De compras y al cine sin mascarilla a partir del lunes

El Gobierno acordó una nueva suavización de las restricciones contra la epidemia. A partir del próximo lunes 14 de marzo, las mascarillas solo serán obligatorias en el transporte público y en los centros de salud y de servicios sociales.

Tras más de dos años de pandemia, los checos darán un paso más hacia la vida “normal”. A partir del lunes 14 de marzo, será posible ir de compras, al teatro o al cine sin mascarilla. También en los sitios de trabajo las personas podrán guardarlas en el bolsillo. La obligación de llevar mascarillas de tipo FFP2 quedará restringida únicamente al transporte público, los centros de salud y los de servicios sociales, según informó el ministro de Salud, Vlastimil Válek, tras la reunión del Gobierno del miércoles.

Foto: René Volfík,  Český rozhlas

El primer ministro Petr Fiala defendió la decisión de mantener las mascarillas obligatorias en el transporte público e insistió en la necesidad de continuar actuando de manera precavida.

“En el transporte público las personas se concentran en un espacio muy limitado y entran en contacto diferentes grupos de la sociedad, de diferentes sitios. Así que el riesgo de contagio es mucho más alto que en otros lugares. La decisión tiene lógica. Estamos actuando en base a recomendaciones de expertos. Hemos sobrellevado con éxito la ola de ómicron y debemos actuar de manera razonable también en los próximos pasos”.

Vlastimil Válek | Foto: Kateřina Šulová,  ČTK

Por su lado, el ministro Válek agradeció a todos los que han estado respetando las medidas y se han vacunado. Según afirmó, su responsabilidad ayudó a prevenir otro confinamiento. Estimó asimismo que, si la situación sigue siendo favorable, las mascarillas podrían desaparecer completamente en el transcurso de abril. Esto sería después de más de dos años, ya que los primeros positivos de coronavirus se registraron en Chequia el 1 de marzo de 2020 y la obligación de llevar mascarilla entró en vigor el día 18 del mismo mes.

Un posible aumento debido a la subvariante BA.2

La pandemia ha estado perdiendo fuerza en Chequia en las últimas semanas. Las cifras de nuevos contagios en días laborales rondan los 10 000 y el número reproductivo se mantiene por debajo de 1, lo que señala el retroceso del virus. Ha disminuido también el número de muertes por COVID-19. Mientras que en febrero sucumbían a la enfermedad alrededor de 50 personas cada día, en estos momentos el Ministerio de Salud reporta una treintena de víctimas diarias.

A pesar de la mejora, el epidemiólogo Ladislav Dušek, director del Instituto de Información y Estadísticas de Salud, explicó para la Televisión Checa que el número de casos positivos está empezando a subir nuevamente.

Ladislav Dušek | Foto: Michaela Danelová,  Český rozhlas

“Anticipamos que en las próximas dos o tres semanas veremos un aumento en la cifra de nuevos contagios. Con gran probabilidad a causa de la propagación de la subvariante BA.2 del coronavirus”.

De acuerdo con expertos, el aumento se debe a una ola menor de esta cepa de ómicron, que es más contagiosa y se propaga desde Dinamarca. No obstante, esta no parece causar un deterioro de la situación en los hospitales checos, donde el número de pacientes se va reduciendo paulatinamente, con alrededor de 2200 personas ingresadas el miércoles, unas 500 menos que hace una semana.

El Instituto de Información y Estadísticas de Salud indica que la BA.2 se ha detectado en alrededor del 25% de las pruebas positivas analizadas por los laboratorios.

El coronavirus y los refugiados ucranianos

Ladislav Dušek rechazó que el aumento de nuevos contagios que se empieza a registrar en el país esté relacionado con la llegada de refugiados de Ucrania. Lo confirman también los datos del Ministerio de Salud.

De acuerdo con Dušek, la proporción de casos positivos entre la población de origen extranjero se ha mantenido estable.

Los refugiados ucranianos | Foto: Vít Šimánek,  ČTK

“A largo plazo, entre los que dan positivo por coronavirus, se registra entre un 5% y 6% de extranjeros. Alrededor de un 1% son ucranianos, que son las personas que trabajan en Chequia de origen ucraniano. De momento, la migración no está teniendo ningún efecto”.

El epidemiólogo y antiguo ministro de Salud, Roman Prymula, afirmó en entrevista con la Televisión Checa el miércoles que se está preparando una estrategia de vacunación para los recién llegados de Ucrania, principalmente para los niños que entrarán en las escuelas checas.

Esta se basa en la recomendación de la Sociedad Checa de Vacunología, que aconseja revacunar a los niños y adultos de Ucrania que no sean capaces de probar que han recibido las vacunas consideradas obligatorias en Chequia.

La vacuna contra el COVID-19 forma parte de las vacunas recomendadas pero no exigidas. De acuerdo con Prymula, más que el coronavirus, se busca la forma de prevenir la propagación de enfermedades como la tuberculosis.

Autor: Romana Marksová
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