Hallazgos checos en un gulag de Kazajistán revelan historias de sus propios compatriotas

Científicos de la Universidad de Bohemia Occidental, de Pilsen, estudian los restos de un gulag en territorio de Kazajistán, donde, después de la Segunda Guerra Mundial, fueron encarcelados por el régimen soviético miles de presos políticos, entre ellos centenares de checos.

Foto: Gulag.cz

Arqueólogos de la Universidad de Bohemia Occidental de Pilsen, en colaboración con la organización Gulag.cz, intentan redescubrir la historia de uno de los campos de trabajo forzado creados por el régimen soviético después de la Segunda Guerra Mundial, tal como sostuvo para Novinky.cz, Pavel Vařeka, jefe de la expedición y arqueólogo del mencionado centro docente.

Foto:  Gulag.cz

“Aquí, en medio de las estepas de Kazajistán, se conservaron los restos de un amplio complejo de gulags soviéticos llamado Stieplag, lo que es algo único. Este campo concreto de trabajos forzados tenía el nombre Tierekty, como se llama el pueblo cercano que está junto a una estación de ferrocarril”.

Pavel Vařeka | Foto: Západočeská univerzita Plzeň

Los documentos oficiales afirman que este gulag dejó de existir en 1956 por orden de Moscú, pero los científicos checos encontraron allí unas botellas de vidrio que datan de un período entre 1959 y 1961, así como restos de zapatos y prendas de los presos y otros elementos. Todo indica que no todos los presos fueron puestos en libertad en 1956 y que el gulag siguió existiendo varios años más, aunque bajo otra administración, de acuerdo con Štěpán Černoušek de la organización checa Gulag.cz, quien participa en el estudio del antiguo gulag.

Štěpán Černoušek | Foto: Ondřej Tomšů,  Radio Prague International

“Estas investigaciones enlazan con nuestras expediciones anteriores a Kazajistán en los aňos pasados. Conocimos aquí a los historiadores locales y entablamos contactos también con otros profesionales. Me alegra muchísimo haber podido aprovechar nuestras investigaciones iniciales y enlazarlas con esta gran expedición arqueológica. Esto nos permite avanzar en las investigaciones de la problemática de los gulag soviéticos y nos lleva a un nivel superior de los análisis científicos”.

Foto: Gulag.cz

Tras la expedición del aňo pasado, los arqueólogos checos comenzaron a analizar detalladamente el lugar donde antaňo se encontraba el gulag. Encontraron los restos de un campo de trabajos forzados para mujeres, a las que se les trataba peor que a los animales, y otro para los hombres.

Foto: Gulag.cz

De acuerdo con Pavel Vařeka, de los tiempos del gulag se conservó también un cementerio en el que sepultaban a los presos políticos. Los arqueólogos descubrieron también varias balas de aquella época que documentan el terror al que eran expuestas las personas encarceladas en los gulag. Vařeka sostuvo que los actuales descubrimientos arqueológicos les permitieron aclarar algunos detalles y tener una idea más cabal sobre la vida en este gulag y sobre la última fase de existencia del campo de trabajos forzados soviético Tierekty.

Foto: Gulag.cz

Según Štěpán Černoušek, actualmente sería imposible realizar análisis semejantes de los gulag en territorio de Rusia. “El régimen de Putin trata de borrar la historia de los gulag y las represiones soviéticas de la memoria y del espacio público y, por el contrario, defiende muchos crímenes de la era soviética. Por su parte, Kazajistán está cada vez más dispuesto a participar en semejantes investigaciones”, añadió Černoušek.

Autor: Ivana Vonderková | Recursos: Český rozhlas , Novinky.cz
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