Pandillas de Nueva York: la historia de la joven checa especialista en literatura nuyorican

Una de sus traducciones para la revista Plav

Tras haber aprendido español más en fiestas que con libros, Iva Fedáčková investigó el uso que hacen del inglés youtubers como Rubius; y luego se adentró en la comunidad puertorriqueña de Nueva York para analizar cómo, mediante modismos y expresiones en castellano, esos íntimos extranjeros mantienen viva su cultura y logran expresar lo que el inglés no alcanza a decir.

“Para mí fue una verdadera novedad aprender algo de la vida misma, no solo a través de los libros, sino de las historias de la gente y no solo por sentarse en una clase a escuchar a otro hablar”.

A diferencia de muchos checos que llegaron al español después de varios años de estudio y disciplina, Iva Fedáčková admite que vivió el español antes de aprenderlo. No hubo método ni plan: se trató más bien de un impulso, algo que apareció de la noche a la mañana y, sin embargo, terminó marcando profundamente su camino.

“Pienso que, de repente, fue un día cuando empecé a vivirlo: con apenas 18 años, hice mis maletas, dejé la escuela en República Checa, y me tomé un avión a Alicante y, un par de meses después, mientras mis compañeros de clase estaban asistiendo al mismo año escolar, yo ya bailaba como animadora en Mallorca. Entonces, creo que no fue por los libros, creo que fue por vivir la vida, solo porque me atrapó realmente ese sentimiento mediterráneo”.

La fiesta como aprendizaje de un idioma

Iva Fedáčková en Praga  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Amante de la libertad, aclara Iva que, en el último tiempo, se fueron desdibujando bastante esas diferencias tan marcadas en dos sociedades como la checa y la española, aunque, en su momento, había casi un abismo entre ellas, que fue lo que ella misma experimentó durante ese viaje.

“Especialmente si tienes que ir cada día a la escuela, y esto era completamente al revés: ahí puedes hacer lo que quieres con tu vida, viviendo y hablando en las playas, en los bares, en las fiestas, en las calles. Y eso fue una verdadera novedad para mí, el hecho de que se pueda aprender algo de la vida misma, no solo a través de los libros y todo eso, sino de verdad aprender de las historias de la gente y así también el idioma, pero no solo por sentarse en una clase a escuchar a otro hablar”.

 Palma de Mallorca | Foto:  Google Maps

Lo cierto es que en ese viaje verdaderamente iniciático estuvo dos meses en Alicante y tres meses en Mallorca. Y para mantenerse empezó a trabajar como camarera en algunos cafés y también como animadora en un hotel, donde preparaba distintos espectáculos en los que, a veces, hasta bailaba y cantaba para entretener, sobre todo, a los niños de los turistas.

“Después, cuando volví, continué con la universidad en České Budějovice, pero creo que ahí el ritmo del español ya me estaba siguiendo, ese espíritu español, solo que a las playas debía reemplazarlas, por ejemplo, haciendo picnics debajo de las residencias, porque ahí es como un mundo abierto para todos y, en lugar de sangria, puedes tomar ahí unas cervezas”.

Una tesis sobre los youtubers

Iva en Salamanca de Erasmus con su amigo  | Foto: archivo personal

A contramano de tantas checas que viajan desde distintas ciudades a Praga, Iva Fedáčková nació en la capital, aunque pasó buena parte de su vida en Stará Boleslav. Más tarde se mudó a České Budějovice para estudiar y, al recibirse, volvió a Praga para hacer un máster en la Universidad Carolina. Después sumó un Erasmus en Salamanca y, en su tesis de grado, se concentró en un tema tan original como inesperado: cómo los youtubers de habla hispana, entre ellos Rubius, incorporan palabras y expresiones en inglés en sus videos y reacciones.

“Quería estudiar cómo los youtubers utilizan vulgarismos y otros anglicismos en momentos emocionales al jugar, por ejemplo, a los videojuegos porque ahí hay como una conexión emocional al ponerte eufórico o enfadado con el juego, o al sentir miedo o felicidad, eso te provoca algunas emociones. Y quería estudiar cómo los youtubers españoles usan el inglés o los vulgarismos para comentar esas situaciones. Y también está muy estudiado en la literatura que esos vulgarismos están muy conectados con momentos muy emocionales”.

En esa investigación puntual que tuvo como principal objeto de estudio a fenómenos como Rubius o Dross, ella detectó además otro factor a tener en cuenta.

“El mundo de internet suele estar muchas veces en inglés y cuando una persona está metida en los videojuegos, que muchas veces no tienen doblaje al español y solo están en el inglés original, es muy natural para los youtubers usar el inglés también cuando reaccionan. Yo pensaba que, a medida que fuera teniendo más edad, Rubius iba a dejar de usar tantos vulgarismos, pero fue al revés, como que parece que quisiera verse relajado para el público y usa más vulgarismos”.

Historias de Nueva York

“Me interesan tanto los escritores nuyorriqueños porque hablan inglés perfectamente y han nacido como estadounidenses, pero aun así eligen recordar el español, sus historias, su nostalgia y su cultura”.

