Un registro vitivinícola y agua potable: los proyectos de desarrollo checos en Bosnia y Herzegovina

Reconstrucción de la planta de tratamiento de agua en Teslić

Un registro vitivinícola y la obtención de agua potable son los dos proyectos que la República Checa ayuda a financiar y realizar en Bosnia y Herzegovina. Este país balcánico es actualmente uno de los seis estados prioritarios de la cooperación para el desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Checa. Gracias a su proximidad histórica y cultural, la República Checa desarrolla desde los años 90 una estrecha asociación y apoya al país en sus preparativos para la adhesión a la Unión Europea.

La asociación entre la República Checa y Bosnia y Herzegovina se entabló en la época de la guerra, entre 1992 y 1995, que estalló a consecuencia del colapso del estado socialista multiétnico de Yugoslavia. Por aquel entonces, Praga proporcionó ayuda humanitaria a la región balcánica occidental, afirma el cónsul checo en Sarajevo, Štěpán Šantrůček.

Visualización de la planta de tratamiento de agua reconstruida en Teslić | Foto: Česká rozvojová agentura

“Al principio, se trataba de acciones individuales durante la guerra. De hecho, las entregas de ayuda humanitaria a Bosnia y Herzegovina fueron unas de las primeras acciones llevadas a cabo por la organización humanitaria People in Need, en aquel momento, todavía sin línea oficial o fuera del marco de la cooperación oficial para el desarrollo exterior. En la segunda mitad de los años 90, inmediatamente después del final de la guerra en 1995 y a partir de entonces, Bosnia y Herzegovina fue incluida entre las prioridades de la cooperación al desarrollo exterior”.

Bosnia y Herzegovina tiene una población total de 3,3 millones de habitantes y es un país de ingresos medianos altos, con una renta nacional neta de 5160 dólares estadounidenses (4730 euros) per cápita al año. En 2021, ocupó el puesto 74 en el Índice de Desarrollo Humano. Casi el 16% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Esta es una de las razones por las que Bosnia y Herzegovina figura entre los países prioritarios a los que Chequia dirige su ayuda en el marco de su cooperación para el desarrollo.
¿De qué se trata en concreto? Por ejemplo, en el pueblo de Teslić, situado a casi 150 kilómetros al noroeste de Sarajevo, en la República Srpska de Bosnia, de mayoría serbia, Chequia ayuda a reconstruir y ampliar una depuradora de agua de más 50 años de antigüedad, comenta el alcalde de Teslić, Milan Miličević.

Reconstrucción de la planta de tratamiento de agua en Teslić | Foto: Česká rozvojová agentura

“Este proyecto permitirá a la comunidad garantizar un suministro de agua de alta calidad para los próximos 50 años. Un total de 30.000 personas, o sea, el 75% de la población de la comunidad, dispondrá de agua potable suficiente. El proyecto también tiene importancia regional: crea las condiciones para el suministro de agua potable limpia a las comunidades vecinas”.

Miličević explica también que los trabajos en el sistema se dividen de forma bilateral. Una empresa local está llevando a cabo las obras de construcción, mientras que la empresa de Brno Arko Technology es responsable de la parte tecnológica del proyecto. La ampliación, prevista para el periodo de 2019 a 2023, está financiada en gran parte por la Agencia Checa para el Desarrollo. Miličević expone cifras concretas.

“El presupuesto total del proyecto es de 4,2 millones de euros. La Agencia Checa para el Desarrollo se hizo cargo de 2,7 millones. Nuestra comunidad se encargará del resto con ayuda de un préstamo del Banco Europeo de Inversiones”.

Reconstrucción de la planta de tratamiento de agua en Teslić | Foto: Česká rozvojová agentura

El alcalde considera el proyecto bilateral como el más importante de los que se desarrollan actualmente en el municipio. Los preparativos comenzaron en 2014 con el estudio de viabilidad de la Agencia Checa para el Desarrollo y Miličević espera que la cooperación continúe una vez finalizado el proyecto, por ejemplo, en el ámbito del control de calidad del agua.

Los vinos bosnios de la UE 

Sarajevo devastado por la guerra en 1996 | Foto: Stecey Wyzkowski,  US-Bundesregierung,  Wikimedia Commons,  public domain

En el control de calidad está el foco de otro proyecto de desarrollo encuadrado en el ámbito de la seguridad alimentaria. Desde 2012, el Instituto Central de Investigación e Inspección Agrícola de Praga participa como organización asociada de la Agencia Checa para el Desarrollo. Petr Vaculík es el encargado de coordinar la cooperación internacional del Instituto.

“Uno de los objetivos principales es reducir el consumo de fertilizantes y pesticidas para alcanzar una agricultura sostenible. Es decir, no sólo para reducir el consumo de pesticidas y fertilizantes, sino también para garantizar que estas sustancias se utilicen correctamente y sólo las que estén registradas. Y que este registro se lleve a cabo en conformidad con el procedimiento de la Unión Europea”.

Foto: Česká rozvojová agentura

La orientación hacia la normativa de la Unión Europea desempeña un papel fundamental en la cooperación al desarrollo, puesto que Bosnia y Herzegovina tiene el estatuto de país candidato para entrar en la Unión Europea desde finales de 2022, por lo que la legislación se debe ajustar en esta dirección. En este asunto se centra también otro proyecto en el que se desempeña Petr Vaculík.

“El segundo proyecto se enfoca por completo en el ámbito vitivinícola. En su marco, intentamos crear una nueva ley de vinos y la viticultura que esté plenamente en conformidad con la Unión Europea. Al mismo tiempo, estamos creando un registro vitivinícola que será igual o similar al que tenemos en la República Checa. Esto significa que todos los viticultores o cultivadores de uva que las ponen en el mercado, estarán registrados y presentarán una declaración anual. Esto servirá precisamente para garantizar la trazabilidad de las uvas del vino, o sea, para saber exactamente qué tipo de uva y de qué región se encuentra en cada botella, etcétera. Eso es lo que requiere la Unión Europea”.

