Artista checa dedica un retablo de cristal a la memoria del ermitaño Guntero

Vladimíra Tesarová, foto: Archivo de Radio Praga

La artista checa, Vladimíra Tesarová, que plasma sus obras en cristal, es autora de un retablo hecho de este material y dedicado a la memoria del ermitaño Guntero, beato del siglo once venerado tanto por checos como por alemanes. El retablo adorna el altar de la iglesia de la aldea de Dobrá Voda, en Sumava.

Vladimíra Tesarová, foto: Archivo de Radio Praga
La señora Tesarová explica que cuando se mudó hace cinco años a la aldea de Dobrá Voda, lo primero que la atrajo su atención fue la veneración ampliamente dedicada a Guntero, así como los centenares de peregrinos que visitan la iglesia local. Se trata de la única iglesia del mundo consagrada a este beato que vivió en una cercana ermita, desde donde ejercía una gran influencia sobre la política internacional de su época y donde murió en 1045.

Por ello Vladimíra Tesarová decidió tallar en cristal un retablo que rindiera homenaje al beato que en siglos pasados supo unir en la fe a todos los habitantes de Sumava. Ésta es una región montañosa fronteriza con Alemania y Austria en la que convivieron checos y alemanes desde el siglo trece hasta el año 1945, cuando los ciudadanos de la población alemana fueron expulsados de la entonces Checoslovaquia.

Retablo de cristal, foto: Archivo de Radio Praga
"Guntero fue una persona muy instruida, procedió de una familia aristocrática de condes alemana que tenía vínculos familiares con el emperador romano-germánico, Enrique II, y su hermana Gisela, ambos canonizados más tarde. Los tres fueron educados por el obispo San Volfgango. Gisela se casó con Esteban I el Santo que invitó a Guntero a cristianizar Hungría, forjándose una profunda amistad entre los soberanos y el beato".

San Guntero, foto: Archivo de Radio Praga
Por ello la artista Tesarová concibió el retablo como un grupo de amigos que en su época sobresalieron por sus cualidades, fe e intelecto. En el centro está Guntero rodeado por los citados santos, así como por algunos patronos checos, Santa Inés, San Venceslao y San Juan Nepomuceno, entre otros. La parte central del retablo es la Crucifixión de Cristo, con las imágenes de las tres Marías que estaban junto a la Cruz, la Virgen María, María Magdalena y María, mujer de Clopás.

"Se trata de un tríptico, de cuatro metros y medio de ancho y 3, 4 metros de altura. El retablo está formado por 35 estatuas en relieve, cada una de las cuales pesa 120 kilos. Me esforcé para que el vidrio tuviera tonos de terciopelo y un color verdoso. Si hubiera hecho el retablo de cristal transparente, habría parecido como un bloque de hielo, frío y lejano. Además, Sumava tiene una secular tradición cristalera que hay que respetar y el vidrio producido aquí ha tenido siempre el color del agua del arroyo del bosque".

¿Permanecerá el retablo en la iglesia del Beato Guntero?

Retablo de cristal, foto: O. Mejsnar, CC BY-SA 3.0 Unported
"Sí, no se puede transportar. ¡Si tan sólo el cristal pesa más de cien toneladas! Pero sobre todo porque fue realizado exclusivamente para esta iglesia, escenario tradicional de encuentros checo-alemanes. De este modo, Guntero sigue siendo en la actualidad lo que representó hace mil años: mediador entre las partes desavenidas, invitándoles a rezar juntas para mayor gloria de Dios".

La artista Vladimíra Tesarová confeccionó el retablo con ayuda financiera del programa "Phare" de la Unión Europea, su estreno tuvo lugar en la iglesia del Beato Guntero de la aldea de Dobrá Voda el pasado mes de diciembre.