Ciencia

Lance Armstrong en el hospital de Motol, foto: CTK

El mapa más pequeño del mundo", "Los médicos logran curar en los pacientes infantiles un 70 por ciento de los tumores","Arquitectos checos que han comprendido la mentalidad china"- éstos son los temas que abordaremos en esta edición del espacio Ciencia y tecnología.

El mapa más pequeño del mundo

Una compañía checa ha confeccionado un miniatlas automovilístico de Chequia que tiene el tamaño de un cristal de reloj de pulsera. Sus autores aspiran a inscribirlo en el Libro Guiness de Récords como el mapa más pequeño del mundo.

Un atlas automovilístico corriente, confeccionado a escala de 1 por 200 mil, necesita una hoja de papel de 2,5 metros de largo y 2 metros de ancho para representar detalladamente la superficie de la República Checa.

El nuevo minimapa ha sido confeccionado a escala de 1 por 17 millones. Necesita apenas una superficie de 3 por 1,7 centímetros para describir todo el territorio nacional con todos los detalles.

Si el minimapa se amplía cien veces al microscopio, es posible encontrar en él las aldeas más pequeñas y las carreteras vecinales en cualquier punto del país.

Ampliando mil veces la parte correspondiente a Praga, el usuario tiene a su disposición un plano detallado de la capital checa en el que están representadas todas las calles de cierta importancia.

El nuevo minimapa es un milagro técnico. Dada la necesidad de utilizar el microscopio para consultarlo, no está destinado al uso práctico. A sus creadores les sirvió más bien para explorar la novedosa tecnología utilizada para su confección. Dicha tecnología se usa, por ejemplo, para proteger las tarjetas de crédito contra la falsificación.

El minimapa de la República Checa es más pequeño que una cajetilla de fósforos. Por el contrario, existe también un maximapa de este país. Para exhibirlo hace falta una espaciosa sala ya que mide 10 por 6 metros. El maximapa forma parte del acervo del Museo de Curiosidades de Pelhrimov.

Los médicos logran curar en los pacientes infantiles un 70 por ciento de tumores

Lance Armstrong en el hospital de Motol, foto: CTK
Durante su reciente estancia en Praga, el hexacampeón del Tour de France, Lance Armstrong, visitó a los niños ingresados en el Departamento de Oncología, del hospital de Motol, para transmitir a los pequeños pacientes el mensaje de esperanza de que es posible vencer el cáncer.

Los niños tienen en la clínica a su disposición el libro sobre la vida de Armstrong que los alienta en la lucha contra su enfermedad. Los pequeños saben que pueden vencer el mal como lo hizo el mejor deportista del mundo, Lance Armstrong.

Las esperanzas de los pequeños no son vanas ya que la situación en el tratamiento de cáncer ha cambiado para mejor. Según explica el jefe de la clínica de Motol, Vladimír Komrska, hoy en día los médicos logran curar un 70 por ciento de los tumores, y entre un 80 y un 90 por ciento de leucemias. Hace treinta años, cuando se inició el tratamiento de niños afectados de cáncer, el desenlace fatal de la enfermedad superaba en varias veces el número de los niños curados.

Arquitectos checos que han comprendido la mentalidad china

Entre los extranjeros que han logrado destacar como profesionales en la ciudad china de Shangai figuran dos arquitectos checos. El matrimonio Ivana y Jan Benda viven en esa urbe, una de las más dinámicas del mundo, desde hace diez años. En la ciudad ha sido realizado un centenar de sus proyectos entre rascacielos, complejos de viviendas y conjuntos urbanísticos.

El matrimonio checo emigró en los años 80 a Canadá donde ambos empezaron a trabajar en un taller de arquitectura. Los Benda se marcharon a principios de los 90 a Shangai que poco antes había sido declarada zona franca, empezando a desarrollarse vertiginosamente. La sociedad canadiense envió a Shangai a doce arquitectos, pero los Benda han sido los únicos que han logrado imponerse, ya que se dieron cuenta de que para conseguir el éxito lo más importante era comprender la mentalidad de los chinos.

Según Jan Benda, los chinos piden a los arquitectos una serie de cosas insólitas en Occidente. Por ejemplo, las viviendas en las casas de apartamentos deben estar orientadas siempre en la dirección norte-sur y las ventanas del dormitorio de los padres deben dar al sur.