Europa no sabe cómo conciliar la temporada de esquí con el coronavirus

Foto: ČTK/AP/Matthias Schrader

Los centros checos de esquí se están preparando para la temporada de Navidad a pesar de que el Gobierno no haya decidido aún sobre su suerte. Tampoco la UE es capaz de acordar una estrategia común en medio de la pandemia.

Foto: Daniel Zach,  ČRo

Mientras que Alemania, Francia o Italia quieren que los centros de esquí permanezcan cerrados hasta el 10 de enero, otros países, como Austria o Suiza, se oponen. El Gobierno checo no ha decidido aún si dará luz verde al popular deporte de invierno.

No obstante, los centros en las montañas checas ya han empezado a prepararse para la temporada. De acuerdo con Libor Knot, director de la Asociación de Estaciones de Montaña, ya va siendo hora, ya que la lista de tareas por cumplir es larga. Desde la preparación de las pistas con nieve artificial, hasta la infraestructura y la contratación de empleados.

Según sostiene, abrir cuanto antes es de suma importancia económica.

“La Navidad representa un 30% de los ingresos. Las estaciones de montaña tienen tres meses para ganar para todo el resto del año, dado que no cuentan con otra fuente de ingresos que el turismo. El número de personas que emplea el sector supera en más de un 30% el número de empleados de Škoda Auto. Se trata de un sector muy importante, y si alguien quiere hundirlo, debería tener una razón muy válida”.

Foto: Daniel Zach,  ČRo

Ante la incertidumbre que se registra en toda Europa en torno a cómo organizar una temporada de esquí en medio de la pandemia, Knot afirma que la situación en Chequia es muy diferente a la de los países alpinos, por ejemplo.

“La diferencia es enorme. Me imagino que toda Europa puede viajar al norte de Italia para esquiar. Pero en Chequia la proporción de esquiadores del extranjero es baja. Además, este año hay más complicaciones. Cuando los esquiadores extranjeros regresen a su país deberán entrar en cuarentena. Y nosotros podemos introducir pruebas obligatorias a la entrada al país, tal y como hizo Austria en otoño, por ejemplo. Contamos con herramientas que nos permitirían encerrar a Chequia en una especie de burbuja”.

Knot estima que, en la temporada más alta, la de Navidad, los turistas extranjeros que vienen a Chequia representan como máximo un 15 o 20% de todos los esquiadores.

Foto ilustrativa: Kristýna Maková

Las mayores preocupaciones las generan las colas que pueden surgir al esperar los teleféricos o telesquíes, así como en los establecimientos gastronómicos. No obstante, Knot afirma que las estaciones están preparadas para imponer distancias de al menos dos metros entre los visitantes. Entre otras medidas que se introducirían, cita el uso frecuente de desinfectante en todos los espacios interiores y exteriores, la aireación de las cabinas de los teleféricos y el apoyo a pagos electrónicos.

Además, a diferencia de las potencias del esquí como Italia, Austria o Francia, Chequia cuenta con solo dos teleféricos de cabinas. La mayoría de los aficionados al esquí se desplaza en teleféricos abiertos o telesquíes que, desde el punto de vista epidemiológico, son más seguros, según sostiene Knot.

De acuerdo con el ministro de Salud, Jan Blatný, Chequia se guiará por la decisión que tomen otros países europeos. No obstante, esta difiere de manera marcada. Alemania solicita que se cierren las estaciones en toda Europa. Italia y Francia coinciden en ello, al menos hasta fin de año. Por el contrario, la temporada de esquí en Suiza ya está en curso y Austria planea iniciarla una vez concluya el confinamiento vigente hasta el 7 de diciembre.

Martin Smolek,  foto: archivo de RR.EE. Checo

De acuerdo con Martin Smolek, viceministro de Relaciones Exteriores, la Comisión Europea está preparando una recomendación al respecto. No obstante, sostuvo que será difícil que los Estados miembros lleguen a un acuerdo.

“Es difícil de estimar la reacción. Pero supongo que la Unión Europea no logrará ponerse de acuerdo, porque por un lado tenemos a Austria y por el otro al resto de los países. Podría ayudar la recomendación de la Comisión Europea. Si fuese así, supongo que valdría solo hasta fin de año. Es decir, un 20% de la temporada. A partir de enero la presión por iniciar la temporada de esquí será aún más fuerte”.

Foto: Michal Trnka,  ČRo

Aún si las estaciones europeas se abren, seguirá vigente la recomendación del Ministerio de Relaciones Exteriores de no viajar a los países de alto riesgo. En estos momentos están en rojo todos los tradicionales destinos de los esquiadores checos en el extranjero: Austria, Alemania, Italia y Francia.

De acuerdo con Smolek, con la entrada de Chequia en el tercer nivel del sistema contra la epidemia PES el jueves, en teoría, nada se opondría a la apertura de las estaciones de esquí. No obstante, el Gobierno checo aún se tiene que pronunciar.

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