Avances en Chequia en la lucha contra la resistencia a la quimioterapia

Miguel Ángel Merlos y sus compañeros, foto: archivo personal de Miguel Ángel Merlos

En los últimos años, en Chequia se han hecho algunos descubrimientos interesantes acerca de los mecanismos que fomentan la resistencia a la quimioterapia en algunos tipos de cáncer. Uno de los científicos implicados es el español Miguel Ángel Merlos, quien habló con Radio Praga Internacional sobre el desarrollo de estas investigaciones.

Miguel Ángel Merlos y sus compañeros, foto: archivo personal de Miguel Ángel Merlos

La resistencia a la quimioterapia supone uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los médicos cuando aplican este tipo de terapias frente a un cáncer.

Conocer los mecanismos por los que se genera dicha resistencia puede ayudarnos a mejorar la eficacia de la quimioterapia, por lo que este tema es el foco de diversos estudios en todo el mundo. Es el caso de unas investigaciones que está llevando a cabo un equipo de científicos de la Universidad de Mendel de Brno y del Instituto de Tecnología de Centroeuropa (CEITEC).

"Trabajar con la resistencia a la quimioterapia es bastante importante hoy en día. El cáncer es la segunda causa de muerte en la República Checa, y en general en Europa, después de las enfermedades cardiovasculares".

Entre estos investigadores se encuentra el español Miguel Ángel Merlos Rodrigo, quien habló con Radio Praga Internacional sobre algunos de los prometedores resultados que han conseguido.

Miguel Ángel Merlos, natural de Baeza, en la provincia de Jaén, es doctor en Química. Fue precisamente durante su doctorado cuando gracias a una beca conoció la República Checa, país al que decidió volver posteriormente para centrarse en su labor como investigador. Como nos cuenta, han pasado ya más de siete años.

“Llevo más de siete años y medio trabajando aquí en la República Checa, concretamente en Brno en el Departamento de Química y Bioquímica, en un laboratorio que se llama Biología del Cáncer, en la Universidad de Mendel. También trabajo para el CEITEC, que es el Instituto de Tecnología de Centroeuropa”.

Los estudios que han llevado a cabo Miguel Ángel Merlos y sus compañeros ponen el foco en una familia de proteínas llamadas metaloteínas. Unas proteínas que están en casi todos los vertebrados, y a las que estaban estudiando como biomarcadores de contaminación, ya que tienen la propiedad de unirse a metales pesados. Posteriormente, hicieron un interesante descubrimiento que desvelaba el papel de esta proteína en el desarrollo del cáncer, explica Merlos.

Miguel Ángel Merlos, foto: archivo personal de Miguel Ángel Merlos
“En la actualidad hemos observado que estas proteínas tienen otras funciones: en el desarrollo del cáncer y en la regulación de la apoptosis o muerte celular. Este proceso de apoptosis es de los más importantes cuando aplicamos la quimioterapia a un paciente. La quimioterapia es un medicamento que induce la muerte de la célula tumoral, si esta droga no es efectiva, no va a inducir la muerte celular y el tumor va a seguir creciendo”.

La importancia de estos estudios reside en las metaloteínas como un factor de resistencia a la quimioterapia. Por ejemplo, la alteración del proceso de muerte celular que causa esta proteína dificulta la eliminación del tumor.

Para probar esto, gran parte del trabajo de estos científicos se centra en un tipo de cáncer que ataca especialmente a la población infantil, el neuroblastoma.

“Nos hemos centrado en un tipo de cáncer, un cáncer infantil, se llama neuroblastoma. Es un cáncer del sistema nervioso, pero se produce fuera del cerebro, es decir, es extracraneal. Suele aparecer con más frecuencia en niños de menos de 5 años. En Europa se diagnostican unos 900 casos al año. Está catalogado como una enfermedad rara, pero dentro de estas enfermedades el neuroblastoma es una de las más frecuentes. Normalmente, dentro de este cáncer la quimioterapia es bastante efectiva, hablamos de una supervivencia superior al 70 %, pero cuando vuelve a aparecer el cáncer, reaparece siempre con esta resistencia a la quimioterapia, y aquí es donde nos encontramos con el grave problema”.

