejo como fascinante, que puede servir como puerta de entrada no solo a la cultura checa sino incluso a la eslava.

En el antiguo cementerio judío | Foto: archivo personal de Marcelo Otero

Como seguramente ocurra con muchos otros de nuestros oyentes a los que aún no tenemos el gusto de conocer, en los festejos por nuestro 90.º aniversario de este año, también haremos un brindis especial por Marcelo, este talentoso químico amante de los idiomas que se tomó muy en serio el nombre de nuestra sección y hoy, desde el otro extremo de la radio y el mundo, lo logró y, sí, es capaz de hablar checo.

En el Puente de Carlos | Foto: archivo personal de Marcelo Otero