Otro aspecto curioso es que Iva decidió ir a escribir su tesis a Nueva York. Para cambiar un poco de aire y, al mismo tiempo, para visitar a una amiga de su Erasmus en Salamanca que había decidido mudarse a Estados Unidos. Lo que, en todo caso, no se imaginaba es que en Nueva York iba a escuchar casi tanto español como en Salamanca.

“Como que tu puedes solo viajar en el metro y, de repente, se te sienta alguna latinoamericana al lado y, después de tres estaciones, ya sabes casi toda su vida, de verdad la calidez de la gente en Nueva York me abrió los ojos para despertar mi pasión”.

Iva en Nueva York | Foto: archivo personal

Aunque suele asociarse Nueva York con historias como Sex and the City, a Iva le interesó mirar más hacia la calle, hacia toda esa gente que realmente ayudó a transformar la ciudad: el obrero que levanta los rascacielos o la señora que vende café. Esa perspectiva le permitió acceder a un mundo nuevo: el de los latinoamericanos que muchas veces permanecen invisibles para la sociedad. Y así como en su tesis de grado había estudiado cómo el inglés se mezcla con el castellano, en su tesis de maestría realizó el proceso inverso: analizó de qué manera el inglés incorpora elementos de una lengua minoritaria en ese contexto. En concreto, investigó cómo los puertorriqueños en Nueva York integran el español en sus poemas y novelas.

Iva Fedáčková y su traducción | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Lo que más me interesó de esa comunidad es que ellos están allá en casa: viven, trabajan y muchos han nacido en Nueva York. Pero, al mismo tiempo, son completamente extranjeros. Muchas veces no se sienten en casa, no se sienten aceptados. Y eso me llamó mucho la atención, porque Nueva York es la ciudad del éxito, tiene ese brillo y esa visibilidad de quienes llegan para alcanzar algo. Sin embargo, los nuyoricans y otros latinoamericanos solo quieren tener una comunidad, solo quieren ser aceptados. Es como si vivieran al costado de ese brillo, de esa visibilidad, y eso me atrae. Además, ellos son ciudadanos legales en Estados Unidos, prácticamente son considerados estadounidenses. No son inmigrantes, pero la diferencia aparece por el hecho de no sentirse aceptados por su idioma. Tienes que aprender inglés para integrarte y, en ese proceso, pierdes parte de tu cultura. Por eso me interesaron tanto los escritores nuyorriqueños: estudiaron en universidades, hablan inglés perfectamente y han nacido como estadounidenses, pero aun así eligen recordar el español, sus historias, su nostalgia y su cultura. Aparece en su poesía, en sus novelas, en sus autobiografías. Hablan de su hogar, añaden el español y quieren ser recordados, aunque sea como una mezcla, si no como parte de una cultura isleña.”

Extranjeros íntimos

Calle de Nueva York | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Señala Iva que los puertorriqueños son la segunda minoría latina más numerosa en Nueva York, después de los dominicanos, mientras que los mexicanos suelen preferir otras ciudades más cercanas a la frontera. En concreto, en su tesis de maestría estableció una relación comparativa entre las obras de Esmeralda Santiago, Judith Ortiz Cofer y Piri Thomas, tres autores fundamentales para comprender la literatura puertorriqueña en Nueva York. Cuenta que la mayoría de ellos escribe en inglés, pero con algunos modismos puntuales muestran que, en ciertos casos, una palabra en español puede resultar mucho más expresiva que su equivalente en inglés.

“Me parece que las culturas latinoamericanas en Estados Unidos, y en Nueva York han decidido luchar contra esos dogmas de la literatura, al enseñar que sí se puede mezclar y muchas veces no tiene sentido encerrarse en un único idioma, ya que así es de verdad cómo quieren hablar y, al ratificarlo con la literatura, se los ha dejado de mirar de una forma despectiva”.

Muchos de esos cambios han sido impulsados por el Slam Poetry de la comunidad puertorriqueña en Nueva York. Aunque buena parte de su público está formado por estadounidenses interesados en la cultura latina, Iva destaca que la incorporación del castellano se hace aun a riesgo de perder cierta visibilidad o reconocimiento. Según pudo investigar, ese uso tan particular del idioma aparece, sobre todo, en topónimos, expresiones culturales y frases que les permiten a esos autores transmitir conceptos de pertenencia, memoria y nostalgia, algo que se nota especialmente en referencias directas a la comida y la vida cotidiana.

En Nueva York | Foto: archivo personal

“Piri Thomas, sin embargo, no usa tanto esas palabras por nostalgia, sino que usa más las palabras de la calle, al hablar de las pandillas que están muy presentes en los barrios de Nueva York, él habla muchísimo de las drogas y de la violencia: cuando se refiere, por ejemplo, a las drogas no utiliza la palabra inglesa, sino que cambia al español”.

Además de seguir investigando el tema para distintas publicaciones, como la revista Plav, Iva trabaja a tiempo completo en la embajada de Perú y dice que le encanta el contraste que eso representa. Durante el día organiza documentos y la agenda diplomática del embajador; por la noche, en su departamento de Holešovice, se sienta a leer y escribir sobre esas reveladoras historias de las pandillas de Nueva York.