Aumentan los casos de maltrato a personas mayores en Chequia por parte de sus familiares
Una tercera parte de las personas mayores en Chequia ha experimentado maltrato de parte de sus familiares. Y en el caso de personas de más de 85 años, se trata de casi el 40%, según reveló el proyecto Restabus de la Universidad Masaryk de Brno.
El maltrato en la vejez es uno de los problemas en Chequia que centra cada vez más la atención de los sociólogos, especialistas gubernamentales y también varias organizaciones sin fines de lucro. Los resultados de un reciente estudio en el marco del proyecto de protección de los mayores Restabus, adjunto a la Universidad Masaryk de Brno, son alarmantes. Revelaron que una tercera parte de las personas mayores sufrió maltrato físico o psíquico por parte de sus cónyuges u otros familiares. El 13% de los mayores encuestados en el proyecto se quejó del maltrato por parte de su hijo, y el 10% por su hija, según dijo a la Radio Checa Lucie Vidovičová, jefa del Comité Gubernamental para los Derechos de las Personas Mayores y una de las autoras del proyecto Restabus.
“La lista de agresores contra personas mayores es extremadamente extensa. Las maltratan tanto hombres como mujeres. Por ejemplo, las limitaciones de movimiento suelen darse entre los cónyuges mayores, mientras que la desatención en la ayuda o incluso el maltrato físico o psíquico se da por parte de hijos o nietos de los mayores”.
Los especialistas coinciden en que la situación requiere una pronta solución, incluyendo cambios en la legislación del país. Existe una línea telefónica a la que pueden llamar los mayores con problemas a la que diariamente suelen llamar unas 20 personas, pero como dijo a la Radio Checa Jan Lorman de la organización Život 90 (Vida 90), de la mayoría de los casos de maltrato nadie se entera, porque suceden en los domicilios.
“Las víctimas callan, porque tienen miedo a una escalada de la violencia, ante una venganza. Además, no quieren deshonrar a su propia familia, es decir que sus hijos, por ejemplo, los maltratan física o psíquicamente. Existe un sinnúmero de otros motivos por los que nuestra organización u otras ONGs no llegamos a enterarnos de estos casos o no logramos contactar con las personas afectadas. No disponemos de los instrumentos necesarios”.
Encontrar una solución al problema del maltrato a las personas mayores se propuso Klára Šimáčková Laurenčíková, delegada del gobierno para los Derechos Humanos. Según dijo a la Radio Checa, ayudar en este sector podría la nueva Ley de Violencia Doméstica, aprobada hace poco por el Gabinete de Petr Fiala.
“La nueva normativa toma en consideración, entre otras cuestiones, la prevención de la violencia cometida contra las personas mayores. Hemos insistido en que la definición de violencia doméstica incluyera tanto los casos de violencia entre personas que viven en un mismo hogar, como también a personas que visiten con frecuencia ese hogar”.
Klára Šimáčková Laurenčíková apuntó que hasta hace poco la violencia contra los mayores era trivializada en la sociedad checa, pero que esto va cambiando, aunque desearía que los avances en el tema fueran más rápidos.
De la seguridad de las personas mayores y la prevención de su maltrato se ocupa también un nuevo grupo laboral creado en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.