El presidente checo responsabiliza al gobierno georgiano por la guerra del Cáucaso

Václav Klaus

El presidente checo, Vaclav Klaus, ha creado la polémica al disentir abiertamente de la opinión oficial del Gobierno sobre la guerra del Cáucaso y responsabilizar a Georgia del conflicto. Los analistas se sitúan unos a favor y otros en contra de la opinión del presidente.

En un artículo aparecido en el diario Mladá Fronta Dnes, el presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, se reafirma en su posición crítica respecto a Georgia y asegura que la responsabilidad del gobierno georgiano, de su presidente y de su parlamento es indiscutible.

En el artículo, titulado “Dejemos de engañarnos sobre Georgia”, Klaus afirma que dejar bien clara la responsabilidad en el conflicto es importante para evitar acciones de paz que solo contribuyan a perpetuar el problema, como ocurre en Irak, Bosnia o Kosovo. Al mismo tiempo se lamenta de que con el apoyo a Georgia se persigan intereses geopolíticos, y no el bienestar de la población civil. Los analistas checos han reaccionado con opiniones contrapuestas. El experto en relaciones internacionales, Jan Petránek, se muestra de acuerdo con el análisis que hace Klaus de la situación.

“Es un caso claro del tipo de guerra que una potencia lleva a cabo contra otra potencia sirviéndose de manos ajenas. Se trata del esfuerzo de Estados Unidos por imponerse en el Cáucaso y al mismo tiempo intentar disminuir la influencia rusa”, insistió Petránek.

Por el otro lado, el analista Bohumil Doležal, se posiciona claramente en contra de Klaus.

“Lo que ha dicho Klaus es como decir que en 1938 el problema de los Sudetes con Alemania, que desembocó en la invasión del país, fue responsabilidad del gobierno checoslovaco. Realmente, aquello se trató de una reacción al imperialismo de la Alemania de Hitler, y no tenía nada que ver con los derechos de la minoría alemana. Y ahora estamos en el mismo caso, en una reacción al imperialismo ruso”, afirmó Doležal

Karel Schwarzenberg (Foto: CTK)
También tienen una opinión contraria a la de Klaus el primer ministro checo, Mirek Topolánek, y el ministro de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzenberg.

Osetia del Sur es una región georgiana de mayoría rusa que desde 1992 cuenta con una independencia de facto, aunque no reconocida ni por Georgia ni por la comunidad internacional. En un referéndum celebrado en 2006 el 90 por ciento de los surosetas votó por su anexión a Rusia.

El pasado 8 de agosto, las tropas georgianas cercaron la capital, Tsjinval, provocando la muerte de unas 1.600 personas. Entre ellas se cuentan 74 soldados rusos de las tropas de paz que se encontraban en el territorio en virtud de los acuerdos firmados entre Georgia y Rusia en 1992.

En total, Bruselas estima que el número total de desplazados después de dos semanas de guerra asciende a 150.000, tanto georgianos como surosetas.