El histórico almacén de Baťa en llamas, una dolorosa pérdida
Mientras los bomberos intentan terminar de apagar el enorme incendio que acabó este jueves con el edificio más grande del histórico complejo industrial de Baťa en Zlín, se hace el recuento de los –quizá incalculables– daños económicos, y lo que es aún más doloroso, la ciudad y, en realidad, toda Chequia, se enfrentan al shock de haber perdido un importante trozo de su historia.
En la noche del jueves al viernes se consiguió finalmente controlar el incendio que hizo que el almacén del complejo industrial de Baťa, con una arquitectura única centenaria que caracterizó al que fue el mayor fabricante de calzado del mundo, se fuera viniendo abajo por partes, que iban colapsando ante los ojos incrédulos y las cámaras de los móviles de trabajadores y vecinos de Zlín, donde todo gira siempre alrededor de Baťa.
Una hora estuvieron los bomberos intentando combatir las llamas desde dentro del histórico almacén, hasta que estimaron que ya era demasiado peligroso. De hecho, se fueron en el último momento antes del primer derrumbe. Gran parte del equipamiento quedó dentro. Lo más importante es que no se produjeron ni muertos ni heridos.
Y, sin embargo, el sentimiento es de luto. Y menos mal que 15 unidades de bomberos y dos helicópteros lograron contener el fuego en ese inmueble. Si las llamas se hubieran propagado por el cercano “Rascacielos”, donde estaban las oficinas de la empresa y donde el propio Jan Antonín Baťa se hizo construir un increíble ascensor en el que estableció su oficina. O al edificio del museo, o el de la universidad…
Pero la pérdida es enorme. Aún es pronto para saber si las dos fachadas que han quedado en pie, se mantendrán o también caerán. O si habrá que derribarlas, como dieron a entender los bomberos. O si habrá dinero para construir una réplica de un edificio tan inmenso sin el que el complejo, protegido tanto por su valor arquitectónico como histórico, nunca será el mismo.
Pérdidas millonarias para Vasky, Alpine Pro, Equator…
Determinar el alcance económico de los daños llevará mucho tiempo. "Hay muchas empresas involucradas. Llevará tiempo calcular sus pérdidas y evaluar los daños del propio edificio", declaró la portavoz policial Monika Kozumplíková a la agencia ČTK este viernes. Las instalaciones servían tanto de oficinas como de almacén.
Solo las empresas de calzado Vasky y Botas, que tenían allí su almacén, calculan las pérdidas entre dos y tres millones de euros por los 75.000 pares de zapatos perdidos, además de ropa y accesorios. El valor de venta al público de estos productos rondaría entre 6 y 7 millones de euros.
Peor lo tiene aún la fabricante de bicicletas Equator Cycling, que no solo tenía en el edificio su almacén con todos sus cuadros de carbono y bicicletas, sino también las oficinas con todos sus equipos. Tenemos que empezar desde cero, dicen.
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La propia Fundación Tomáš Baťa también mantenía un almacén en el lugar, con aproximadamente 30.000 publicaciones que, curiosamente, tenía programado su traslado a otro almacén para este mismo jueves.
Asimismo, la famosa empresa de ropa técnica Alpine Pro —proveedora del equipo olímpico checo— contaba con un almacén allí; la compañía tenía almacenadas en las instalaciones mercancías valoradas en más de 20 millones de euros. El propietario de la empresa, Václav Hrbek, confirmó este dato al medio de noticias Seznam Zprávy el jueves.
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