FMI: Chequia, Chile y Malasia son los países que mejor han capeado la crisis financiera

Foto: Barbora Kmentová / Radio Praga

La República Checa ha sido puesta como ejemplo de economía resistente frente a los riesgos del flujo de capital extranjero por el FMI. Junto a Chile y Malasia, Chequia ha mostrado mejor política monetaria y fiscal, mejor regulación financiera y mayor flexibilidad de su tipo de cambio que otros países del mundo.

Foto: Barbora Kmentová
La crisis financiera que desde 2008 atenaza a una buena parte del mundo tiene como expresión más temida la fuga de capitales extranjeros, que huyen de los países más inestables hacia los de economía más firme, provocando graves problemas de financiación. Según un informe hecho público esta semana por el Fondo Monetario Internacional, la República Checa, Chile y Malasia, constituyen ejemplos modélicos de países “resistentes” que han sabido combatir de forma efectiva esa volatilidad.

La República Checa, de hecho, aunque desde el estallido de la crisis experimentó un estancamiento del PIB y un aumento del desempleo, no ha sufrido ninguna burbuja económica, ni crisis de deuda pública. De acuerdo con el rector de la Universidad Económica de Praga, Richard Hindls, esto tiene dos causas.

“La República Checa tenía en el momento de la crisis un sector bancario bastante estable. No fue algo gratuito. La República Checa atravesó graves dificultades a mediados de los años 90, cuando muchos bancos quebraron y tuvieron que ser rescatados por el Estado. Pero se consiguió limpiar el sector bancario y cuando llegaron los problemas financieros los bancos checos ya eran fuertes y resistentes. La segunda causa es que la República Checa tenía en el momento de la crisis unas reglas muy estrictas en cuanto al déficit público en relación al PIB, y en cuanto a la deuda pública, y consiguió mantenerlas durante los tiempos de crisis”.

Richard Hindls, foto: archivo de Radio Praga
El FMI apunta que esa mejor salud del sector bancario permitió que, en cuanto dejó de fluir el capital internacional, este pudiera ser sustituido por las reservas de los bancos checos. De esta manera no se dio una falta de liquidez tan grave como sucedió por ejemplo en España y el país no sufrió tanto por las caprichosas fluctuaciones del capital internacional.

En cuanto a la comedida política presupuestaria, no hay duda de que esta generó confianza en los inversores extranjeros, pero también tuvo su lado negativo, según señala Hindls.

“Otra cuestión es si esta política tan restrictiva que efectuó la República Checa no frenó demasiado el crecimiento económico. Algo que vemos en la actualidad: el PIB prácticamente no crece hoy día. Esta cuestión al capital internacional no le interesa, porque este busca condiciones estables y la República Checa sigue teniéndolas”.

En su informe, el FMI también llama la atención sobre el papel que en Chequia, Chile y Malasia jugaron las instituciones estatales para contener la volatilidad del capital internacional. Valora por ejemplo sus intervenciones para garantizar la flexibilidad del tipo de cambio de sus respectivas divisas y la buena regulación que se llevó a cabo en el sector financiero. En este sentido Hindls considera muy positiva la actuación del Banco Nacional Checo.

Banco Nacional Checo, foto: archivo de Radio Praga
“El Banco Nacional Checo fue muy estricto, tanto en su supervisión como en las pruebas que hacía para comprobar la situación de los bancos. Esto contribuyó al prestigio del sector bancario checo, junto al efecto de limpieza de la crisis bancaria de los 90. La experiencia de aquellos años y la política del Gobierno reforzaron el papel del Banco Nacional”.

Según el FMI, la buena política monetaria y fiscal de la República Checa, Chile y Malasia ha producido además una menor inflación.