El Gobierno reconoce que las medidas contra el COVID-19 han dejado de funcionar

Foto: Martin Pařízek, ČRo

El ministro de Salud, Jan Blatný, reconoció que la situación epidémica del país es mala. En declaraciones a la prensa, el ministro adelantó la posibilidad de limitar la movilidad de los ciudadanos para frenar la propagación de la epidemia.

Las medidas aplicadas por el Gobierno en la lucha contra el nuevo coronavirus han dejado de funcionar. Así de tajante fue el ministro de Salud Jan Blatný este jueves al informar sobre el desarrollo de la pandemia en Chequia.

Jan Blatný,  foto: ČTK/Slavomír Kubeš

“La situación epidémica del país no mejora. Las estadísticas demuestran que en la República Checa tenemos la variante británica del coronavirus, que es más agresiva y se propaga más rápidamente. Esto lo demuestra el hecho de que las medidas que hemos venido aplicando han dejado de funcionar y la situación empeora”.

Blatný pidió a la población que respete las medidas vigentes, porque un solo día de incumplimiento puede prolongar por meses las restricciones. El ministro insistió en que se trata de una lucha en la que debe participar toda la nación para salir airosos.

“Soy consciente de que muchos de nosotros estamos cansados y agotados. Muchas personas están al límite de sus fuerzas, y muchas veces al límite de sus posibilidades económicas. Quiero pedirles una cosa: aguantemos”.

Foto: ČTK / Slavomír Kubeš

Partiendo del hecho de que la nueva variante del coronavirus conocida como británica se propaga con mayor rapidez, el ministro Blatný no descartó que el Gobierno se decida por una mayor limitación de la movilidad de los ciudadanos.

“Es necesario hacer todo lo posible para frenar la expansión de la nueva variante del coronavirus. Por eso resulta indispensable respetar todas las restricciones. Y es muy probable que tengamos que aplicar más medidas, como por ejemplo una nueva limitación de la movilidad”.

Petr Smejkal,  foto: Michaela Danelová,  ČRo

Desde el sector profesional se indica que la aparición de la variante británica del virus en Chequia no es un asunto de las últimas semanas, que su presencia es muy probable desde el mes de diciembre y que simplemente no se hicieron las pruebas correspondientes.

Algunos expertos indican que la variante británica podría comenzar a prevalecer en el país a partir de marzo, y advierten que se está propagando entre un 40% y un 70%  más rápido que la forma predominante.

Petr Smejkal, principal epidemiólogo del Instituto de Medicina Clínica y Experimental (IKEM) dijo a la Televisión Checa que si actúa con responsabilidad, será posible frenar la propagación de la variante británica del virus, que sin duda alguna se dispersa a mayor velocidad.

Foto: ČTK / AP Photo / Ronald Zak

“Lamentablemente cada vez aparecen más noticias, aunque no se han confirmado del todo, que indican que la variante británica puede ser más mortífera. Esta variante influye en mayor medida en el proceso de la enfermedad porque, digamos, se une con más facilidad a los receptores que se encuentran en las células, y en caso de ser así, estaríamos frente a una mala noticia”.

A pesar de las malas noticias, Peter Smejkal dijo que las vacunas son un elemento positivo en la lucha contra la pandemia.

“Una buena noticia es que todas las vacunas que en este momento están en los mercados de todo el mundo, tienen efecto sobre la nueva variante del virus, simplemente las vacunas funcionan. Lamentablemente no funcionan en las variantes sudafricana y brasileña, pero aquí abunda la variante británica, e insisto en que las vacunas funcionan”.

FFP2,  foto: dronepicr,  Flickr,  CC BY 2.0

Smejkal dijo que en este momento no se puede hacer muco, recomendó el uso de mascarillas FFP2 y respetar al máximo posible el distanciamiento social. A las palabras de Smejkal se sumó Václav Hořejší, del Instituto de Genética Molecular de la Academia de Ciencias de la República Checa, quien recomendó al Gobierno la distribución gratuita de las mascarillas FFP2.

La Organización Mundial de la Salud indicó la semana pasada, que la llamada variante británica del coronavirus ha logrado extenderse a 70 países desde diciembre. En Portugal, ya representa el 65% de los casos nuevos, en Holanda la mitad, y Suecia, por ejemplo, espera que la mutación británica predomine a mediados de mes.