Dropp, una start-up para reciclar pelotas de tenis, que tardan siglos en descomponerse

“No la eches fuera, devuélvela”, es el lema de la start-up checa Dropp que empezó a reciclar pelotas de tenis, un objeto que tiene una huella de carbono enorme por mucho que no lo parezca.

“Hemos contado que aquí en Chequia, una pelota de tenis vive unos cinco minutos si hablamos de los mejores jugadores. Pero, en general, su vida es de entre 12 y 20 horas”.

El tenis es uno de los deportes más ecológicos en cuanto a la contaminación del medio ambiente, especialmente cuando es practicado a nivel aficionado. No obstante, también tiene por delante sus desafíos en cuanto la protección de la naturaleza.

Lo más preocupante en este sentido son los viajes de los jugadores de élite a los torneos, pero también las propias pelotas de tenis. Durante el reciente Abierto de Australia se gastaron unas 50.000 pelotas. A nivel mundial, se fabrican anualmente unos 400 millones. Todo este material termina en los vertederos y tarda unos 400 años en descomponerse. Sin embargo, sirve sólo durante unos pocos minutos o, como máximo, unas horas, como dice Vít Gloser, fundador de la start-up checa Dropp para reciclar pelotas de tenis.

“Hemos contado que aquí en Chequia, una pelota de tenis vive unos cinco minutos si hablamos de los mejores jugadores. Pero, en general, su vida es de entre 12 y 20 horas. A su vez, su huella de carbono es enorme, tanto por su fabricación en Asia como por su transporte a Europa. Así que, una pelota que vive cinco minutos en Wimbledon, tiene una huella de carbono tremenda. Nosotros, al recoger las pelotas para el reciclaje, utilizamos vehículos con motores de combustión que también dañan el medio ambiente. Pero al no dejar que las pelotas terminen en un vertedero, somos muy verdes. Así, nuestra huella de carbono es negativa”.

Vít Gloser | Foto:  Dropp

La start-up Dropp, por lo tanto, viaja por la República Checa, recogiendo las pelotas de tenis utilizadas. Estas se transportan a un almacén y, posteriormente, a una trituradora. Según explicó Gloser a la Radio Checa, su empresa es capaz de convertir las pelotas en tres distintos materiales que encuentran un nuevo uso.

“El año pasado, reunimos 150.000 pelotas de tenis de toda la República. Eso es aproximadamente 10 toneladas de material de desecho. Hoy en día tenemos tres productos. El musgo amarillo es una mezcla que se usa en los picaderos de caballos, luego tenemos goma para las suelas de los zapatos y también tenemos tela amarilla de lana. Lo último todavía no sabemos qué hacer con ello, lo estamos averiguando. Acabo de visitar la Academia de Artes, Arquitectura y Diseño y les dejé un saco de esto para ver si ellos consiguen inventarse algo”.

“El año pasado, reunimos 150.000 pelotas de tenis de toda la República. Eso es aproximadamente 10 toneladas de material de desecho”.

Además del problema vinculado a la descomposición de las pelotas en la naturaleza, también tienen la desventaja de fabricarse en Asia y, por lo tanto, tener que viajar a Europa u otros continentes para poder usarse en las canchas. Así, en Países Bajos se pusieron a desarrollar un sistema de reciclaje completo para volver a hacer pelotas de tenis a partir de pelotas de tenis usadas que, no obstante, aún tienen un largo camino por delante, prosigue Gloser.

“Lo que pasa es que la calidad de estas pelotas no es muy buena. Si exagero un poquito, son pelotas que les bastan a los aficionados pero para los que juegan mejor ya no sirven. No obstante, sí que existe ya una circularidad completa que empieza en Países Bajos. Nuestro experto en tecnología dice que no es posible fabricar una pelota de tenis a partir de las pelotas usadas que tenga la calidad suficiente para los profesionales. Pero nunca se sabe, los holandeses ya han empezado con esto y confío en que un día podamos conseguirlo también. Así, podríamos contribuir a que el tenis sea aún más verde.

“Facilitamos a los jugadores que tomen una buena decisión (que reciclen), el resto ya lo hacemos nosotros”, se puede leer en la página web de Dropp que lleva recuperadas 330.000 pelotas, opera en tres países y colabora con 240 clubs de tenis, siempre buscando nuevos socios.

Autores: Jan Kaliba , Martina Kutková | Fuente: iROZHLAS.cz
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