Checos continuarán fumando en bares y restaurantes en 2008

En los restaurantes y bares checos seguirá fumándose también este año sin limitaciones. En la Cámara Baja se prolongan los debates sobre la enmienda de ley que obligaría a los propietarios separar a los fumadores y los no fumadores.

En la República Checa entró en vigor en enero de 2006 la ley antitabaco que prohibió fumar en lugares públicos y en las paradas del transporte urbano. A los adictos se les permitió, sin embargo, continuar con su vicio en los restaurantes.

La Cámara Baja, consciente de que las leyes antitabaco checas siguen siendo permisivas, trabaja en una enmienda desde abril de 2007.

El autor de la enmienda, Boris Šťastný, del Partido Cívico Democrático, argumenta que cada fumador tiene la libertad de perjudicar su propia salud. No obstante, no debería tener el derecho de amenazar la salud de otras personas y, sobre todo, de menores de edad. Para este fin propone aislar en los restaurantes a los fumadores, en una sala especial, para que no contaminen a los que no fuman.

Los expertos aseguran que la normativa podría entrar en vigor recién en enero de 2009, porque los propietarios tienen que disponer de tiempo suficiente para acomodar debidamente los espacios en sus bares y restaurantes para separar a los fumadores de los no fumadores.

Algunos ciudadanos expresaron en Radio Praga su opinión al respecto.

Foto: CTK
“Estoy de acuerdo con todo tipo de prohibiciones vinculadas con este vicio. Se trata de algo muy molestoso, sobre todo cuando uno come”.

“Soy un fumador fuerte. No obstante, comprendo las reservas de los demás y estaría de acuerdo con la separación de los fumadores”.

“No fumo y me molestan los restaurantes llenos de humo, tanto más que después de salir huele toda mi ropa a tabaco”.

“Me parece que las empresas tabacaleras ejercen fuertes presiones para obstaculizar las prohibiciones. Sin embargo, opino que la República Checa debería sumarse por fin al resto de Europa que persigue el tabaquismo”.

Según un sondeo extraoficial publicado por el diario Právo, el 40 por ciento de los legisladores está en contra de la adopción de fuertes restricciones contra los fumadores porque temen una quiebra masiva de los bares y tabernas. El resto de los diputados difiere en cuanto a la dimensión de las prohibiciones. Por ejemplo, Kateřina Konečná, del Partido Comunista, prohibiría fumar en restaurantes, bares y cualquier lugar público, incluyendo los balcones de casas y edificios.

La postura benévola de las autoridades checas frente al tabaquismo es criticada por la Unión Europea.