Escenógrafo chileno elogia Cuadrienal de Praga

r_2100x1400_radio_praha.png

La undécima Cuadrienal de Praga se clausura este domingo. Hoy conversamos con el escenógrafo Eduardo Jiménez, que representa a Chile en la muestra.

Eduardo Jiménez es el representante oficial de Chile en la undécima Cuadrienal de Praga. Su obra Purgatorio y Madre Coraje, que se refiere al tema de la guerra y la desolación, es una de las más visitadas de la muestra, y es un poco el resumen de la larga trayectoria de este artista, uno de los más reputados de Chile y Latinoamérica.

Jiménez vino por primera vez a Praga hace tantos años que ya no se acuerda. Entonces era un diseñador teatral que recién comenzaba su carrera profesional y quería estudiar el arte de las marionetas. Acá se quedó un par de meses, Praga le fascinó. Y desde entonces ha vuelto siempre que ha podido y está encantado con su presencia en esta undécima Cuadrienal.

"En Chile, lamentablemente, lo que significa la Cuadrienal de Praga no es conocido, independiente de que yo he venido 5 veces ya. Acá uno dimensiona el volumen de actividad, es la muestra más importante, la única que se hace a nivel mundial de esta envergadura, donde hay más de 45 países participando, y más de 6200 participantes. Estar acá yo creo que es muy importante, sobre todo para efectos de Chile, porque es empezar a tener presencia más oficial", comentó el escenógrafo.

Eduardo Jiménez realiza su trabajo de escenógrafo a caballo entre París, Bruselas y Santiago. Pero si de él dependiera, viviría en Praga, ciudad en la que se siente como en casa, aunque lamenta que el idioma checo sea tan endiabladamente difícil.

De cómo ha cambiado Praga, y la Cuadrienal con ella, es un fenómeno que impresiona a Jiménez, quien cuando empezó a venir a la capital checa, antes de la caída del Muro de Berlín, casi no se topaba con turistas. Como él mismo recalca, eran otras épocas.

"Otras épocas, muy distintas. Complejas pero también interesantes donde uno veía la ciudad de otra manera. Hay cosas que se extrañan. La tranquilidad de no tener más de dos millones y medio de turistas es abismante. La misma cuadrienal ha cambiado mucho desde sus inicios, desde los años 60 hasta ahora. Ahora tiene una visión mas globalizada, más de negocios, esto inevitablemente termina siendo un centro de negocios, aquí tú compras obras", recalcó el artista chileno.

Y mientras Eduardo Jiménez confía en poder estar presente en la duodécima Cuadrienal de Praga, en cuatro años más, y en todas las que el cuerpo le permita, los praguenses todavía pueden visitar las instalaciones de la presente edición, que concluye el domingo. Es una exposición hecha para complacer todos los gustos, no se arrepentirán.

palabra clave:
audio