El bajo número de jardines de infancia en Chequia afecta al sueldo de las mujeres, según Bruselas

Foto: Tomáš Adamec, ČRo

La Comisión Europea ha recomendado a la República Checa aumentar el número de jardines de infancia y parvularios con el propósito de conseguir una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral. A menudo las madres no tienen dónde dejar a sus hijos y tienen que quedarse en casa en lugar de volver a trabajar.

Foto: Tomáš Adamec, ČRo
Solo un 5% de los niños checos menores de tres años asiste a un jardín de infancia, una cifra especialmente baja si se la compara con la media europea, del 30%. El motivo es la escasez de guarderías en el país, que hace notablemente complicado conseguir una plaza para el niño en un centro público y fuera del alcance de muchos bolsillos enviarlo a un kindergarten privado. Un mes en un jardín de infancia de este tipo sale a menudo por encima de los 350 euros, más de lo que muchas mujeres checas ganarían con un trabajo a media jornada.

La situación tiene un reflejo negativo en la inserción laboral de la mujer, según se ha vuelto a denunciar este año desde Bruselas. El representante de la Comisión Europea en Praga, Jan Michal, resume las consecuencias de esta carencia.

“Tiene efectos sociales, porque las mujeres vuelven al mercado laboral varios años después de lo que es habitual en Europa. Esto lleva evidentemente a un aumento de las diferencias entre los sueldos de los hombres y las mujeres, lo que luego tiene consecuencias no solo en las carreras profesionales de estas mujeres sino también en todo el sistema de seguridad social”.

Michaela Marksová-Tominová, foto: ČT24
En Chequia la baja de maternidad puede durar 3 años, una opción que las madres toman con frecuencia ante las dificultades de dejar a su hijo en una guardería. Esto da lugar a un buen número de mujeres que desean trabajar, y que cotizarían a la seguridad social y pagarían impuestos, pero no pueden hacerlo y en su lugar reciben un pequeño subsidio del Estado.

El problema fue señalado por primera vez por la Comisión Europea en 2011, pero de momento no se han tomado decisiones efectivas. La ministra de Trabajo, Michaela Marksová-Tominová, ha prometido, en primer lugar, dar incentivos a los empresarios para facilitar la creación de puestos de trabajo a media jornada para los padres recientes. Esta medida debería ser complementada con la creación de los llamados grupos infantiles, asegura.

“Este gobierno tiene en el programa la apertura de nuevas guarderías, pero como las condiciones son complicadas puede aún tardar un tiempo. En segundo lugar creo que no está de más que haya una forma alternativa, que el empresario organice un grupo infantil directamente en el edificio donde trabajan sus empleados”.

Foto: archivo de Radio Praga
Estos grupos están formados por madres que se turnan para cuidar un determinado grupo de niños, con lo que se ahorra el sueldo de una monitora. La legislación que regulará esta forma alternativa de jardín de infancia está ya en el Parlamento y podría ser aprobada en otoño de este año. La Comisión Europea, aunque considera positiva la medida, la ve más bien como un parche y cree que debería ser complementada por una buena red de guarderías públicas.

La llamada de atención sobre la escasez de jardines de infancia es uno de los siete puntos de un informe de la comisión destinado a establecer las prioridades del gobierno checo para el periodo 2014-2015. Entre ellos forma parte un incremento de la edad de jubilación, una mayor financiación de las universidades o la potenciación de los contratos a tiempo parcial.