Chequia ofrece uno de los permisos de maternidad más largos del mundo

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En la República Checa las mujeres pueden disfrutar de un permiso de maternidad de hasta cuatro años de duración. Se trata de un sistema que hasta hace poco era territorio exclusivo de las madres, pero poco a poco crece el número de hombres que se acogen al mismo. En este nuevo capítulo de la serie de Radio Praga Internacional dedicada a la mujer en la sociedad checa exploraremos la maternidad y sus consecuencias en el área laboral.

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Una licencia por maternidad larga es beneficiosa para los hijos, pero no tanto para las mujeres, sostienen los especialistas. En la República Checa se registra uno de los impactos más negativos de la maternidad en la carrera laboral femenina en el marco de la Unión Europea.

Helena Skálová, foto: archivo Helena Skálová
La legislación checa establece la duración de la licencia por maternidad de 28 semanas y en caso de que la mujer diera a luz a más de un hijo se prolonga a 37 semanas. Durante este periodo, aquellas mujeres que hayan cotizado su seguro de enfermedad durante al menos 270 días, reciben una prestación mensual del 70% de su salario promedio de los últimos 12 meses. Tras este periodo, el Estado les otorga la prestación de un total de 11 520 euros cuyo periodo de cobro se puede distribuir desde seis meses hasta que el hijo cumpla los cuatro años. A esta prestación pública tienen derecho asimismo todas las madres que decidan permanecer en casa durante más de 28 semanas.

Los empleadores se ven obligados por la ley a otorgar una licencia de maternidad de un máximo de tres años con el fin de que se dediquen al cuidado del niño. En la República Checa el cuidado de los menores recae en primer lugar en las mujeres, lo que afecta su posición en el mercado laboral, sostiene Helena Skálová de la organización Gender Studies.

“El problema es una licencia por maternidad muy larga, así como que hay pocas guarderías. También la poca flexibilidad laboral que todavía no es habitual en la República Checa es un obstáculo, pero este asunto está mejorando considerablemente. Otro problema es que varios empleadores no quieren que las madres regresen después de mucho tiempo de interrupción laboral, ya que tienen a otro empleado de reemplazo temporal y prefieren quedárselo en lugar de volver a capacitar a la empleada anterior. Es que la mayoría de los trabajos se desarrolla de forma dinámica y es como si empezaran en un nuevo trabajo. Por esto, muchas mujeres buscan un empleo nuevo”.

Una ley favorable no es todo

La legislación checa obliga a los empleadores a mantener durante tres años el puesto laboral a las mujeres que disfrutan del permiso de maternidad sin poder despedirlas. En caso de que la mujer decida permanecer en casa cuatro años, durante los que puede cobrar la prestación estatal, desiste de su derecho a que el empleador le garantice su puesto laboral. Según Helena Skálová, más del 50% de las mujeres en la República Checa no regresan a su empleo previo.

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“Aunque a primera vista parece que la legislación es muy protectora y garantiza a las madres su puesto laboral, más bien se puede decir que empeora su posición en el mercado laboral”.

Los hombres en la República tienen los mismos derechos que las mujeres respecto a la licencia de paternidad. No obstante, solamente el 1% de los hombres aprovecha esta oportunidad y, en la mayoría de los casos, se quedan en casa con los hijos sólo en caso de que los ingresos de su pareja superen considerablemente a los suyos.

De acuerdo con la Alianza Negocios para la Sociedad, solamente el 46% de las madres compaginan la maternidad con su carrera profesional. No obstante, crece el número de madres emprendedoras, cuya cifra superó en 2019 más de 735 000.

Chequia entre los mejores países

La legislación de la Unión Europea garantiza a todos sus ciudadanos el derecho al permiso de maternidad por un mínimo de cuatro meses. Sin embargo, la duración difiere de país a país. Karina Torres, natural de Ecuador, se encuentra actualmente en la licencia por maternidad en la República Checa, cuyo sistema social valora de forma positiva.

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“Es bastante flexible. Te ofrecen opciones de quedarte en casa y si quieres regresar a tu trabajo lo puedes hacer a medio tiempo. No pierdes tu trabajo ni contacto con tus colegas y tu carrera tampoco se queda en “standby”. Me parece perfecto. En Ecuador son tres meses de maternidad. Puedes tomar dos meses antes de dar a luz y te queda uno restante después, o puedes trabajar hasta el último día antes de que des a luz y tomarlo todo después. Me parece bastante forzado y de corto tiempo. Una vez que eres madre, te das cuenta de que no puedes dejar a tu bebé de tres meses solo. En el caso de muchas mujeres, como en mi caso, no se puede trabajar hasta el último mes. Yo tuve que salir de la oficina, no pude permanecer mucho tiempo sentada, estar bajo estrés, así que salí de la oficina dos meses antes de dar a luz. En Ecuador tampoco es pagado, la empresa no te paga estos tres meses. Creo que en la mayoría de los países en vías de desarrollo, como es Ecuador, Perú y Colombia, que son los países vecinos, se aplica la misma regla”.

En cuanto a los países vecinos de la República Checa, solamente Polonia y Eslovaquia cuentan con una duración similar de la licencia por maternidad, con la prestación de entre 75% hasta el 100% del promedio de los ingresos anteriores del empleado.

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Por su parte, los padres en Alemania y Austria pueden permanecer en casa con sus hijos aproximadamente la mitad de la licencia checa. Bélgica, Francia y España cuentan con 16 semanas y la prestación oscila entre el 90% y 100% de los ingresos anteriores a la licencia. Por su parte, Gran Bretaña ofrece un año de permiso, del que paga solamente 39 semanas. En Bulgaria y Croacia, las mujeres pueden disfrutar de su licencia por maternidad durante 58 semanas y en Estonia incluso 62.

Por su parte, en Estados Unidos, las madres van al hospital para dar a luz casi directamente de sus trabajos y en algunos estados sin ningún tipo de prestación, explica Karina Torres.

“Tengo una amiga en Estados Unidos y está embarazada. Tiene la suerte de que su esposo gana mucho dinero y ella va a dejar de trabajar. Si no, solo puede irse tres meses y volver a trabajar”.

La baja tasa de desempleo y la falta de mano de obra han impulsado a varias empresas en la República Checa a lanzar campañas para que las mujeres regresen antes de los tres o cuatro años, ofreciendo beneficios laborales como una jornada flexible.