Checos creen que alto nivel de corrupción en el país es normal

El Banco Mundial considera a los funcionarios públicos checos como los segundos más corruptos en la UE. Radio Praga comprobó, en una encuesta callejera, que al ciudadano común no le preocupa mucho y lo considera como normal y frecuente.

El periódico Lidové Noviny llamó la atención sobre los datos del Banco Mundial que clasifica a la República Checa como segundo peor país europeo en lo que se refiere al nivel de corrupción de los funcionarios públicos, sólo superado por Bulgaria. Lo que sorprende es que los checos perciben la corrupción como algo corriente, natural y común.

En una rápida encuesta callejera que Radio Praga realizó en el centro de la capital checa, los ciudadanos coincidieron en sus opiniones. Por ejemplo Eva, de unos cincuenta años, cree que la corrupción ya es parte del modo de pensar de los checos porque es resultado de la historia.

"Aquí ya es normal, así que la gente no lo considera como algo malo. En el resto de la UE tal vez lo consideren negativo, pero creo que la corrupción existe en todos los lugares. No puede ser diferente. Los años del comunismo que vivimos fueron suficientes. Entonces las cosas ni siquiera se podían hacer de otro modo y los políticos no cambiaron, siguen en sus puestos", sostiene Eva.

Un joven de nombre Martín comparte la opinión de Eva. Sin embargo, parece que no es tan pesimista en lo que se refiere a la mentalidad de sus paisanos.

"Creo que no es normal. Pero en nuestro país es un fenómeno muy frecuente. Para decir la verdad a mí personalmente no me ofende, pero creo que se debería mejorar. Pienso que estamos en el medio, en Bulgaria u otros países deben estar aún mucho peor", dice Martín.

Por su parte Richard Frei, aunque sonríe, no es tan optimista.

"Corrupción está muy mal. No creo que pagamos a los políticos para que nos roben dos veces", indica Frei.

Una mujer de apellido Koutecká se horroriza con la pregunta y ni siquiera quiere comentar la cuestión.

"Ni me pregunte. Es terrible, miren a Cunek y a todos esos políticos. Es una catástrofe y la gente normal lo paga todo. Aquí se hace política para ganar dinero", exclamó Koutecká.

Sin embargo, según Lidové Noviny para los checos la corrupción sigue siendo una práctica común y hasta tolerada. De todos modos, la fuerte presencia de esta lacra en los círculos políticos y la tolerancia implícita por parte del público podría ahuyentar las inversiones extranjeras, disminuir la fiabilidad del país e influir negativamente en su efectividad económica.