La Casa de la Moneda de Praga expone sus tesoros

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Ducados de oro, táleros de plata que posteriormente dieron el nombre al dólar americano, groses de cobre. Más de mil monedas se exponen estos días en el Museo de la Capital Praga. La exposición ‘La Casa de la Moneda de Praga’ documenta la evolución monetaria en Bohemia desde el siglo X hasta el siglo XIX.

Tras más de 30 años el Museo de la Capital Praga vuelve a presentar una parte de su colección de monedas, que cuenta con unos ocho mil ejemplares. La mayoría de las piezas fue fabricada entre los siglos X y XIX en la Casa de la Moneda de Praga, que estaba ubicada primero en la calle Celetná y posteriormente en la Plaza de la Ciudad Vieja.

La exposición ‘La Casa de la Moneda de Praga’ refleja las tres etapas monetarias básicas en Bohemia: la de los denarios (denáry), groses (groše) y táleros (tolary). Las primeras monedas checas, los denarios, empezaron a acuñarse durante el reinado de Boleslao II, probablemente en los años 60 del siglo X, explica el autor de la muestra, Jiří Militký.

“Las monedas checas más antiguas son imitaciones de modelos bávaros, acuñados especialmente en la Casa de la Moneda de Ratisbona. El objetivo fue simplificar la entrada de las monedas checas al comercio internacional. Hay que tener en cuenta que la sociedad medieval checa no empezó a utilizar monedas plenamente hasta en el siglo XI”.

El uso de las monedas se limitaba a las altas capas de la sociedad. Tan solo en el siglo XII los denarios estaban en posesión también de los campesinos. En esta época se registraba ya la inflación y los denarios se fabricaban de cobre, en vez de plata. Sin embargo, las monedas checas del siglo XII destacan por su valor artístico y se cuentan entre las más bellas de Europa Central, agrega el comisario.

La segunda mitad del siglo XVI y el primer tercio del siglo XVII es un período de una enorme circulación de dinero, apunta Jiří Militký.

“Tenemos testimonios de que en la Casa de la Moneda de Praga se acuñaban monedas por encargo. Por ejemplo, el comerciante de metales preciosos Bartolomeo Albrecht hizo acuñar monedas de oro que después llevó a Alemania. El metal usado era de origen distinto, una gran parte procedía sin duda de las importaciones españolas de América”.

La exposición en el Museo de la Capital Praga muestra también la falsificación de monedas que vivió su auge en Bohemia durante las guerras husitas en el siglo XV. En esa época surgió el famoso taller de falsificadores en las cuevas de Koněprusy, cerca de Praga. Las monedas falsas, encontradas durante las excavaciones arqueológicas, están a menudo cortadas o perforadas con un cuchillo. ¿Por qué? El que recibió la imitación monetaria tenía miedo de ponerla en circulación y prefirió destruirla.

Las monedas fueron acuñadas en la Casa de la Moneda de Praga hasta 1856. Desde entonces la acuñación se realizó en Viena.

Los visitantes pueden admirar los tesoros de la Casa de la Moneda de Praga hasta el 23 de agosto.