Barbora Krejčíková reina en París

Barbora Krejčíková, la reina de París

La tenista Barbora Krejčíková vivió un cuento de hadas en Roland Garros convirtiéndose en la segunda checa en vencer el Abierto de Francia y una de las pocas mujeres en la historia capaz de lograr el torneo individual y el de dobles en un mismo año. La victoria de Linda Nosková en la competición junior corroboró el total dominio del tenis femenino checo sobre la tierra batida de París.

Nadie habría contado con ella entre las favoritas para llevarse este Roland Garros y, sin embargo, ha hecho historia por partida doble. Barbora Krejčíková, de 25 años, llegaba a Francia para disputar su quinto torneo Grand Slam sin estar ni entre las 30 mejores tenistas del mundo. Pero en pocos días se ha convertido en una celebridad y un mito del tenis checo del que se hablará aún dentro de muchos años aunque no volviera a levantar una raqueta.

Barbora Krejčíková | Foto: Michel Euler,  ČTK/AP

Tras su vibrante partido de semifinales contra María Sákkari, Krejčíková no sufrió tanto en la final del sábado frente a Anastasía Pavliuchénkova. La checa dominó a placer el primer set, que se llevó por 6:1, provocando infinidad de errores en la rusa. Pero esta recuperó la concentración en el segundo set, que se anotó con superioridad por 2:6. En el tercero, con Pavliuchénkova, además, aquejada de problemas en una pierna que necesitó de atención médica durante el partido, Krejčíková volvió a romper el servicio de su oponente y a jugar siempre con cierta ventaja de juegos hasta llegar a las bolas de partido, que la rusa fue capaz aún de superar en dos ocasiones. A la tercera, y tras más de dos horas de encuentro, un resto de la rusa votó tras la línea y Krejčíková pudo al final levantar las manos al cielo para dedicar, una vez más, el triunfo a su antigua entrenadora, la campeona de Wimbledon Jana Novotná, fallecida de cáncer hace cuatro años.

Barbora Krejčíková - María Sákkari | Foto: Michel Euler,  ČTK/AP

Otra campeona checa de Roland Garros, aunque lo venció ya con la ciudadanía estadounidense, Martina Navrátilová, elogió para la Radio Checa todas las virtudes de la nueva sensación del tenis nacional.

“Por supuesto estoy muy orgullosa de Barbora por cómo se ha comportado estas dos semanas. Tiene cabeza. Esto es algo extra muy especial. Su juego también es especial. Es distinto al juego de la mayoría. Ha jugado un tenis bonito. ¿Pero cómo ha sido capaz de llegar hasta aquí tan deprisa? Es solo su quinto Grand Slam. Tenía mucha confianza, no sé de dónde la saca. Seguro que Jana Novotná estaba apoyándola. La ayudó con el tenis, con la cabeza, la mentalidad, etc.”.

Krejčíková se convierte en la segunda checa en vencer el Abierto de Francia después del triunfo de Hana Mandlíková en 1981.

Otro mito del tenis checo y campeón de Roland Garros en 1970 y 1971, Jan Kodeš, señaló a la Televisión Checa las principales virtudes que habían llevado al éxito a Krejčíková en la final de París.

Barbora Krejčíková | Foto: Christophe Ena,  ČTK/AP

“Ha jugado con la táctica con la que tenía que hacerlo. Hizo correr a Pavliuchénkova, luego le dejaba bolas cortas. Pero, sobre todo, fue fuerte psicológicamente”.

Pero la celebración del mayor triunfo en la vida de la joven checa tenía que esperar. En la mañana del domingo le quedaba aún la final de dobles junto a su compañera Kateřina Siniaková. La dupla formada por Bethanie Mattek-Sands e Iga Świątek nunca fueron rivales para las checas, favoritas ya a priori, que en 1:14 minutos acabaron venciendo por 4-6 y 2-6. Un doble éxito para Krejčíková histórico, ya que solo seis mujeres habían logrado imponerse tanto en individuales como dobles en una misma edición del Abierto de Francia. La última en lograrlo fue la francesa Mary Pierce en el año 2000.

Hasta hace unos meses, Krejčíková era básicamente una gran doblista que antes de Roland Garros ya ocupaba junto a Siniaková la segunda plaza del ranking WTA de la especialidad. En muy poco tiempo, sin embargo, ha eclosionado en individuales, sin olvidar que su primer triunfo de importancia llegó hace tan solo dos semanas en el torneo de Estrasburgo. Un ascenso meteórico difícil de asimilar, como explicó para la Radio Checa la campeona.

Barbora Krejčíková y Kateřina Siniaková | Foto: Thibault Camus,  ČTK/AP

“Uno de mis objetivos secretos que quería lograr era ganar un torneo 250. Pensaba que sería genial para poder avanzar hacia otros objetivos mayores. Lo que no podía imaginar era que dos semanas después iba a lograr el mayor objetivo de todos los que me puse en la vida, que era vencer un título de Grand Slam en individuales. Ahora la adrenalina es enorme aún y estoy llena de motivación para seguir adelante”.

Pero reconoce que una vez conseguido el soñado título, se hace más difícil mirar más allá en su carrera.

“Ahora, de repente, me digo: ¿qué quiero lograr ahora? Tengo un título de individuales, uno de dobles, uno mixto… Ahora, por supuesto, quiero hacer unas buenas Olimpiadas, pero ¿y luego? ¿Para qué seguir jugando después? Es importante tener ejemplos como los de Novak Djoković, Rafael Nadal, Roger Federer, Serena Williams o Naomi Osaka, que tienen más títulos y siguen intentando mejorar. Por eso es importante aprender de ellos”.

Kateřina Siniaková,  Barbora Krejčíková | Foto: Thibault Camus,  ČTK/AP

Tras Roland Garros, Krejčíková asciende por primera vez en su vida al puesto 15 en el ranking WTA de individuales y al primer lugar en la de dobles junto a Kateřina Siniaková.

El dominio del tenis femenino checo fue abrumador en París, ya que también el sábado Linda Nosková, de 16 años, se impuso a la rusa Erika Andreeva en dos set en la final del torneo junior, confirmando la vigencia de la inagotable cantera tenística de la República Checa.

palabra clave:
audio