El Moldava de Smetana: la fuerza musical del patriotismo

Mělník, foto: Štěpánka Budková

Si existe una obra de la vida cultural checa que simboliza la identidad nacional sin gran patetismo, esa es, sin duda Mi patria, de Bedřich Smetana.

Estatua de Bedřich Smetana en la orilla de Vltava, foto: Jorge Láscar, CC BY 2.0

La obra Mi patria surgió entre los años 1874 y 1879. Pero la parte titulada El Moldava la compuso Smetana en apenas tres semanas, bajo circunstancias muy turbulentas. Al final del manuscrito podemos leer una nota dura escrita por él: ¡Siendo absolutamente sordo!

A pesar de ello logró hacer una partitura de la más alta calidad que suele acompañar los días festivos y cotidianos del país checo, tanto en tiempos buenos como en los malos, hasta la actualidad.

La vista de Vyšehrad, foto: Irina Ručkina

El Moldava, el segundo poema del ciclo Mi patria, representa el flujo del río checo más conocido, desde su nacimiento, sigue su camino por entre los bosques, donde hay unos cazadores, por una aldea donde se celebra una boda típica, o por un paisaje nocturno con la luna saliendo, en cuyo brillo se vislumbran las siluetas de los castillos viejos.

Foto: Supraphon
Aparece un episodio dramático en los Rápidos de San Juan, que hoy ya no existen, y el desarrollo de la composición culmina con la llegada al Vyšehrad antiguo y a la capital, Praga, hasta el final del camino, en la cercana confluencia con el río Elba.

El sentido principal de una de las composiciones checas más populares hace hincapié en que Smetana quería venerar la naturaleza checa como parte inseparable y hermosa de la vida de su patria.

Por cierto, este tema formaba parte de las diversas sintonías de la Radiodifusión Checa 3 Vltava, que usa el nombre del río checo.

¿Una canción popular modificada?

Hay quienes dicen que una de las melodías principales de dicha obra se basa en el tema de la canción popular El gato pasa por un agujero, simplemente llevado a una tonalidad menor.

Por el contrario, en Suecia, donde el compositor vivió durante cierto tiempo, están convencidos que el autor se había dejado inspirar por una obra popular sueca.

Foto: ČT24
El motivo principal de El Moldava probablemente haya inspirado a Samuel Cohen al componer el himno israelí Hatikvah. La composición la utilizaron también los autores del filme estadounidense El árbol de la vida, de 2011.

Durante largos años, los tonos de El Moldava daban la bienvenida a los pasajeros que llegaban a Praga a bordo de los aviones de las Aerolíneas Checas.

Podría parecer que se trata de una composición trillada, pero no es así, porque El Moldava figura entre las piezas que nunca cansan a los escuchas.

Autor: Roman Casado
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