Activistas y políticos checos expresan solidaridad con los manifestantes bielorrusos

Foto: ČTK / Michal Kamaryt

La Plaza de la Ciudad Vieja, en el casco histórico de Praga, fue escenario de una manifestación de apoyo, este domingo, a los bielorrusos que piden elecciones libres en su país.

Alexandr Lukashenko, foto: ČTK / Igor Zehl

Activistas y políticos checos han levantado la voz para expresar su apoyo a aquellas fuerzas democráticas bielorrusas que piden libertad y poner fin al régimen de Alexandr Lukashenko.

El jefe del Gobierno checo Andrej Babiš fue uno de los primeros políticos nacionales en enviar un mensaje claro a Bielorrusia sugiriendo la repetición de los comicios presidenciales por considerarlos fraudulentos.

Babiš ha ido aún más allá advirtiendo que no se debe permitir que en Bielorrusia ocurra algo similar a lo sucedido en Checoslovaquia en 1968 cuando el país fue invadido por las tropas del Pacto de Varsovia.

En un mensaje de Twitter, Babiš escribió que la Unión Europea debe actuar y exhortar a los bielorrusos para que hagan su propia revolución de terciopelo, según el modelo de 1989 en Checoslovaquia. Los países del Grupo de Visegrád y los países bálticos deben jugar un papel importante, subrayó.

Por su parte, el presidente del Senado checo, Miloš Vystrčil, se expresó ante las cámaras de la Televisión Checa de manera parecida.

Foto: ČTK / Michal Kamaryt

“Deseo para ellos (bielorrusos) algo similar a nuestra Revolución de Terciopelo. Deseo que se mantengan firmes para que puedan conseguir su objetivo: elecciones libres y justas”.

Entre los asistentes a la manifestación de este domingo en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, se encontraba el senador Pavel Fischer quien recomendó sancionar a los responsables de la violencia contra los manifestantes.

“Instamos al Gobierno (checo) a que no dude en aplicar sanciones internacionales más duras contra los que cometen actos de violencia contra los manifestantes. Lo mismo debe aplicarse contra los colaboradores más cercanos del presidente Lukashenko”.

Markéta Gregorová, foto: Krystsina Shyianok

La eurodiputada Markéta Gregorová, del Partido Pirata, alternó con el diputado František Kopřiva, de la misma formación y en sus discursos coincidieron en que Europa no desea otra ocupación como la de 1968 ni un gobierno títere del Kremlin.

Los activistas del movimiento checo Un Millón de Momentos para la Democracia expresaron su solidaridad con la lucha de los manifestantes en Bielorrusia por la democracia, según dijo Benjamín Roll.

“Queridos bielorrusos, ustedes no están solos. Nos solidarizamos con su lucha. Vemos el esfuerzo que desempeñan y queremos respaldarles de la mejor manera posible”.

Foto: Katerina Ayzpurvit

Además de la manifestación de Praga, grupos de la sociedad civil se dieron cita el domingo en Brno para hacer público su respaldo a los activistas democráticos bielorrusos. La alcaldía de esa ciudad izó una bandera histórica de Bielorrusia en sus instalaciones, acción a la que se sumó también Pilsen.

El Gobierno checo y representantes de varias formaciones políticas de la oposición consideran que los países miembros de la Unión Europea deben aplicar una serie de medidas a favor de las fuerzas que luchan por la democracia en Bielorrusia.