La edad promedio de los checos va en aumento

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La población checa se hace cada vez mayor. Gracias a un estilo de vida más sano y debido a la baja tasa de natalidad, la vida de los checos va prolongándose y la edad promedio de la población va en aumento.

Durante los últimos 15 años, el promedio de edad de la población checa aumentó en cuatro años. Mientras que en 1991 la edad promedio en el país era de 36 años, la de hoy es de 40.

La situación, al igual que en el resto de Europa, se debe a tres razones principales: un estilo de vida más sano, mejor asistencia médica y baja tasa de natalidad.

Según Zdenek Pavlík, demógrafo de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Carlos en Praga, la gente cuida cada vez más de su salud, eligiendo comida más sana y haciendo ejercicio. Además, la asistencia médica va mejorando y está al alcance de todos.

De acuerdo con datos oficiales, las mujeres checas llegan en promedio a los 77 años, esto es, cinco años más que los hombres. "Es difícil explicarlo, aunque en general se puede decir que las mujeres son más vitales y acusan una tasa de mortalidad más baja", dijo Pavlík.

Otro factor importante es la baja natalidad en la República Checa. A pesar de que podemos hablar del año pasado como de un año de "babyboom", aún nacen muy pocos niños en el país.

Aunque en general el aumento de edad en la población es una cosa positiva, desde el punto de vista económico puede resultar muy peligroso. Según opina el analista económico Pavel Kohout, es indispensable una radical reforma del sistema de pensiones. "La gente deberá ahorrar dinero durante toda su edad productiva para asegurar su vejez", añade Kohout. "Al mismo tiempo hay que reforzar las relaciones familiares para que los hijos cuiden más y mejor de sus padres ancianos", opina el analista.

Los partidos políticos checos suelen incluir regularmente en sus programas el tema de la reforma del sistema de pensiones, sin embargo, hasta el momento no se ha producido ningún cambio.

Mientras tanto, los jubilados representan un grupo cada vez más importante en el mercado. Algunas compañías, como agencias de viajes o escuelas de idiomas, ya lo han entendido y ofrecen servicios especiales para mayores. No obstante, aún queda mucho por mejorar.