"El éxito de Los Crímenes de Oxford es un accidente afortunado"

Guillermo Martínez e Iñaki Abad

Una excepción afortunada en su carrera literaria. Así califica el escritor argentino Guillermo Martínez el éxito de su afamada novela Los Crímenes de Oxford, traducida ya a 33 idiomas, incluido el checo.

Sólo en Gran Bretaña Guillermo Martínez ha vendido más de 120 mil ejemplares de Los Crímenes de Oxford. Y suma y sigue. La novela ha tenido un éxito tan apabullante que ya ha sido traducida a 33 idiomas.

Los Crímenes de Oxford relata la historia de un estudiante argentino que parte a esa ciudad a realizar un doctorado en matemáticas y se ve involucrado, sin querer, en una serie de crímenes que ponen en jaque a la policía inglesa.

Martínez, nacido en 1962, estudió matemáticas en su país y luego realizó un posgrado en Oxford. Visitó por primera Praga la semana pasada y presentó la versión checa de su novela en la sede del Instituto Cervantes. Y se dio el tiempo de conversar con Radio Praga.

¿Deberíamos hablar de Crímenes Imperceptibles o Los Crímenes de Oxford? Me parece que hay una confusión respecto al título de su novela.

"No es exactamente una confusión. La novela en Argentina se publicó con el título Crímenes Imperceptibles y luego el editor español prefirió publicarla con el título Los Crímenes de Oxford, porque era el título que eligieron también en Gran Bretaña donde la novela tuvo mucho éxito".

El director español Alex de la Iglesia acaba de concluir la posproducción de la versión fílmica de su libro, en inglés y con un reparto internacional. ¿Hay muchas diferencias entre la novela y la película?

Guillermo Martínez
"No, las diferencias propias del cambio de lenguaje, hay una cierta adaptación del discurso estrictamente matemático que hay en la novela hacia un discurso filosófico más general sobre la verdad. Y hay también un cierto cambio en el perfil sicológico del personaje del profesor, Arthur Seldom, que en la novela es más bien callado y digamos gana por ausencia, y en la película, al ser protagonizada por John Hurt, es una figura omnipresente dentro de la película".

En la novela, un estudiante argentino, como usted, parte a Oxford a hacer un doctorado. ¿Podría decirse que Elijah Wood, el famoso Frodo de El Señor de los Anillos, y que interpreta al estudiante, es Guillermo Martínez en el filme?

"No, no, porque en la novela tampoco era Guillermo Martínez. Imagínate que cuando yo fui a Oxford tenía diez años más que este narrador, así que no coinciden las experiencias personales ni vitales con las peripecias de este narrador. En general trato de separar las alusiones a la vida privada con respecto a lo que es la ficción en cada una de mis novelas".

¿Cómo afectó su trabajo de escritor el éxito increíble de Los Crímenes de Oxford?

"Bueno, en mi caso yo tenía una lista de espera de nuevas novelas y un libro de cuentos y me dediqué simplemente a seguir con mi vida literaria tal como la había planeado antes de este éxito, digamos. Considero este éxito como una excepción afortunada en mi carrera. Libros anteriores míos tuvieron una repercusión moderada en mi país pero me han dado ya un nombre literario antes de esta novela. Y no he alterado mi manera de pensar sobre la literatura o sobre los libros que escribo a continuación por el éxito de esta novela que yo lo considero como una especie de accidente afortunado en mi carrera, no espero repetirlo en mis futuras novelas".

Leí en un artículo que su siguiente novela sería una continuación de Los Crímenes de Oxford.

"No, eso fue algo totalmente... No sé dónde pudo aparecer ese tipo de información. Tengo pensada una continuación de los personajes de Los Crímenes de Oxford, de los dos personajes principales, pero es una novela que haré quizás dentro de diez años, es un proyecto a largo plazo, a futuro, tengo, como dije, una lista de espera y hay varias otras cosas antes que esto".

Me imagino que con tantas giras y presentaciones, con todo el revuelo que ha causado su novela, le fue difícil ponerse a escribir nuevamente.

 Guillermo Martínez e Iñaki Abad
"Trato de separar justamente mi tiempo libre y de organizar los viajes de manera que no interfieran en mi trabajo. Mucho más difícil era antes, cuando tenía que compartir mi trabajo de escritor con el trabajo en la facultad. Ahora dejé mi trabajo como matemático y me dedico únicamente a escribir, de manera que los viajes son interrupciones muy razonables y de poco tiempo con respecto a lo que es el resto".

Entonces las matemáticas las dejó de lado y optó por la literatura.

"Sí, nunca me consideré un matemático que escribía, sino que siempre la literatura estuvo antes en mi vida y mi primer libro lo terminé antes incluso de decidir mi carrera en matemáticas. Y a lo largo de mi carrera siempre en paralelo fui escribiendo mis novelas, de manera que ahora me dedico a tiempo completo a la literatura. Pero salvo por la novela que ustedes conocen, Los Crímenes de Oxford, tampoco hay demasiada matemática en el resto de mis libros".

Los Crímenes de Oxford apareció en el año 2004. ¿Cuál será su siguiente libro?

"Y bueno, lo que escribí a continuación es una novela que se llama La Muerte Lenta de Luciana B., que acabo de presentar en España, y que originalmente era un cuento más en el libro de cuentos que tenía planeado y que se fue expandiendo hasta convertirse en esta novela, que espero también sea traducida al checo".

Foto: autor

palabra clave:
audio