Foto: Česká rozvojová agentura

Vaculík admite que la imposición de nuevas leyes es siempre un asunto políticamente delicado. Debido a los Acuerdos de Dayton, que pusieron fin a la guerra de Bosnia en 1995, la estructura organizativa del Estado es bastante complicada. El experto agrícola alude a la composición del país en dos entidades, la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska.

“El tema de estas instituciones es un poco más complicado. No tienen un Ministerio de Agricultura a nivel central, ya que es reemplazado parcialmente por el Ministerio de Comercio Exterior, conocido como MOVTER, bajo el que recae tanto parte de esta agenda como los asuntos fitosanitarios. No obstante, la mayor parte se encuentra a nivel de la entidad, así que cooperamos tanto a nivel estatal como de la entidad”.

Foto: Česká rozvojová agentura

A veces, ambas entidades han reclamado el sector agrícola, prosigue Vaculík. Dado que una legislación uniforme es importante -tanto para la población y las empresas como para la prevista adhesión a la UE-, este es también el objetivo de los proyectos bilaterales. Sin embargo, esto no facilita la realización del proyecto, añade Vaculík.

Una ayuda al desarrollo sostenible

A través de su cooperación al desarrollo aplicada en Bosnia y Herzegovina, la República Checa también alcanza otros objetivos de sostenibilidad. De acuerdo con el cónsul Štěpán Šantrůček, entre ellas figuran "el trabajo digno y el crecimiento económico" así como medidas de protección del clima.

Štěpán Šantrůček | Foto: Česká rozvojová agentura

“El cambio climático, o lo que se denomina la mitigación del cambio climático, es uno de los principios transversales de nuestra cooperación al desarrollo, y no sólo en Bosnia y Herzegovina. De modo que examinamos todos los proyectos ejecutados también en función de su contribución a mitigar los efectos del cambio climático. Eso es una cosa, y la otra es que tenemos proyectos que responden a eso, por ejemplo, en el sector energético, donde la mayoría de los proyectos se centran en el uso de fuentes de energía renovables. Aquí en Bosnia y Herzegovina hablamos, por ejemplo, de sistemas de calefacción para edificios públicos como escuelas, guarderías, hospitales, etcétera, donde pretendemos pasar del uso de algunos combustibles fósiles a fuentes de energía renovables. Normalmente puede ser biomasa, pero en algunas zonas de Bosnia y Herzegovina hay potencial para utilizar energía geotérmica”.

Este es un ejemplo de adaptación de los proyectos de desarrollo a las condiciones locales. Šantrůček subraya que la regla del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Checa es que los conceptos no se elaboren en una mesa en Praga. A través del contacto con las instituciones bosnias se debate sobre necesidades y posibilidades de ayuda. Petr Vaculík procede de esta manera.

Petr Vaculík | Foto: YouTube

“Nuestra ventaja es que entendemos en parte su mentalidad. Es decir, no pretendemos decirles lo que tienen que hacer, sino que les presentamos algunas opciones indicando que la responsabilidad final es suya, la manera de hacerlo, porque ellos son los que viven allí y tienen que ajustar el sistema. Recomendamos cómo lo haríamos nosotros, pero no queremos ponernos por encima en la toma de decisiones como lo hacen algunos países occidentales. Pretendemos tratarlos como socios y creo que eso es algo que también ayudará bastante en el futuro”.

Esta actitud es muy apreciada por los socios del país, añade Vaculík. Afirma también que la República Checa y sus expertos se han hecho un buen nombre en Bosnia y Herzegovina gracias a su larga cooperación. El cónsul Šantrůček recala que esto se debe también a la fiabilidad del donante.

Foto: YouTube

“Hasta 2022, y es sólo una estimación porque aún no tenemos las cifras exactas, la República Checa ha invertido entre 3,7 y 3,8 millones de euros en proyectos de desarrollo en Bosnia y Herzegovina a través de diversosprogramas por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores o el Ministerio del Interior. En el contexto de los otros donantes en Bosnia y Herzegovina, como Suecia, Suiza y Estados Unidos, nuestra contribución es menor. Sin embargo, si comparamos la República Checa con otros países de extensión comparable o los que se han incorporado a la Unión Europea después de 2004, nuestra contribución a Bosnia y Herzegovina es claramente la mayor de todos ellos, por lo que sin duda somos visibles. Con el dinero que tenemos podemos hacer muchas cosas buenas”.

Foto: Česká rozvojová agentura

Milan Miličević, alcalde de la ciudad de Teslić, afirma esta declaración.
“La cooperación con la República Checa es muy importante para nosotros, ya que nos proporciona considerables recursos financieros para alcanzar nuestros objetivos estratégicos. Además, adquirimos nuevas experiencias y conocimientos que se transfieren a través del concepto de cooperación al desarrollo. La República Checa tiene mucho de lo que presumir en el ámbito de la gestión del agua potable. Esta experiencia es muy valiosa para nosotros. El proyecto de ampliación de la depuradora de agua es un ejemplo de buenas prácticas que estamos transmitiendo a otras comunidades de Bosnia y Herzegovina”.

Esta mirada a la ayuda checa en Bosnia y Herzegovina es el inicio de nuestra nueva serie titulada "La ayuda checa al mundo". La próxima semana nuestro viaje llegará a Etiopía.

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Autores: Dominika Bernáthová , Daniela Honigman
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