"Somos bastante optimistas. La verdad es que en los últimos años hemos encontrado buenos resultados, y nuestros numerosos estudios han demostrado que la causa principal de la resistencia a la quimioterapia en el neuroblastoma es esta familia de proteínas".

Eliminar las causas de dicha resistencia sería vital especialmente para salvar a los pacientes en los que el cáncer reaparece. Como apunta Miguel Ángel Merlos, mejorar la eficacia de la quimioterapia no solo ayudaría a salvar vidas, sino que sería más eficiente para los sistemas públicos de sanidad.

“Trabajar con la resistencia a la quimioterapia es bastante importante hoy en día. El cáncer es la segunda causa de muerte en la República Checa, y en general en Europa, después de las enfermedades cardiovasculares. Y aparte, la resistencia a la quimioterapia incrementa los costos de la sanidad pública. Estamos hablando de alrededor de 800 millones de euros en tratamientos oncológicos en el 2018”.

Por el momento, los investigadores encargados del estudio de las metaloteínas se muestran muy optimistas. Los resultados conseguidos hasta ahora dejan claro que el papel de estas proteínas es fundamental para la supervivencia del tumor, por lo que estos científicos tienen claro el camino a seguir en estudios posteriores.

“Somos bastante optimistas. La verdad es que en los últimos años hemos encontrado buenos resultados, y nuestros numerosos estudios han demostrado que la causa principal de la resistencia a la quimioterapia en el neuroblastoma es esta familia de proteínas, en concreto una forma, la número 3. Hemos visto que cuando se produce esta sobreproducción de esta proteína en la célula cancerosa interactúa con la quimioterapia, va a formar un complejo y después la quimioterapia deja de ser efectiva. También hemos visto que esta proteína va a activar otras rutas metabólicas en las células cancerosas”.

Laboratorio, foto: archivo personal de Miguel Ángel Merlos
Aunque lo conseguido hasta ahora es mucho, estas investigaciones son largas y costosas, y suelen pasar muchos años hasta que los descubrimientos se pueden aplicar fuera de los laboratorios. La esperanza de Miguel Ángel Merlos es que no se tarde mucho hasta que estos avances puedan salvar la vida a los enfermos en los hospitales.

“El mayor reto es la aplicación en pacientes. Ahora mismo estamos en modelos animales y lo ideal es que todos estos estudios y resultados se puedan llegar a aplicar en pacientes de hospital con esta enfermedad”.

Otro punto prometedor derivado de estos estudios es que aunque la investigación se haya centrado hasta el momento en el neuroblastoma, los descubrimientos de los científicos de la Universidad de Mendel y del CEITEC podrían ser de gran ayuda en el futuro para otros tipos de cáncer, algo en lo que ya se está trabajando. De esta forma, se abren nuevas vías que investigar.

“Queremos extrapolar estos novedosos resultados en neuroblastoma en otros tipos de cáncer en los que las metaloteínas vayan a participar como factor de resistencia a la quimioterapia. Actualmente estamos trabajando con el cáncer de hígado y con el cáncer de mama”.

Por ahora, el trabajo continúa en los laboratorios de Brno. Con una lucha que siempre vale la pena, pues todos los descubrimientos alrededor de este campo tienen el potencial de salvar la vida de muchas personas el día de mañana.

En 2016, el cáncer fue responsable del 26 % de las muertes en la República Checa, con el cáncer de pulmón como responsable del mayor número de esos fallecimientos. En cifras más concretas, en Chequia el cáncer provoca anualmente 277 muertos por cada 100 000 habitantes, ligeramente por encima del promedio de la Unión Europea.