La derecha dice que el fracaso electoral se debe a las reformas y a la corrupción

Petr Nečas, foto: ČTK

Los partidos de derecha reflexionan sobre la abrumadora derrota en las elecciones regionales y el conductor de autobús Roman Smetana, que pintó antenitas y orejas de burro en las vallas publicitarias en la campaña para los comicios generales, terminó tras las rejas. Estos son algunos de los temas destacados por los diarios checos este miércoles.

Petr Nečas,  foto: ČTK
Todos los diarios siguen prestando atención a la repercusión de las recientes elecciones regionales ganadas por la socialdemocracia y los comunistas, así como a la difícil situación en la que se encuentra el primer ministro Petr Nečas.

El jefe del Gobierno ha empezado a perder apoyo dentro de las filas de su Partido Cívico Democrático (ODS), el mayor del oficialismo, y se enfrenta a un grupo de diputados rebeldes que le complican la aprobación de una serie de reformas económicas, vitales para el Ejecutivo.

El diario Mladá Fronta Dnes informa en portada que los rebeldes tienen acorralado al primer ministro. Después de la dura crítica de los líderes regionales del partido, que culpan a Nečas del fracaso electoral, el jefe del Gobierno recibió un duro golpe de los diputados rebeldes que no aceptan su planeado aumento de impuestos, entre otras medidas económicas.

Los diputados rebeldes, miembros del Partido Cívico Democrático, quieren desbancar a Nečas. Petr Tluchoř, cabeza visible del grupo, subrayó que tras el fracaso electoral el partido debe cambiar, reformarse, porque de lo contrario sucumbirá.

Para Tluchoř el cambio más importante radica en la salida de Nečas de la cúpula partidista. De acuerdo con el diario, la situación se ha complicado muchísimo y es evidente que Nečas pierde apoyo tanto en el Gobierno como dentro de su partido.

La tensión interna fue captada por los electores que dieron al Partido Cívico Democrático un poco más del 12% de los votos, el peor resultado de los últimos 20 años. En juego está también el derrumbe del Gobierno de Nečas, lo que desembocaría en la convocatoria de comicios generales anticipados.

Las críticas internas contra las cúpulas de los partidos de derecha van en aumento. El Partido Cívico Democrático y TOP 09, su aliado de coalición, tratan de descubrir las causas de su fracaso electoral.

Consultados por el diario Lidové Noviny varios políticos oficialistas argumentan que el Gobierno no ha sabido vender de manera adecuada las reformas que trata de aplicar y que considera indispensables.

El vicepresidente de la bancada parlamentaria de TOP 09, Václav Horáček, subraya que las “reformas siempre resultan dolorosas”. Según el político es necesario saber explicar a los ciudadanos que los recursos que se les quitan ahora se les devolverán duplicados en el futuro.

Vlasta Parkanová,  photo: Kristýna Maková
Los representantes del oficialismo coinciden en que los escándalos de corrupción les perjudicaron en los comicios. Para el ministro de Salud, Leoš Heger, fue un error decir que la Policía y los fiscales hacen mal su trabajo cuando investigan a alguna persona vinculada con el poder.

“Semejantes declaraciones son incorrectas y provocan desconfianza entre los ciudadanos de cara a las actividades de los políticos”, matizó el ministro refiriéndose a las investigaciones por sospechas de corrupción de la vicepresidenta de la Cámara Alta, Vlasta Parkanová.


Roman Smetana,  foto: ČTK
Por su parte, el diario Právo publica en primera página una fotografía del conductor de autobús Roman Smetana, famoso a nivel nacional por pintar antenitas a las fotos de los políticos durante la campaña para las últimas elecciones generales.

Smetana fue condenado a trabajos para la comunidad por daños contra la propiedad privada y tuvo que pagar una multa. Él sostiene que simplemente aplicó su derecho a la libertad de expresión, reconoció que había pintado las antenitas, pero no aceptó el castigo.

Los tribunales lo condenaron a tres meses de prisión, pero a Smetana le pareció injusto el castigo. Pasó un mes tras las rejas y fue puesto en libertad tras una intervención del entonces ministro de Justicia Jiří Pospíšil.

Un tribunal superior volvió a calificar el caso y dictó que el conductor de autobús debe pasar en prisión todavía 67 días de la condena inicial.

El caso de Smetana levantó una ola de repudio en la sociedad, fue creado un club de amigos en el que figuran ciudadanos y políticos que consideran injusta la pena aplicada contra una persona que pintando antenitas y orejas de burro expresó un punto de vista diferente.