“Vrbětice podría no ser la mayor operación rusa en la República Checa”

Los explosiones en un almacén de municiones en Vrbětice en Moravia en 2014

La República Checa, al igual que otros países europeos, se enfrenta a una falta de líderes, declara el periodista británico Edward Lucas ante las próximas elecciones parlamentarias de octubre. En entrevista para la Radio Checa habló sobre las operaciones de los servicios secretos rusos, seguridad cibernética y noticias falsas, entre otros.

Edward Lucas es un periodista del Reino Unido con considerable experiencia en Europa Central y los países bálticos. El experto en temas de seguridad y energía habló con la Radio Checa sobre numerosos temas, desde las relaciones entre la Unión Europea y los Estados Unidos, el teatro político que serán las elecciones en Rusia o el peligro que supone el gaseoducto Nordstream II, que, en su opinión, abre el grifo a la influencia y corrupción rusa en Europa.

Edward Lucas | Foto: Saeima,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 3.0 Unported

Otro de los temas fueron las próximas elecciones parlamentarias en varios países, dado que los rusos no son los únicos que se están preparando para acudir a las urnas. La próxima semana tienen comicios también los alemanes para elegir a sus representantes en el Bundestag. Las elecciones federales marcan asimismo el fin de la carrera política de la canciller Angela Merkel, una de las figuras más destacadas de la política internacional de los últimos años. Y tras los alemanes, les tocará a los checos, quienes elegirán a sus 200 diputados entre el 8 y el 9 octubre.

De acuerdo con Lucas, las elecciones alemanas son las más importantes de Europa este año, principalmente por lo que toca a la Unión Europea, necesitada de una representación fuerte. Esta tarea puede resultar difícil de cumplir, considerando la actual falta de líderes en el viejo continente, incluida Chequia, sostuvo el experto.

“Creo que Europa está pasando por un momento de gran escasez de liderato. El único país que cuenta con líderes fuertes es Lituania, un país con una enorme historia y apenas tres millones de habitantes. Necesitamos a Francia y Alemania para que, como países grandes, demuestren su capacidad de liderar. Sin ellos, la Unión Europea no puede tomar una dirección adecuada. Y todos los países pequeños y medianos deben saberlo. La República Checa es uno de los muchos países que tienen que vivir con las consecuencia de la falta de líderes en Europa”.

De acuerdo con Lucas, otro gran tema para la República Checa son las relaciones con Rusia. Él mismo venía advirtiendo desde hace tiempo de que Praga era un "nido de espías rusos", realidad que salió a la luz en primavera de este año tras revelarse los detalles de las explosiones de Vrbětice, que los servicios de inteligencia checos atribuyeros a los servicios secretos militares rusos GRU. En consecuencia, Chequia expulsó a diplomáticos y trabajadores de la embajada de la Federación de Rusia, paso que Lucas aplaude.

“Creo que la decisión de expulsar a espías rusos fue estupenda. Pero llegó muchos años después de lo que habría sido oportuno. Y me sorprende que la República Checa, que tanto sufrió bajo el comunismo, y cuenta con excelentes servicios de contrainteligencia y políticos visionarios, no haya sido capaz de lidiar con las operaciones rusas”.

Según afirma Lucas, representantes del Estado habían advertido ante la influencia rusa en el país, pero los responsables de escucharlos y reaccionar ante sus avisos pretendían no oírles. Además, el periodista está convencido de que, a pesar de lo trágica que fue, con dos víctimas, la causa de Vrbětice, probablemente no sea la operación más significativa que Rusia haya realizado en Chequia.

“Creo que están pasando más cosas y aún no lo sabemos. Y eso me molesta. Estuvo muy bien cuando los checos apoyaron la expulsión de espías rusos por parte del Reino Unido. Pero Chequia no puede permitirse ser un agujero negro en la lucha contra las operaciones secretas rusas. Tenemos que limpiar toda la casa, no solo un nido, sino todos. Y también cambiar los muebles, las puertas y las ventanas, para asegurarnos de que nada similar vuelva a suceder”.

Que los supuestos responsables de las explosiones de Vrbětice, Aleksandr Mishkin y Anatoly Chepiga, testifiquen en el caso es poco probable. Tal es el carácter del espionaje de acuerdo con Lucas: los perpetradores desaparecen y lo único que pueden hacer los países afectados es esforzarse en que no regresen. El periodista británico solo ve una posible solución.

“Necesitamos buscar a sus cómplices locales. Estoy seguro de que en Chequia y en otros países hay personas que colaboraron con espías o manipuladores rusos. Y estos individuos deberían estar preocupados por su futuro, por su trabajo, o incluso temer ir a la cárcel. En este aspecto lo estamos llevando muy mal. En el Reino Unido es igual, hay banqueros, abogados y otros que trabajan con oligarcas y tecnócratas rusos sin ninguna consecuencia para ellos. Todos tenemos que esforzarnos más”.

Según cuenta Lucas, el espionaje es como el tiempo, es imposible ignorarlo. Al igual que el viento o la lluvia, no se puede controlar, pero uno puede prepararse y evitar que el agua entre en su casa.

Otro de los temas que preocupa a Edward Lucas son las desinformaciones y las fake news. En 2016 incluso impartió una conferencia al respecto en Praga.

El periodista afirma que la situación está empeorando y ninguna de las medidas adoptadas parece tener un efecto significativo. El esfuerzo de verificar informaciones para el público funciona para los que desean saber la verdad, pero no para los que se guían por sus sentimientos e instintos. El apoyo a periodistas independientes y de calidad tiene sus beneficios, pero los resultados no alcanzan al público en general que, en muchos casos, sigue consumiendo desinformaciones.

Lucas afirma que las noticias falsas son más bien el síntoma de un problema, no el problema en sí. Sostiene que hace falta entender por qué las personas se sienten alienadas y buscan respuestas en teorías conspiratorias. Y está convencido de que tardaremos años en encontrar la solución.