Villancicos, piñata, ponche y botana en la posada mexicana de Praga

La piňata

Una típica posada mexicana se celebró el sábado en Praga. La idea era unir a la comunidad de ese país en la República Checa y compartir con los checos una de las tradiciones navideñas más auténticas de México, en la que no faltaron villancicos, mariachis, piñata, ponche ni botana.

La piňata
La posada es una celebración navideña típicamente mexicana que tiene relación con el deambular de José y María, antes del nacimiento de Jesús, en busca de un lugar donde dormir y comer.

En tal sentido, es una fiesta que data de tiempos inmemoriales y que antes se celebraba en varios rincones del mundo, pero sólo en México ha logrado permanecer y conservar su esencia, de honda raigambre popular.

En años anteriores, en Praga, los mexicanos realizaban posadas cada uno por su cuenta. Esta vez, agrupados en torno al recién creado Club México CZ, decidieron organizar una posada para todos en una típica ‘hospoda’ o cervecería checa, en el barrio de Smíchov. Axel Barra, presidente del club, explica el alcance general de esta celebración.

Niňos recogiendo dulces
“Esto es una posada, que es una de las tradiciones más bonitas de México. Es una fiesta que se realiza a partir del 17 de diciembre, cada día hasta la Navidad. Es la representación de cuando José y María estaban buscando donde pasar la noche para que naciera el niño Jesús”.

La parte principal de la posada fue la interpretación, y representación, de un villancico típico mexicano. Axel Barra comenta al respecto:

“Lo que viste fue que se dividieron dos grupos. Un grupo es el de peregrinos, donde venían José y María, y el otro grupo representa a la persona que vive en una casa que al principio no quiere dar morada a estos peregrinos pero al final lo convencen, entre las canciones que se cantan de un lado y del otro, al final los deja pasar y entonces empieza la fiesta”.

Comida mexicana
Pero no sólo villancicos hay en la posada. Axel Barra sostiene que otro segmento muy especial y querido de la fiesta, sobre todo para los niños, es la piñata.

“La piñata es una olla que antes se hacía de cerámica, a la que se le meten muchos dulces. Se trata de romper, no sé muy bien las versiones que hay, pero la idea es romper el mal para que se abra y salga todo el bien, que son los dulces, las galletas y todas las cosas buenas para los niños. Entonces un niño toma un palo y le está pegando a la olla hasta que la rompe y cae y todos los niños van a recoger los dulces”.

Y mientras los niños se atiborran de dulces, los adultos beben ponche, una especie de combinado de zumo de frutas caliente al que se le agrega un generoso chorro de ron.

La realización de esta posada fue una manera de echar a andar el Club México CZ, cuenta Axel Barra.

Hugo Servín y Axel Barra, organizadoers de la posada
“Estamos creando una organización, queremos darnos a conocer y al mismo tiempo cumplir con el objetivo, que es unir. Creo que hay una comunidad mexicana que tiene varios sectores. Es cierto que cada parte de la comunidad hace sus propias posadas y la idea era hacer una que incluyera a toda la comunidad, que se conocieran unos con otros, y aprovechar el pretexto de la Navidad, de la posada”.

Además, diversos restaurantes mexicanos en Praga, como Las Adelitas y Fósil, aportaron voluntariamente la botana, es decir, la comida. Hubo, cómo no, tortillas, quesadillas, nachos, salsas diversas. Un verdadero festín.

La idea era recrear el periplo de María y José antes del nacimiento de Jesús y así celebrar de una manera muy tradicional. Pero como en toda fiesta mexicana que se precie de tal, tampoco pudieron faltar los mariachis en esta ocasión.

Crédito de fotos: Club México CZ

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