El Instituto Cervantes de Praga mantiene su lado humano en tiempos de pandemia

Luisa Fernanda Garrido y Francisco Javier López, foto: archivo Instituto Cervantes

La pandemia de coronavirus trastocó los planes de numerosos centros culturales y de enseñanza. En su caso, el Instituto Cervantes de Praga supo adaptarse rápidamente a la nueva situación.

Luisa Fernanda Garrido y Francisco Javier López, foto: archivo Instituto Cervantes

El cierre de instituciones decretado por el Gobierno checo en marzo de este año para frenar la expansión del coronavirus pilló al Instituto Cervantes en plena actividad y con el nuevo semestre ya comenzado. A pesar de todo, su experiencia con la tecnología ha permitido que tanto los alumnos como su público en general permanezcan cerca en todo momento.

Desde el principio, el Instituto comenzó a tomar todas las medidas de higiene necesarias y a seguir los consejos del Ministerio de Salud checo. Aunque las clases se paralizaron brevemente tras el cierre general en Chequia, se pudo pasar con mucha rapidez al entorno en línea, como señala en entrevista para Radio Praga Internacional la directora del centro, Luisa Fernanda Garrido.

Foto: Kristýna Maková

“Tengo que decir que nosotros estábamos preparados ya con cierta antelación porque a principios de marzo empezamos a señalizar el Instituto sobre las normas de higiene. Es cierto también que el Ministerio de Salud checo empezó muy pronto a dar directrices y nosotros las seguimos inmediatamente. Y cuando vino el cierre total, las clases del nuevo semestre ya habían empezado, estaban muy avanzadas, pero teníamos cierta experiencia en el uso de las nuevas tecnologías y nos fuimos adaptando a la situación”.

Aunque desde el 25 de mayo las restricciones en Chequia son mucho más ligeras que anteriormente, la directora del Instituto Cervantes de Praga destaca que su prioridad ante todo es la seguridad. El centro vuelve a la normalidad poco a poco, pero sigue habiendo medidas estrictas.

“Aunque todavía estamos en fase de precaución, vamos abriendo, tenemos dos días a la semana un servicio de préstamos y devolución en la biblioteca. Nos vamos abriendo poco a poco y esperamos que haya clases presenciales en julio, pero siempre con cuidado y precaución, cumpliendo por supuesto las normas del Ministerio de Salud y las medidas de salud pública”.

Luisa Fernanda Garrido,  foto: Cortesía Instituto Cervantes de Praga

Cuando el coronavirus detuvo la vida normal en Chequia, unos de los mayores retos fue conseguir que las clases no se interrumpieran. En este sentido, el Instituto Cervantes siguió enseñando a sus alumnos en internet a través de diversas plataformas, entre las que destaca Zoom. Esta aplicación permite que las clases del Cervantes sean lo más fieles posibles a su espíritu original, según comenta el jefe de estudios del centro, Francisco Javier López.

“Queríamos desarrollar una clase de lengua de la forma más parecida a la que se desarrolla en un aula del Instituto Cervantes. Nuestras clases son interacción, comunicación, de hecho, es lo que nos diferencia de otros entornos de aprendizaje de lenguas. Para nosotros era muy importante que siguiera habiendo espacios donde los estudiantes pudieran utilizar la lengua, comunicarse en español con sus compañeros y con el profesor, y que al mismo tiempo se respetaran esas dinámicas que caracterizan a nuestros cursos de actividades en pareja y actividades grupales”.

Francisco Javier López comenta, asimismo, que esto fue posible en gran parte gracias a la profesionalidad de los profesores, que se adaptaron rápidamente al nuevo sistema.

Además, la respuesta de los alumnos ha sido unánime. Aunque sigue habiendo quienes echan de menos las clases presenciales, todos se sorprendieron por lo cómodos que se han sentido en el formato online.

“Y la gente está muy sorprendida de que, a pesar de que los cursos presenciales son insustituibles, estos en línea están siendo muy parecidos a esa experiencia presencial, que era nuestro objetivo principal. De hecho, en nuestra oferta futura de cursos que nos planteamos, esta modalidad en línea se ha hecho un hueco también”.

Por otro lado, para el Instituto Cervantes también ha sido una sorpresa ver que gracias a las clases online han podido tener un contacto más cercano con alumnos de otras partes de Chequia, que habitualmente no podían aprender español en los cursos presenciales, como cuenta Francisco Javier López.

“Otra cosa que hemos descubierto y que nos ha sorprendido gratamente, es que ya en los cursos que hemos ido iniciando en mayo y junio, pues estos cursos se han ofrecido en línea íntegramente desde el principio, y nos ha sorprendido que en estos cursos haya gente de fuera de Praga. Gente a la que antes no podíamos llegar, o no de una forma tan directa”.

De acuerdo con la directora, esta experiencia les ha ayudado a aprender y a reflexionar sobre muchos aspectos. En su opinión, costumbres como unas medidas de higiene más estrictas quizás han venido para quedarse en nuestra sociedad.

“Creo que aunque volvamos a la normalidad, respetaremos las medidas de distancia, llevaremos mascarilla cuando sea necesario, así como los geles y la desinfección de los espacios. También hemos incrementado nuestras medidas de limpieza. Creo que estas medidas las vamos a conservar y quizás ni se van a notar porque ya estamos acostumbrados. Las vamos a interiorizar y en el Instituto las vamos a tener. Sobre todo, porque queremos seguir enseñando español y teniendo actividades culturales, y mostrando lo que es el español en el mundo. Pero respetando la salud, que en estos momentos ha demostrado ser una prioridad para el planeta”.

No obstante, Luisa Fernanda Garrido recalca la necesidad de mantener nuestro lado humano. Debemos sacarle el máximo partido posible a la tecnología, pero sin olvidar los actos presenciales y todas las actividades que siempre nos han caracterizado. Es por ello que el Instituto Cervantes de Praga nunca dejará de lado esa faceta de ser un punto de reunión para los amantes del español.

“Toda esta catástrofe nos ha obligado a repensarnos. Y le hemos sacado el jugo a la tecnología y se lo vamos a seguir sacando. Pero tenemos que seguir siendo seres humanos, y el ser humano tiene que primar sobre cualquier aparato. Dominar la tecnología y no dejar que nos domine. De ahí que queramos combinar la presencia con la tecnología”.

Para seguir con la difusión del español todavía en el ámbito online, el Instituto Cervantes de Praga ofrecerá durante todo el mes de junio una muestra de cortometrajes iberoamericanos. La fecha de las proyecciones en línea puede consultarse en su página web.

No obstante, el gran evento del año llegará a partir de septiembre, cuando el centro celebrará su aniversario de llegada a Praga, ya que este 2020 se cumplen 15 años desde que el Instituto Cervantes llegó a la capital checa.

Foto: archivo del Instituto Cervantes
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