Gobierno checo presentó su plan anticrisis

Mirek Topolánek (foto: CTK)

Conseguir una mayor cantidad de finanzas para el sector económico es el objetivo principal que se traza el plan anticrisis del Gobierno checo. Su proyecto fue presentado este miércoles a la Cámara Baja.

Mirek Topolánek (foto: CTK)
El primer ministro checo, Mirek Topolánek, dijo a los diputados que el plan anticrisis debería ayudar a la economía nacional a reducir al mínimo los impactos de la crisis económica. La realización de las medidas contenidas en el plan aprobado por el Gobierno el lunes, debería ser cubierta con el presupuesto estatal. Según el jefe del Gabinete, los gastos se calculan en más de 2 mil 500 millones de euros. La introducción de las medidas anticrisis debería crear por otro lado un estímulo financiero de más de 6 mil millones de euros, recalcó Topolánek.

“El plan quiere ayudar especialmente a los ciudadanos de medios y bajos recursos. Proponemos reducir los pagos a la Seguridad Social y crear nuevos puestos de trabajo. En vez de incrementar los subsidios sociales, queremos dar trabajo a los desempleados. Estamos seguros que éste camino es mucho más efectivo tanto para los trabajadores como para los empresarios y el Gobierno”, dijo Topolánek.

El proyecto de medidas anticrisis cuenta con impulsar el desarrollo de la ciencia y la investigación, liberar a los pequeños y medianos empresarios del pago de los adelantos de los impuestos sobre la renta, ofrecer una mayor cantidad de créditos con garantías del Estado y apoyar el desarrollo del transporte regional. Martin Jahn, experto del Consejo Económico Nacional que elaboró el plan anticrisis, afirma que las medidas de fomento económico deberían surtir efecto dentro de pocos meses.

”Estamos convencidos que el beneficio del plan anticrisis se hará patente en la economía checa en el segundo y el tercer trimestre del presente año. Algunas medidas, como la devolución del IVA y la eliminación de los adelantos de los impuestos sobre la renta, es posible introducirlas de inmediato para ayudar cuanto antes a la pequeña y mediana empresa”, dijo Jahn.

Mientras que la Comisión Europea valoró positivamente el plan anticrisis del Gobierno checo, la oposición nacional rechaza el proyecto. El Partido Socialdemócrata elaboró su propio concepto de lucha contra la crisis, basado en la ampliación de la red social del Estado y en el incremento de los impuestos a las personas con mayores ingresos.