Científicos checos desarrollan una “biotirita” que ayuda a curar heridas crónicas

Foto: archiv Amnioderm

Científicos checos han presentado una “biotirita” única que ayuda en el tratamiento de heridas crónicas. Chequia será el primer país europeo en aplicar este nuevo invento que aliviará sobre todo a pacientes con diabetes.

Foto: archiv Amnioderm

Los científicos del Centro Nacional de Tejidos y Células han desarrollado una tirita revolucionaria que ayuda a curar las heridas crónicas. Estas causan un gran dolor a los pacientes y angustian principalmente a las personas que sufren de diabetes, úlceras por presión o falta de riego sanguíneo en las piernas.

Según explica Iveta Minaříková, responsable del desarrollo de la biotirita, llamada Amnioderm, el equipo ha desarrollado la tirita utilizando la envoltura interior de las placentas que adquieren gracias a los partos por cesárea.

Iveta Minaříková, foto: ČT

“Tenemos patentado el proceso de elaboración. Aprovechamos la membrana amniótica, un tejido que proviene de la placenta. Se trata de una membrana semitransparente que conservamos y que transformamos en tiritas, que son el producto final. Estas se pueden almacenar a una temperatura ambiente durante un periodo de cinco años”.

La biotirita está destinada principalmente para el tratamiento de heridas crónicas. Estas se producen por ejemplo a causa de la diabetes. De acuerdo con Minaříková, la tirita se podrá aplicar asimismo para curar úlceras varicosas que se crean cuando el riego sanguíneo en las piernas es insuficiente o para heridas causadas por accidentes cuando el proceso normal de sanación está comprometido.

Foto: archiv Amnioderm

La biotirita puede ayudar a pacientes que han sufrido por mucho tiempo. De acuerdo con Minaříková no hay nada mejor que ser testigo de la felicidad de los pacientes que tras años de dolor finalmente sienten alivio.

"Tuvimos un paciente de 37 años al que le habían trasplantado un riñón. Tomaba medicamentos para suprimir el funcionamiento del sistema inmunitario y se le abrió una herida en el pie. Para él cada infección era crítica y corría el riesgo de que le tuvieran que amputar el pie. Sufrió dos años con esta herida abierta. Le aplicamos la biotirita y después de unas cuatro semanas la herida se cerró. Pudimos compartir la enorme felicidad de él, su familia y su médico”.

Foto: archiv Amnioderm

La tirita, en el estado seco en el que se conserva, es semitransparente. Una vez que se aplica sobre la herida hace falta humedecerla con suero fisiológico, y después se vuelve transparente otra vez, como lo es en la placenta. Según explica Minaříková, al aplicar el suero se activan todas las sustancias contenidas en la tirita que los científicos lograron conservar, y comienza el proceso de sanación.

“Las primeras señales de que algo está cambiando en la herida se pueden percibir en unas cuantas horas cuando los pacientes nos comentan que el dolor está desapareciendo. Eso es increíble porque las heridas crónicas son muy dolorosas. Los pacientes no pueden dormir, ir al trabajo, vivir de manera normal. La tirita biológica se va absorbiendo en la herida, se disuelve en ella y así la herida se cierra”.

Foto: archiv Amnioderm

No se trata del primer uso de la membrana amniótica. Los científicos llevan un tiempo aprovechando sus beneficios en el tratamiento de los ojos. Proporcionan la membrana a clínicas oftalmológicas de toda Europa.

Según explica Minaříková, desde el punto de vista legal, la aplicación de la tirita es un trasplante de tejido, por lo que puede ser aplicada únicamente por médicos y no estará disponible en las farmacias.

La licencia para la venta de la biotirita la ha adquirido la empresa farmacéutica checa Zentiva. Según confirmó su portavoz para el servidor idnes.cz, Chequia se convertirá en el primer país europeo donde la biotirita estará a la venta para los centros médicos. Para los pacientes checos podría estar disponible en septiembre y su coste estará cubierto por las aseguradoras.